Policiales
Martes 24 de Mayo de 2016

No hubo piedad en los pedidos de pena de cárcel para Laporta

Alegatos. La Fiscalía reclamó seis años y medio, y una de las querellas nueve años de prisión efectiva por la muerte de Sofía. La defensa solicitó una pena justa de tres años condicional. El veredicto se dará a conocer el 31 de mayo  

Los siniestro viales fatales volvieron a dividir aguas en la Justicia. Las opiniones en el fuero penal son distintas según quien valore las tragedias y aún no hay una unidad de criterio para sancionar estos hechos. Esto se volvió a notar ayer en la última jornada del juicio a Ignacio Laporta, por el siniestro vial ocurrido el año pasado en el Parque Urquiza de Paraná, donde murió Sofía   Villalba Pacco, de 19 años, y otros tres jóvenes resultaron heridos. La acusación coincidió en la valoración de las pruebas, pero no en el delito cometido por el imputado ni en la pena que debería purgar.

La Fiscalía pidió seis años y medio de prisión, por Homicidio culposo y lesiones graves, más una imputación por un hecho de violencia de género. Una de las querellas reclamó nueve años por homicidio simple con dolo eventual, otra tres años de prisión condicional por homicidio culposo, y otra cinco años de cárcel por las lesiones graves sufridas por una de las sobrevivientes.  Es que la Ley deja demasiados grises para diversas interpretaciones de este tipo de hechos. En definitiva, la última palabra, al menos en esta instancia procesal (luego estará la de Casación) la tendrá el presidente del Tribunal unipersonal Miguel Ángel Giorgio, que dará a conocer la sentencia el martes 31 de mayo.

Sin dudas, sea cual sea la decisión del magistrado, marcará un nuevo precedente que servirá de fundamentación para acusar o defender en futuras causas.

Hay quienes, por ejemplo, notaron demasiadas similitudes entre este caso y la tragedia vial ocurrida el 6 de junio de 2014 en Alameda de la Federación, donde un conductor alcoholizado y drogado, a más de 130 kilómetros por hora, chocó y mató a un niño que iba a ingresar a la escuela Del Centenario. Laporta iba en iguales condiciones de lucidez, a 163 km/h por calle Mitre en horario de salida de los boliches. Sin embargo, la acusación pública fue diferente.

La familia de Sofía espera simplemente que su muerte no quede impune y se aplique una condena que para nada mitigará el dolor, pero traerá un poco de alivio saber al menos que el responsable pagó.

Si lo que se busca es terminar con estas tragedias consecuencia del tránsito feroz, poco podrá hacer el juez más que dar un mensaje con una condena, si no se instrumentan otras medidas desde otros espacios de poder.

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Acusaron sin clemencia

Fiscales. Brugo y Malvasio fueron contundentes contra Laporta. Foto UNO/Juan Ignacio Pereira 


La Fiscalía pidió seis años y seis meses de prisión por la muerte de Sofía Villalba Pacco, las lesiones graves en otras tres personas y por los hechos de violencia de género contra la pareja de Laporta.

Los fiscales Juan Malvasio y Santiago Brugo confrontó la declaración que hizo en su defensa Laporta el viernes, con pruebas y testimonios. Dijeron que el joven tuvo una “amnesia selectiva”, ya que recuerda algunos hechos pero se olvida de otros, que son fundamentales. Recordaron que en calle Moreno y Güemes le tiró el auto encima a un policía que iba en moto. Afirmaron que el licenciado Sartori (perito accidentológico de la Policía) fue más que elocuente en que la velocidad a la que determinó que iba el auto, de no menos de 163 km/h, fue en base a la primera huella de frenada, no de la segunda cuando se produce el choque contra la pared. A su vez, sostuvieron que la misma no fue refutada por otra pericia de parte porque no se podía contrarrestar.

