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Sábado 01 de Agosto de 2015

Nuevo Código Civil y Comercial: la infidelidad ya no es causa para un divorcio

El nuevo Código Civil que rige desde este sábado anula el deber conyugal de la fidelidad. Además, cualquiera de los cónyuges puede pedir apartarse legalmente sin tener que apelar a causas y culpas.

A partir de este sábado, la vida cotidiana ya no será igual para los argentinos. El nuevo Código Civil y Comercial de la Nación ya en vigencia modificará desde el concepto de inicio de la vida, la gestación y la adopción hasta las condiciones en las que se produce un casamiento, una convivencia o un divorcio exprés. Este marco legal, en el cual trabajaron algunos juristas mendocinos, buscó aggiornarse al modo de vida actual. El código anterior, sancionado hace 144 años, había quedado obsoleto.
El 1 de octubre pasado, tras 8 horas de debate, sin la oposición presente y con 134 votos a favor, el Congreso de la Nación aprobó el nuevo Código Civil y Comercial, que incluye 2.671 artículos. En él había trabajado una comisión de expertos liderada por los ministros de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti y Elena Highton de Nolasco, y también la ex ministra de la Corte mendocina Aída Kemelmajer de Carlucci, con quien colaboraron en su momento las abogadas locales Eleonora Lamm (actual subdirectora de Derechos Humanos de la Corte) y Mariel Molina de Juan, ambas aportando sus conocimientos en derecho de familia.
“Tuvimos un Código que tenía una mirada patrimonialista. Este Código, en cambio, se enfoca en la persona”, diferenció en aquel momento la ex ministra Kemelmajer al analizar los cambios que implementaba el nuevo marco legal.
Sólo por citar un ejemplo: aquella recurrida frase que recitaban de memoria los oficiales públicos cuando iban a celebrar un casamiento civil: “Los esposos se deben mutuamente fidelidad, asistencia y alimentos” a partir de hoy se acortará, ya que entre las innovaciones que incorpora el nuevo código anula el deber conyugal de fidelidad y por tanto desaparece la infidelidad como causa de divorcio. También se acelera el proceso de divorcio, para el cual no será necesario cumplir con ningún plazo;  además desaparecen las causas y las culpas.
Desde este momento, la voz de los chicos tendrá otro peso: su voluntad deberá contemplarse en una situación común, como es hacer un viaje con sus padres, hasta con quién quiere vivir si éstos se divorcian o en un caso de adopción.
Desde la gestación
“La existencia comienza con la concepción”. Este discutido concepto se da por sentado a partir de la nueva legislación, que considera que la vida existe desde la concepción. También regula la filiación a partir de las técnicas de reproducción asistida. Esto es, define que cuando una pareja apela por ejemplo a una inseminación, prevalece su voluntad de ser padres y por tanto el hijo que nace es legítimamente de ellos y no del donante de gametos.
“En esta regulación de filiación por reproducción asistida lo que vale es la voluntad. Si yo presté mi voluntad de procrear nadie podría cuestionarla ni impugnarla a futuro. Si una pareja apeló a la donación de semen u óvulo para procrear, cuando ese niño nace no debería caber la pregunta de quién es el padre. A partir de ahora será aquel que manifestó su voluntad de procrear. Esto les quita a los donantes todo tipo de obligaciones y derechos”, aclaró Eleonora Lamm, subdirectora de Derechos Humanos de la Corte mendocina.
Quienes hayan nacido a través de estas técnicas tendrán derecho a conocer sus orígenes genéticos y las clínicas deberán aportar esa información.
►Discusión pública
UN CÓDIGO consultado. Los profesionales que trabajaron en la actual reglamentación lo hicieron más de un año antes de ir al Congreso de la Nación. Luego fue sometida a 15 audiencias públicas, en las que se recibieron más de 1.200 ponencias.
►En primer plano: el orden de los apellidos
A partir de la vigencia del nuevo Código, quienes vayan a inscribir a sus hijos en un Registro Civil podrán optar por cuál apellido colocar primero. La norma legal ya no habla de padres sino de “vínculos filiales” y establece que nadie puede tener más de dos. Todos los hijos de una misma pareja deben llevar el mismo apellido o la integración compuesta de apellidos que lleva el primer hijo.
En el caso de los matrimonios que vayan a celebrarse de ahora en más, cualquiera de los cónyuges puede optar por usar el apellido del otro, con la preposición “de” o sin ella.

