A Fondo
Jueves 21 de Abril de 2016

No quieren ver la droga que corre como el agua

Javier Aragón / De la Redacción de UNO
jaragon@uno.com.ar


Lamentablemente debieron morir en Buenos Aires cinco jóvenes para correr el velo de nuestros ojos y ver la realidad que no queríamos ver. Ahora muchos se sorprenden con esta verdad que era conocida, pero que por intereses comerciales, moda o sencillamente desinterés no le dábamos importancia.

Es bueno aprovechar todo este debate por lo que ocurre a la noche, en las concentraciones en boliches o en los denominados megaencuentros. Una fiscal de la fiesta electrónica detalló: “Corría la droga como el agua, vendían más pastillas de éxtasis que choripanes”.

¿De quién es la culpa? Los primeros que miran hasta la punta de la nariz, le echaron la culpa a la policía o a Prefectura; pero el empresario o el gobierno algo tendrán que decir.

El análisis viene muy bien para que esta sociedad pacata e hipócrita decida qué va a hacer. Mirar como algo “progresista” la llegada de la droga al país, ya que hubo 10 años recientes en que el crecimiento de las bandas narco fue tan abrupto que ahora llegan a enfrentar a las fuerzas de seguridad del Estado. Es claro que desde el Gobierno no hubo ni un poquito de ganas en luchar contra este flagelo, por decir: descuidaron las fronteras y ni siquiera pudieron colocar radares o una estructura para neutralizar el ingreso de drogas. También habrá que recordar que hay exfuncionarios de primera línea procesados y mencionados en el negocio de la droga y la efedrina.

En Paraná, qué vamos a hacer. La Municipalidad o la Provincia se pondrán los pantalones largos y controlarán y ordenarán los megaeventos o los negocios nocturnos de los fin de semana. 

En octubre del año pasado, recuerdo me tocó cubrir periodísticamente una fiesta privada en una quinta de Sauce Montrull. Tras un día y medio de locura y música electrónica, los vecinos salieron desesperados a pedir ayuda. A ese evento nadie lo autorizó, porque la legislación dejó una zona gris que fue vilmente aprovechada. Vi cómo pibes y gurisas salían “descompuestos” consumiendo botellas de agua. Estaban desorbitados, drogados y lo peor es que muchos sectores, y hasta medios de comunicación, prefirieron no profundizar el tema porque los organizadores son hijos de... o porque la pauta publicitaria se les podía caer.

La verdad es que los que tienen poder, son una verdadera porquería, porque no les importa que envenenen y maten a nuestros hijos, por el solo hecho de recibir una suma de dinero. Es de esperar que este debate que sensibiliza la sociedad sirva al menos para que se defina con claridad que la droga que corre en los megaeventos, boliches bailables u otro tipo de “juntadas”, comience a ser atacada con todo el peso de la ley.

Que nadie se haga el desentendido, que no tiren el problema para el costado, atacando a los que no tienen el poder real para que este flagelo comience a ser enfrentado con una verdadera política de Estado.

Si alguno cree de verdad que en las noches de Paraná no corre la droga, los invito a recorrer la ciudad o asistir a la Justicia Federal. Ayer, por decir, comenzó un juicio a tres personas del barrio Puerto Viejo que vendían a dos manos todo tipo de drogas a los que iban a los boliches bailables de la zona de avenida Estrada. Hay más ejemplos.
 

Comentarios