Desmintieron el gesto de arrepentimiento y la voluntad de recuperarse y cambiar de vida como Laporta contó en su declaración, con la evidencia de que el 18 de febrero recuperó la libertad, se mudó a Córdoba y recién el 2 de mayo comenzó el tratamiento por su adicción. Además, la psicóloga del hospital Escuela Salud Mental que lo asistió dijo que estaba angustiado porque se encontraba privado de la libertad, no por las consecuencias del siniestro vial. En este sentido, recordaron la actitud de Laporta tras el choque al salir de la auto: lo primero que hizo fue echarle la culpa a su amigo Blas Toloza, y tampoco colaboró con el rescate de las víctimas, se fue del lugar y volvió a la hora y media preocupado por las llaves. En una discusión con los policías, le dijeron que murió una chica y él respondió que con la plata solucionaba todo. Las peritos psicóloga y psiquiatras afirmaron que no se arrepentía y se mostraron sorprendidas porque les dijo que tenía el auto roto y que había ayudado a “juntar los cuerpos”, no habló de personas.  

Se refirieron a las declaraciones de las víctimas sobrevivientes de la tragedia, quienes estaban angustiados, en particular Lagorio, la amiga de Sofía, no recuerda absolutamente nada, pero sí que el imputado nunca se comunicó para saber si necesitaba algo.

La otra pericia clave fue la que arrojó que conducía con 1,35 de alcohol en sangre, casi el triple de lo permitido. “Laporta con su conducta desaprensiva creó el riesgo, manejó de manera imprudente: alcohol, velocidad y llevaba un pasajero más de lo permitido. Aumentó el riesgo y provocó la muerte de Sofía, quien tenía 19 años, toda una vida por delante y dejó huérfana a una nena de casi 2 años. Además, otro de los pasajeros de apellido Rojas “estuvo al borde de la muerte, la mayoría con esta lesión en la cabeza no sobrevive”, aseguraron.

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Violó la regla de oro de los pilotos


Dolo eventual. Los Martínez pidieron la pena más alta.  Foto UNO/Juan Ignacio Pereira  


Los abogados querellantes que representan a la madre de la joven fallecida, Javier y Marciano Martínez, pidieron la pena más dura de todas: nueve años de prisión efectiva. Si bien coincidieron en casi todo el planteo y las pruebas enumeradas por la Fiscalía, difirieron en la valoración del delito. 

Sostuvieron que se trató de un Homicidio Simple con dolo eventual, la misma calificación por la cual fue condenado el año pasado Silvio Díaz por la muerte de un niño frente a la escuela Del Centenario. Afirmaron que se trató de una maniobra temeraria con actitud homicida, porque tomó la curva en derrape para volver a derrapar con la finalidad de continuar por calle Santiago del Estero.

Lo principal en la fundamentación es que Laporta es un piloto profesional y por lo tanto sabía muy bien las consecuencias de su accionar. “El automovilismo es de alto riesgo, pero tiene una enorme cantidad de reglas para evitar peligros y daños. El imputado violó la regla básica del automovilismo que es no trasladar esto a los lugares donde no se puede hacer, en la ciudad. Esta regla de oro que cumplen los pilotos al imputado no le importó. Hizo un derrape sin las previsiones lógicas y razonables, lo hizo igual, con cinco personas a bordo, en un contexto psicofísico inadecuado y no tenía otro destino que terminar mal”, afirmaron los querellantes. 

Agregaron que Laporta es una persona individualista, que crea los problemas, es violento y tiene indiferencia. Por esto, reclamaron la pena de prisión, que “es un sufrimiento, pero también es rehabilitación”.

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“No quiere ser verdugo”

Gette. Pidió condena.  Foto UNO/Juan Ignacio Pereira 


El querellante Alfio Gette, que representa a Blas Toloza, que iba de acompañante en el auto VW Bora y resultó fracturado, adhirió a la valoración de las pruebas de la Fiscalía que acreditan la responsabilidad penal del imputado. A su vez, se refirió también a la personalidad de Laporta, el reproche que hizo luego del choque a su amigo Toloza, pretendiendo colocarlo como conductor, su falta de arrepentimiento así como su comportamiento en el debate, sin conmoverse ante declaraciones de testigos cargados de mucha angustia. Gette pidió que se lo condene a la pena de tres años de prisión condicional, y planteó que el dolo eventual no cabe en estos casos, salvo que se cambie la Ley: “Los jueces no pueden cambiar las leyes, es un debate que tienen que dar los legisladores”. Afirmó que “Toloza no quiere ser el verdugo de nadie”, y recordó cuando Toloza estuvo procesado por un accidente fatal. 

