La Provincia
Martes 08 de Marzo de 2016

Mujeres viajeras, un sinónimo de libertad y felicidad

Lo hacen solas o con amigas. Se trata de una generación que pone como prioridad recorrer el mundo. Los expertos aseguran que hacerlo las hace mucho más alegres que los bienes materiales. 

Lucila Tosolino / De la Redacción de UNO
ltosolino@uno.com.ar


Libertad y felicidad, dos términos que se adecuan a la perfección para entender a esta generación de mujeres dispuestas a recorrer el mundo solas o acompañadas. El fenómeno no es nuevo, pero en los últimos años se acentuó y, al mismo tiempo, se desparramó a muchos otras partes del planeta como Argentina. Estoy hablando de los viajes organizados exclusivamente por y para ellas. 

Se trata de mujeres solas que quieren recorrer lugares nuevos para ellas o amigas que quieren divertirse unos días en algún destino exótico. Si bien “compras” y “spa” son dos temáticas atractivas para el público femenino, esta generación rompe con el estereotipo del “relax” y hacerse de bienes materiales, y opta por visitar ciudades de Europa, Dubai (Emiratos Árabes Unidos), Sudáfrica e India. También figuran entre los destinos más elegidos lugares como Cuba, Jordania, Perú, China y Nueva York.

Castillo de Edimburgo, Escocia.

“Las mujeres son muy curiosas y al viajar se sienten atraídas por destinos contrastantes en relación con su lugar de origen. Frente a estas diferencias culturales, muchas mujeres deciden encarar estos viajes en grupo o solas”, cuenta la página web Mujeres Viajeras (www.mujeresviajeras.com.ar) la cual brinda toda la información necesaria para quienes deciden aprontar una valija, agarrar un mapa y tomarse un avión.

En Argentina hay una agencia de viajes que se llama Al mundo, con sede en calle Buenos Aires de Paraná, la cual señala que hace ya unos años detectaron una mayor demanda de mujeres pidiendo por paquetes turísticos a distintas partes del mundo. “Se trata de mujeres independientes con ganas de viajar y conocer lugares exóticos. Es solo cuestión de actitud y ahorrar un poco para luego elegir el destino y lanzarse a recorrer”, afirma María Laura Giménez, una paranaense de 31 años que anualmente recorre un lugar diferente. Su último destino fue la India y el próximo será África. 

Ámsterdam, Holanda. 

En primera persona

Me gusta mucho viajar, lo hago desde pequeña. Considero que hoy, con 24 años, puedo relatar cientos de experiencias que viví en las numerosas ciudades del mundo que visité.

Cada país que recorrí lo hice o con amigas o sola, pero nunca me sentí en soledad porque con las personas que me topé en diferentes sitios siempre abundó la buena onda. ‘Es que cuando uno viaja es feliz y se siente libre. Todo es lluvia de corazones y eso se traslada a las relaciones’, me dijo en inglés Mara Finkelstein, una canadiense de 25 años que conocí en un hostel de Ginebra. Ambas estábamos viajando solas por diferentes ciudades de Europa y coincidimos en la localidad de Suiza. 

De espíritu aventurero y dispuesta a todo, durante mi último viaje por Europa y Reino Unido conocí a muchas mujeres que recorrían esas tierras solas o acompañadas. En un comienzo, mi viaje por Inglaterra y Escocia fue con amigas de Paraná y La Plata, pero luego de estar 15 días con ellas, partí sola con mi valija a ciudades ‘inexploradas’ por mí. Fui a Suiza, República Checa, Dinamarca, Alemania y Austria. Cada país, diferente. Desde su gente, comida, cultura, clima, idioma y más. 

Muro de Berlín.

En cada estadía la experiencia fue muy diferente. Desde desayunar en Praga y saludar en checo hasta pedir a un danés una sopa caliente en un restaurante porque en Copenhague el termómetro marca 10º bajo cero. Me alojé en hoteles, hostels y departamentos, recorrí las distintas localidades a pie, en metro, tren y colectivo. La gente, siempre muy gentil, me brindó ayuda en todo momento. El inglés funcionó como idioma universal, aunque a veces me crucé con algún español o latinoamericano que hablaba castellano y me hacía sentir en casa.

