Ovacion
Martes 07 de Abril de 2015

Muy tranquilos, pero ilusionados

Fútbol: En el sur disfrutan el presente. Atlético Neuquén superó la meta trazada, pero se ilusiona con seguir superando obstáculos en el Torneo Federal C.  

Matías Larraule / Ovación
mlarraule@uno.com.ar

 

 

Los ecos de los festejos aún retumban en el sur de la capital entrerriana. La noche del domingo fue larga, demasiada larga aseguran. Pero sobraban los motivos para celebrar. Atlético Neuquén escribía un capítulo en su historia futbolística. El Pingüino ingresó en las semifinales del Torneo Federal C, luego de haber dejado en el camino a Unión Agrarios Cerrito, en definición por penales.


“Arrancamos los festejos ni bien terminó el partido, nos fuimos en el club y después nos quedamos en el barrio festejando”, confesó Maximiliano Banega, uno de los referentes del elenco paranaense, en diálogo con Ovación. “Fue el permitido que nos dio el entrenador y lo aprovechamos al máximo porque no sucede a menudo. Siendo amateur nos merecíamos un festejo entre todos”, añadió.


El elenco orientado por Pablo Albornoz comenzó a edificar este anhelado presente a inicios de 2014. Se mentalizó en destronar a Belgrano para saborear, por primera vez, las mieles de la victoria en el círculo superior de la Liga Paranaense. Cristalizó esa meta. Fue por más y se propuso superar su mejor performance en un torneo nacional. Lo consiguió.


“Cuesta creerlo, pero para creerlo todos los días recuerdo el camino que hemos transitado, buscando fotos viejas en facebook y ver recuerdos para tomar conciencia qué es real lo que estamos viviendo. Se hace muy difícil creer y cada paso que damos también se hace más increíble. Al cumplir los objetivos lo que era un sueño se va haciendo cercano a la realidad”, indicó.


Las experiencias personales se comparten en el grupo. Es uno de los caminos que toman los jugadores para seguir creciendo. “Con la mayoría nos juntamos siempre. Somos un lindo grupo que compartimos cosas y nos ayudamos para mantener viva esa llama y energía, pero también para bajar de un hondazo si a alguien se le sube un poco los humos”, aseveró.


La humildad y la unión es lo que le permite al plantel vivir con tranquilidad este presente. “Somos un grupo de buenos jugadores, pero si nos basamos a lo económico no somos el biotipo de deportistas. Tenemos chicos que físicamente pueden dar ventajas, pero con humildad y mucho juego logramos compensar algunas deficiencias que tenemos. Una parte de eso es ser humildes, no creérselas y cumplir a rajatabla lo que nos pide el técnico que es quien estudia a los rivales.


La mayoría de los integrantes del plantel se formaron en la entidad del sur entrerriano. Surgieron del semillero del Pingüi. Transitan muchas de sus horas libres en el club. Eso le permitió adquirir el sentido de pertenencia.


“La mayoría somos del barrio y quien no lo es está en el club desde hace muchos años y quien llegó se sumó porque es amigo de alguien que está en el club desde hace mucho tiempo. Para integrarse a este equipo tiene que ser buena persona. Es muy difícil insertarse en el grupo si no se tiene la misma idea de vida que tenemos todos. Disfrutar este momento con gente que creciste es hermoso y que nos entrene Pablo (Albornoz) que jugó con nosotros y es nuestro amigo es impagable”, describió.


Banegas refleja tranquilidad en sus palabras luego de superar la meta trazada. En ningún momento escondió la ilusión. “Cuando superé la fase de grupo dije: “Vamos por uno más a ver qué pasa”. Ahora pido lo mismo. Nos metimos entre los cuatro mejores y podemos soñar. Estamos con la tranquilidad de haber alcanzado el objetivo, pero queremos más”, se entusiasmó. 

 


1 Toque

 

El colectivo. Maximoliano Banegas llegó a la Redacción de UNO acompañado por algunos de sus compañeros e integrantes del cuerpo técnico. Matías Ledesma, Diego Rodríguez, Iván Rabuffetti, Leandro Ledesma, Walter Tabares, junto al entrenador Pablo Albornoz y su ayudante de campo, Kevin Alvarenga, se tomaron fotos.  

 

 

Comentarios