La Provincia
Miércoles 18 de Febrero de 2015

No alcanzaron los colectivos para trasladarse hasta Santa Fe

Durante el fin de semana largo se incrementó la demanda de pasajes del servicio interurbano. Las empresas reaccionaron asignando doble refuerzo, pero igual la demora resultó excesiva

Previo al feriado de Carnaval, los estudiantes y usuarios en general que utilizan el servicio de transporte interurbano que une Paraná y Santa Fe debieron resignarse a esperar en determinados horarios alrededor de dos horas para poder abordar el coche que los llevara a destino.  


La situación se repitió el lunes y anoche en ambas ciudades. Se llegaron a formar filas en simultáneo en las empresas Fluviales y Etacer para adquirir el boleto. Una vez comprado el ticket, los pasajeros debían realizar otra fila más para subir al colectivo pronto a salir. Al completarse los asientos, quien no alcanzaba a subir, tenía que esperar el siguiente bus de la misma empresa, lo que incrementaba el tiempo de espera.


“Lo que pasa es que en la época de verano se reduce la cantidad de frecuencias, porque no viajan los estudiantes”, argumentaron desde la ventanilla de Fluviales en Paraná. Quien estaba a cargo de despachar los pasajes prefirió no dar su nombre y aseguró que durante los días feriados se ponen refuerzos y salen dos coches cada 20 minutos en lugar de uno. “Este fin de semana hubo demasiada gente y por eso se registraron demoras. Pero ni bien empiecen las clases van a poner más unidades”, se excusó. Para poner regularmente más colectivos en la ruta las empresas necesitan la habilitación nacional.


“Los días feriados se junta mucha gente porque las empresas restringen las frecuencias, igual que los domingos. El lunes a la noche hubo que hacer dos horas de cola para comprar el pasaje”, aseguró por su parte Juan Cruz, un estudiante que participó en 2013 en la asamblea autoconvocada para reclamar una pronta solución a las deficiencias que persisten en el servicio. A su vez, afirmó que “es una situación que se repite durante el resto del año”.

 

 

Cuatro horas entre ida y vuelta

 


Los inconvenientes para poder viajar entre una provincia y otra se generan periódicamente desde que la Comisión Nacional de Regulación de Transporte (CNRT) implementó la prohibición de circular con pasajeros parados.


La medida rige desde el 11 de abril de 2013 y a pesar de que se pusieron refuerzos, por lo menos en épocas de clases y en determinados horarios, no se llega a cubrir la demanda.


La situación le genera serios inconvenientes a estudiantes, trabajadores y pasajeros en general, que a veces tienen que disponer de dos horas para ir a Santa Fe y dos más para volver, más el tiempo de viaje.


Elizabeth es una estudiante paranaense que entre semana va todos los días a la vecina provincia y aseguró a UNO: “Esto pasa todos los días, no solo cuando hay feriados. Ya comenzaron las mesas de exámenes y se incrementó la cantidad de pasajeros, porque los alumnos de las distintas facultades ya están rindiendo. Cuando comiencen las clases va a ser peor”.


A su vez, ejemplificó: “Cuando tengo clase a las 13.30, para poder llegar a tiempo, tengo que estar a las 12 en la Terminal, así empiezo a hacer cola en alguna de las dos empresas y tomar un cole, que por lo general en media hora te deja en la facultad. Eso es desde hace un año y medio porque el organismo de control de transporte no permite que vayan parados los pasajeros, cuando el colectivo llenó los asientos no sube nadie más”.


Por último, indicó: “Los jueves y viernes, que es cuando muchos estudiantes del interior regresan a su ciudad de origen, podés estar unas dos horas hasta que se consigue coche. Hasta donde sé, no han comprado más coches porque antes con los pasajeros parados alcanzaba y ahora no”. En el mismo sentido, Lucas, otro estudiante de Paraná, advirtió que “este problema es de todos los días, y eso que aun no ha comenzado la época fuerte donde concurren todos los estudiantes”.

 

 

Una situación que lleva casi dos años sin una solución

 

Juan José es santafesino pero trabaja en Paraná. El fin de semana estuvo prestando servicios y optó por quedarse a dormir en la casa de un conocido en lugar de regresar a la suya. “A veces me ha tocado esperar tres horas para poder subir a un colectivo. Reducen los horarios. La verdad es que es un delirio. En alguna oportunidad tuve que tomar un taxi para volver a Santa Fe porque no podía esperar tanto tiempo, pero cuesta muy caro”, opinó.


Mariano también vive en Santa Fe y aseguró que un domingo que visitó la capital entrerriana también tuvo que aguardar tres horas para poder volver a su hogar.


“Es una situación indigna. La gente que tiene que ir todos los días de Paraná a Santa Fe, y viceversa, ya sea a trabajar o a estudiar, o por cualquier motivo, tiene que disponer de demasiado tiempo para llegar. Es agotador. Hay personas con discapacidad, embarazadas o mamás con sus chiquitos que no tienen porqué bancarse horas paradas en las filas”, se quejó Georgina, otra usuaria del servicio que une los casi 30 kilómetros entre una ciudad y otra.


Los testimonios se repiten. “Lo lamentable es que la situación parece haberse naturalizado. La gente hace la fila resignada. Se quejan pero no se hacen acciones para exigir respuestas”, aseguró Juan Cruz, quien espera que la asamblea que se autoconvocó cuando se originaron los inconvenientes en abril de 2013 vuelva a constituirse sin intervenciones de tinte político, para poder llevar adelante un reclamo que tenga un eco entre las autoridades y lograr que se brinde una solución definitiva a quien habitualmente tiene que viajar de una provincia a otra.


Los problemas ya llevan casi dos años, desde que el 10 de abril la delegación Entre Ríos de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) emitió la Circular Nº 12/13, que se implementó al día siguiente, en la que ordenó que la “prestación de los servicios se deberá realizar con la totalidad de los pasajeros sentados”.


Las dos empresas que cubren el trayecto entre Paraná y Santa Fe viajan solo con pasajeros en sus asientos y desde entonces los usuarios deben ir a las terminales para poder garantizarse el viaje.

 

 

Tarjeta SUBE: ya se vendieron cerca de 1.000 unidades

 

 

Desde la semana pasada comenzó a venderse la tarjeta SUBE para el transporte de pasajeros entre las dos capitales. El plástico cuesta 20 pesos y se compra en las ventanillas de Fluviales y de Etacar.


El valor del boleto se mantiene en 8 pesos para cualquier modalidad. Sin embargo, a partir del lunes si se abona en efectivo habrá que pagar 16,25 pesos.


Desde la empresa Fluviales indicaron que durante la semana pasada ya se vendieron alrededor de 500 tarjetas en esa empresa. En Etacer se entregó una cantidad similar.


“Con la tarjeta no hay que hacer más cola para comprar el pasaje, porque se sube directamente al coche”, señalaron. Esta es una ventaja que se valora entre los usuarios: Martín, un profesor de la capital entrerriana que da clases en Santa Fe, aseguró que este es el motivo por el que optó adquirir la SUBE, pero aclaró que de todas maneras hay momentos en que las colas para abordar el micro igual son demasiado largas y hay que esperar de todos modos para llegar a destino en una u otra orilla.

 

 

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