La Provincia
Viernes 28 de Octubre de 2016

Mujeres son constructoras de sus propias viviendas

En el barrio San Isidro de Concepción del Uruguay, ellas hacen pisos, revoques y colocan cerámicos, entre otras tareas.

La Asociación Civil Fortalecer de Concepción del Uruguay está conformada por un grupo de gente dedicada a generar espacios de capacitación y oportunidades para todos aquellos pequeños emprendedores que tienen ganas de llevar adelante sus propios proyectos y no encuentran el método, los fondos o el conocimiento suficiente para concretarlos.

Los cursos en oficios que se dictan de forma regular desde hace varios años apuntan a brindar herramientas para conseguir trabajo o simplemente sumar conocimientos que permitan facilitar tareas en el hogar o generar su propia fuente de sustento.

En este marco es que se ha generado en Concepción del Uruguay un ámbito diferente, donde las protagonistas son en su totalidad mujeres, sin embargo el curso donde se ha volcado este grupo de jóvenes y mujeres mayores no es el acostumbrado espacio dedicado a las labores tradicionales para este tipo de casos, sino que todas pretenden aprender albañilería.

"La cantidad de chicas y señoras grandes que se inscribieron y hoy están en marcha con el curso nos sorprendió a todos, es una muy grata sensación saber y sentir que hay tanto interés por una tarea que es tradicionalmente desempeñada por hombres y que es fácilmente comprobable que pueden desarrollar, sin ningún tipo de problemas, también las mujeres", señaló el arquitecto Marcelo Argüello, responsable del dictado del curso, y quien marcó los lineamientos para las tareas.

Que fueran todas mujeres fue una iniciativa que buscó generar un ámbito de confianza en el grupo que permitiera la canalización de dudas y preguntas sobre todos los temas sin ningún tipo de vergüenza o timidez que pudiera generar la presencia de hombres, no solo durante las clases, sino también durante las tareas prácticas que se llevan adelante.

"Hemos orientado la mayor parte del tiempo que dura el curso a las tareas prácticas, muchas son mujeres que trabajan afuera o se ocupan de su hogar y de sus hijos, por eso se planificó de tal manera que, más que estudiar, aprendan directamente cómo se hacen las cosas en el lugar y con los materiales. Nos está dando muy buenos resultados", señaló Argüello durante su diálogo con UNO.

Fernando Diorio, por su parte, es uno de los responsables de la Asociación Civil Fortalecer, y remarcó: "Este trabajo es desarrollado totalmente gracias a la voluntad y el esfuerzo de la misma gente, nosotros lo que hacemos es brindar las herramientas que podemos acercar, que no son fáciles de conseguir y demandan mucha gestión ante los organismos municipales, provinciales o nacionales que se ocupan de fomentar este tipo de actividades vinculadas a la economía social a través de aportes que nosotros dedicamos al pago de docentes o a la compra de herramientas o materiales".


***
Sumar para el barrio


El grupo de mujeres albañiles de La Histórica, hoy está trabajando en el SUM del barrio San Isidro, un lugar que necesita de mejoras edilicias y que se ha convertido en el lugar de práctica para estas 18 alumnas trabajadoras.

"Queremos que todas las tareas que realizamos en los cursos dejen algo para el barrio, para la comunidad, o para los participantes mismos de los cursos, en este caso el SUM demandaba arreglos de pisos, revoques o colocación de cerámicos, eso es lo que estamos haciendo. De forma muy detallada, con todos los cuidados que demanda este tipo de tareas, pero teniendo en cuenta que todo significa siempre un aporte que suma", destacó el arquitecto Argüello.

Las últimas lluvias complicaron las clases, pero a través de un grupo de WhatsApp toda la información y las consultas son canalizadas de forma inmediata. Tienen dos clases por semana y avanzan siempre que el clima acompañe. "Todas entendieron que, como en cualquier otro trabajo, la base de todo es la organización. En principio se puede pensar que esto es una tarea pesada destinada a los hombres, pero con buena organización no hay tareas imposibles ni pesadas para nadie, por eso la estamos llevando adelante sin problemas y con mucho entusiasmo de parte de ellas".


***
En todos


"En el barrio Los Cachetudos recuperamos un espacio que era un basural, gracias al aporte de Cáritas y la Asociación Fortalecer hoy hemos logrado conformar un lugar para reunión de los chicos, donde pueden jugar y desarrollar deportes o cualquier otro tipo de actividad. Lo mismo hicimos en el barrio Vicente Obrego, donde desarrollamos cursos de carpintería y todo lo que se construyó como parte de la práctica será donado a instituciones que lo necesitan", contó Diorio.

Los beneficios no son solo para los demás, en el caso del curso de electricidad, las prácticas se llevaron adelante en la vivienda de una de las alumnas donde se transformó la instalación de la vivienda donde había cableados y conexiones precarias.

Comentarios