Ginebra, Suiza

Tengo que admitir que mi falta de “extrañitis” fue una ventaja para un viaje que duró más de un mes fuera de mi país natal. Además de que no se trató de mi primera experiencia fuera de Argentina. El año pasado estuve en España, Francia, Italia, Holanda y Bélgica. Pero ese "tour europeo" lo hice entero con amigas. 

En lo personal considero que viajar es hermoso y, como dice la página web Mujeres Viajeras, recorrer el mundo hace a las personas mucho más felices que los bienes materiales.

“Te hace sentir viva, libre y alegre todo el tiempo. La ansiedad y la curiosidad aumentan a diario”, me comentó Mara, la chica de Canadá, y coincido plenamente con ella. Creo que desde el momento en que uno llega al aeropuerto con su valija, el panorama cambia completamente; la panza comienza a sentir el revoloteo permanente de mariposas de muchos colores y el rostro se ilumina, en él se planta una sonrisa de oreja a oreja que está irrevocablemente decidida a no desaparecer.

Praga, República Checa.

Es sumamente recomendable viajar sola o acompañada, pero lo importante es viajar, “salir de la comarca”. Así lo asegura Guillermina María Garro, una contadora de 39 años que nació en Gualeguay y vive en Paraná desde los 18 años. 

De esta manera, no puedo asegurar si son más las mujeres las que viajan que los hombres, pero lo que sí me animo a afirmar es que hace muy bien aventurarse a hacerlo, porque es positivo para la salud y para el corazón. Tal como lo expresó la escritora estadounidense Elizabeth Gilbert en su libro Comer, rezar, amar, publicado en 2006, “mientras uno viaja solo, realiza una exploración espiritual y personal que lo ayuda a conocerse así mismo y a curarse, a estar mejor y ser feliz”. 

Toledo, España.


Ellas opinan

* Guillermina María Garro, contadora de 39 años que nació en Gualeguay y vive en Paraná desde los 18.

Guillermina en la Torre Eiffel de París, Francia.

Ella afirma que viajar es el dinero mejor gastado y una de las cosas más lindas que hay en la vida. “Adoro viajar, salí muchas veces del país. Fui a Brasil, Paraguay, Ecuador, Uruguay y numerosas ciudades de Europa como París, Milán, Florencia, Venecia y Roma”, relata la mujer y agrega que su primera salida lejos de Argentina fue a Europa en 2012 y lo hizo con tres amigas. 

“Luego de recorrer con ellas Francia e Italia, me separé y estuve 15 días sola en España recorriendo San Sebastián, Barcelona, Madrid y demás. La verdad es que lo pasé muy bien tanto sola como con mis amigas. Fue un placer viajar, e insisto que es la plata mejor invertida porque es lo que una se lleva, la experiencia y lo que puede retener en la retina y la memoria”, explica "Guille" y sostiene que le gustan muchas ciudades del mundo, pero que lugares como Estambul  y Capadocia en Turquía y las Cataratas del Iguazú en Misiones le resultaron “maravillosos”.

“Viajar es crecer, te abre la cabeza, te hace sentir libre. En lo personal me da felicidad”, finaliza la contadora.

* Marta Badano, contadora de 41 años que nació en Villaguay y vive en Paraná hace 21 años.

Marta en Turquía.

Ella es amiga de Guillermina y juntas visitaron diferentes destinos. Al igual que la mujer oriunda de Gualeguay, viaja por placer y considera que es el dinero mejor gastado.

“De todos los lugares que visité, me gustó mucho París y Estambul, son ciudades muy distintas y tienen su encanto. De París me quedó sus calles, los restaurantes, la historia y su belleza. Y de Estambul, lo que me gustó es que uno se encuentra con lo tradicional y lo moderno en el mismo sitio”, cuenta Marta, y explica que viajar le genera muchas sensaciones, “siempre me hace bien recorrer caminos, conocer nuevos lugares y la historia de ciudad. Se trata de una inversión para el placer y para poder apreciar la belleza que la naturaleza nos muestra”, señala.