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En busca de la libertad

Defensa. Refutó acusaciones.  Foto UNO/Juan Ignacio Pereira 

El abogado defensor Marcos Rodríguez Allende, comenzó la defensa respecto de la acusación por violencia de género. Dijo que las declaraciones que tienen validez son las que se escuchan en el juicio, y en el mismo tanto la pareja de Laporta como sus familiares relataron que existió una fuerte discusión con el joven que estaba borracho, pero no hubo amenazas, ni violación de domicilio. Acerca del celular de su suegra, defendió lo que esta mujer declaró, que se lo había prestado porque el suyo se había roto.

En cuanto al siniestro vial fatal, argumentó que si bien hubo una imprudencia, fue una maniobra en la cual el auto se descontroló tras la primer frenada y la aparición de una moto. Desestimó la pericia sobre la velocidad del vehículo, ya que resulta imposible que haya alcanzado los 163 km/h porque, como dijo Laporta, el auto hubiera volcado.

A su vez, como ya había anticipado UNO, planteó la responsabilidad compartida, ya que los cuatro pasajeros que subieron atrás, si bien son las víctimas de este hecho, ascendieron al vehículo por su cuenta y no se colocaron los cinturones de seguridad. El defensor contextualizó el hecho en la situación personal de Laporta, principalmente por su adicción al alcohol y las drogas.

Rodríguez Allende planteó que el imputado se encuentra en rehabilitación, vive en Córdoba con su pareja y su hijo, constituyó una familia y está trabajando, por lo cual una pena de prisión efectiva sería un castigo injusto. Sin embargo, dijo que Laporta se hace responsable y enumeró los atenuantes por los cuales pidió tres años de prisión condicional.

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Prisión y rehabilitación

Preso. Salvatelli reclamó cárcel para Laporta.  Foto UNO/Juan Ignacio Pereira 


Los abogados Alberto Salvatelli y Juan Silva Velazco acusaron como querellantes en representación de una de las sobrevivientes, Yamila Lagorio. Coincidieron con la hipótesis y la valoración de las pruebas de los fiscales y destacaron la investigación rápida y completa. Además, celebraron que este caso que tuvo una gran repercusión pública haya legado a un juicio oral: “Últimamente los debates son un excepción”, dijo Salvatelli.

Afirmaron que la velocidad a la que circulaba Laporta “no tiene explicación razonable”, y le llamó la atención una frase que quedó en al declaración de una de las víctimas, cuando uno de los jóvenes que iban en el auto le pidió a Laporta que por favor frenara, ya que debía bajarse en su casa, y no le hizo caso. “No hubo otro muerto de casualidad”, aseguraron. “El imputado violó un cóctel de la ley de tránsito, yo preguntaría ¿qué artículo de la ley de tránsito no violó?”, dijo Salvateli, y su colega explicó que pedían la pena de cinco años de prisión efectiva por las lesiones graves sufridas por Lagorio, y agregó: “Instamos a que se rehabilite y se trate, fundamentalmente porque él tiene un hijo que lo va a necesitar”.

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Violento episodio machista


Fiscal. Leandro Dato.  Foto UNO/Juan Ignacio Pereira  


El fiscal Leandro Dato acusó a Laporta por una de las dos causas que tenía por violencia de género, contra su actual pareja. Los hechos ocurrieron un mes y medio antes de la tragedia vial en el Parque Urquiza. Se trató del hecho ocurrido el 6 de setiembre del año pasado, cuando ingresó al departamento de los padres de la mujer, sin el consentimiento de ningún mayor sino porque le abrió la puerta una sobrina de 8 años. Reclamó dinero por lo que la pareja le había roto en su casa la noche anterior, la amenazó con golpear a su padre y se llevó el celular de la madre. Por esto, imputó los delitos de violación de domicilio, amenazas y hurto.

El problema fue que en el juicio, tanto la víctima como los familiares, que antes habían denunciado a Laporta tanto en la Policía como en Fiscalía aquel episodio violento, le bajaron el tono a lo sucedido. Igual el fiscal dio por probado los hechos. 

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