"Al regular la filiación por reproducción asistida lo que vale es la voluntad. Si yo presté mi voluntad de procrear nadie podría cuestionarla ni impugnarla a futuro”
Eleonora Lamm, abogada

►Se destierra la idea de los hijos como rehenes
 “Lo que hace este Código es reconocer el derecho de los hijos a tener papá y mamá y desterrar la idea de que tras un divorcio los chicos son rehenes del padre que tenía la tenencia”, explicó Mariel Molina, al referirse al cambio que se incorpora ahora con la “responsabilidad parental compartida”, que anula aquella tendencia a que el hijo menor de 5 años viva en la mayoría de los casos con su madre. Esto supone que la pareja que se separa haga un plan de parentalidad en el que conste el lugar y tiempo que pasará el chico con cada padre, las responsabilidades de cada uno y la comunicación con el padre con el que no vivirá, de manera de que no quede excluido de la vida del pequeño. Acá el juez deberá escuchar la voz del niño para saber si está de acuerdo con lo propuesto por sus padres.
De no haber un acuerdo por la cuota alimentaria, o en el caso de que uno de los padres adeude esta cuota, el magistrado podrá pedirle al empleador del moroso que deposite parte de su sueldo en una cuenta bancaria; de no hacerlo ese empleador será solidariamente responsable de la deuda.
►Casarse no significará tener que compartir bienes
  En el nuevo Código Civil ya no hay hombres ni mujeres, sino “contrayentes”. Estos sólo se deberán mutuamente asistencia y alimento, ya que desaparece el deber de fidelidad.
Para casarse, a quienes tengan entre 16 y 18 años les bastará con la aprobación de sus padres y no necesitarán la autorización de un juez.
También podrán hacerlo las personas que carecen de plena salud mental. Ellos deberán acudir a un juez para que valore si comprende las consecuencias del acto que está realizando. Si es así, el magistrado otorgará la habilitación para casarse.
En el momento de decisión de contraer matrimonio se podrá optar por casarse bajo el régimen de comunidad –vigente hasta ayer–, en el que lo adquirido durante el matrimonio se divide al divorciarse, o con el régimen de separación de bienes, en el que lo que adquiera cada uno queda para sí. Esto se deberá dejar por escrito ante un escribano como una convención prematrimonial. Quienes se hayan casado con un régimen podrán cambiar al otro, pero para ello deberá pasar al menos un año.
“Esto era muy reclamado por la sociedad por dos situaciones: por la independencia de la mujer y para el caso de las segundas uniones. Hoy mucha gente no se volvía a casar porque tenía que compartir los bienes. Para quien ya se divorció, era complicado volver a incluir sus bienes en otra unión, sobre todo cuando había hijos de por medio e intereses creados. Acá la apuesta de este código es que las personas empiecen a ejercer su derecho a decidir sin prejuicios y sin que el Estado intervenga en esa decisión”, evaluó Mariel Molina.

"En un divorcio, el juez deberá escuchar la voz del niño para saber si está de acuerdo o no con lo propuesto por sus padres”
Mariel Molina,
abogada de familia

►Cuándo un cónyuge podrá pedir compensación
  En el nuevo formato de divorcio ya no hay ni causas, ni culpas, ni plazos. Atrás quedaron aquellas instancias judiciales en las que un integrante de la pareja debía exponer su intimidad ante un juez contando la infidelidad que llevó al fracaso matrimonial, ya que desaparece el deber conyugal de fidelidad y el adulterio ya no existe como causa de divorcio.
Ahora sólo basta haber tomado la decisión de terminar con ese matrimonio y contar con el patrocinio de un abogado que lo asesore. La otra parte de la pareja podría enterarse de esa decisión al recibir la notificación judicial.
Quienes lo concreten sí deberán acompañar un plan de cómo se organizará la familia a partir de esa separación: gastos, vivienda y deudas, entre otras cosas
Tras el divorcio, uno de los dos integrantes podrá pedir una “compensación económica”. Por ejemplo, cuando una mujer pospuso su carrera profesional en pos del cuidado de sus hijos y el trabajo doméstico para que su marido pudiera desarrollarse profesional y económicamente podrá solicitar esta compensación. Aquí un juez valorará la desigualdad económica que ponga en evidencia el divorcio.
Con la anuencia del juez, esta compensación económica puede darse por un tiempo establecido o de por vida.

►Más derechos para uniones convivenciales
 Se conciben como una forma de familia y eso implica que sus conflictos se van a dirimir en un tribunal de familia. Desde ahora quienes convivan van a poder pactar entre ellos hasta cómo se reparten los bienes materiales.
De haber una separación, cualquier integrante de la pareja que demuestre que su pasar económico no le permite alquilar una casa  puede pedir la atribución de la vivienda que ocupaban y quedarse allí 2 años. También podrá pedir compensación económica temporaria.
Si se va a vender una vivienda que compartió la pareja, se necesita la aprobación del otro.

Por Rosana Villegas / villegas.rosana@diariouno.net.ar

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