* Mercedes Carmagnac, ingeniera civil de 29 años que nació y vive en Paraná.

Mercedes con una amiga en el  Parque del Retiro de Madrid, España.


“Adoro viajar. Mi primer viaje fue a los 15 años, cuando fui a Disney con mis amigas”, afirma la joven, y confiesa que lo hace con amigas, siempre acompañada.

“En el último tiempo conocí Brasil, Chile, Perú, Bolivia, España y Europa del Este. Los países que más me gustaron fueron Perú y Holanda”, explica Mercedes ante la pregunta de cuál es su destino favorito. Luego, la ingeniera continúa: “Lo primero que me genera viajar es intriga por querer conocer lugares, paisajes, culturas y comidas. Y satisfacción al momento de hacerlo, siempre trato de recordar todo lo que veo y siento”.

* Paula Gareis, estudiante de Abogacía de Paraná de 25 años.

Paula en las calles de Ámsterdam, Holanda. 

Si bien Paula es joven, conoció diferentes ciudades del mundo. “Estuve en Uruguay, Brasil, Estados Unidos y Europa. Siempre lo hice por placer, con familia o amigos, nunca sola, aunque alguna vez me gustaría intentarlo”, cuenta la estudiante de Abogacía e indica que todos los lugares que visitó  tienen cosas lindas, pero detalló que le gustó “muchísimo” y le generó admiración la forma de vida que llevan fue Ámsterdam, Holanda. “Es otra cultura, otro mundo y creo que por eso viajar te abre la cabeza, porque uno ve cosas diferentes que te hacen reflexionar acerca de lo que uno conoce y tiene naturalizado”, apunta.

* Cecilia Mendoza, tiene 40 años y estudia y trabaja en Paraná.

Cecilia en el Parque Güell de Barcelona.
 
Cecilia nació en Santa Fe, pero siempre vivió en la capital entrerriana. Ella recuerda sus primeros viajes en familia a Uruguay y Brasil. Y, ya de más grande, explica que fue a Estados Unidos, en donde visitó Miami y Orlando, Estado de Florida.

“El último viaje que hice fue a Europa. Lo hice con mi equipo de hockey sobre césped de Paraná. Visitamos muchos lugares y la pasamos genial”, relata Cecilia y amplía que el lugar que más le gustó y en donde viviría algún día es Brujas, Bélgica,  “es una ciudad soñada, de película. También me encantó Barcelona y Madrid, son otras ciudades que elegiría para vivir”. 

Por último, la santafesina señala que “viajar te descontractura, te saca de la rutina y genera ansiedad, pero una ansiedad muy linda y es la de querer conocer algo nuevo. Además, el no tener límites y desprenderte de la rutina de tu casa  da mucho placer”.

* Agustina Pianello Galli, kinesióloga de 30 años de Paraná.

Agustina con amigos en Uruguay. 


Como si fuera ayer, Agustina recuerda que su primer viaje al exterior, fue a Punta Cana, República Dominicana, con su madre en 1999 y asegura que fue “lo más”. “Me encanta viajar, me distiende, me divierte, me gusta conocer e investigar nuevos lugares, cómo viven y demás”, explica la profesional, y agrega que solo lo hace por placer y acompañada, no sola ya que le gusta compartir. 

De manera automática, la kinesióloga enumera algunos lugares que tuvo la oportunidad de conocer: “Y fui a diferentes ciudades de Estados Unidos, México, Cuba, Colombia, Brasil y Uruguay”. Además, la joven cruzó el Océano Atlántico varias veces y visitó Italia, España, Francia y Alemania.

“Viajar me genera placer y libertad. Si bien es mucho esfuerzo para hacerlo, es hermoso poder disfrutar al final lo que uno hace en el año, porque darse el gusto de viajar llena el alma y hace bien”, finaliza Agustina. 

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