A un click
Sábado 30 de Enero de 2016

¿Nosotros debemos tomar las medidas?

Mauro Meyer / De la Redacción de UNO
mmeyer@uno.com.ar


Un amigo está preocupado porque parece que el fútbol ya no va a ser para todos. Que ya no vamos a poder ver a River o a Boca por la TV Pública. Trascartón viene mi vieja y me dice: “¿Viste lo que está la carne? Y bueno, ahí saqué mis conclusiones. Está bien que mi amigo se preocupe porque parece que el fulbo vuelve a ser codificado, aunque recuerdo que antes pagaba ese servicio y no se quejaba. Aunque tampoco se preguntó cuánto dinero le daba el Estado a la AFA para que todos tengamos balompié gratis. Por eso, volvamos a la pregunta de mi mamá. 

El precio de la carne es lo que asusta. Y estoy cansado de discutir en las redes sociales con los que sostienen que la culpa es del actual gobierno. Mi respuesta es simple y comprobable: la carne aumentó antes que asumiera Mauricio Macri. ¿Por qué fue así? Uffff me llegaron miles de explicaciones. Que la especulación, que la inestabilidad por el cambio de autoridades, que la devaluación. En fin, cosas que uno  no parece entender demasiado. 

Ahora, con el correr de los días, los precios no se corrigieron, no volvieron para atrás. “En este país lo único que va para atrás es el cangrejo”, me dijo mi vieja. Corrección le dije no va para atrás, camina de costado. Me miró y atinó a lanzar un insulto, pero tragó saliva y se lo guardó. Entonces, para llevarle tranquilidad, busqué respuestas en Internet. Y me encontré con esto: El ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, instó a que los consumidores “tomen conciencia” por los fuertes incrementos. Acusó a los carniceros de “hacerse los distraídos” y no aplicar las últimas bajas. Mamáááááááá –grité–, el gobierno pidió no consumir carne. Desde la cocina vi volar una chancleta que me dio fuerte en la espalda ante mi intento de salir corriendo. Me acordé mucho de mi infancia. 

Después intenté explicarle cómo es la cuestión y le mostré lo que encontré: Buryaile responsabilizó por los incrementos a los supermercados y los carniceros. Es que el precio del ganado vacuno en el Mercado de Liniers, que subió un 22% en comparación a octubre pasado, registró un retroceso del 6,7% en lo que va de enero y esa caída no se vio reflejada en las góndolas y comercios. Actualmente, la carne cotiza en la hacienda a 25,1 pesos por kilo en promedio. En algunos productos, como el kilo vivo de novillito, pasó de 31,09 pesos en diciembre a 25,9 pesos. Se trata de una reducción del 17%.

Mi mamá me miró y me dijo: “Andá y explicale a tu papá por qué hoy no come milanesas”. No me animé. Tampoco pude entender con precisión el pedido del Gobierno. No comprar carne ¿qué soluciona? ¿Somos nosotros los que debemos tomar una medida en contra de la suba de precios? Siempre pensé que esa es la tarea de los funcionarios, que para eso el pueblo argentino los eligió. En fin, ante este panorama está claro que el precio de la carne no va a bajar. Es algo iluso pensar eso, como también imaginar que la nafta puede correr el mismo camino. Hasta ahora la mano viene brava. Habrá que aguantarse el sacudón. Para colmo, ahora me toca explicarle a mi madre que aumenta la tarifa eléctrica.
 

Comentarios