A Fondo
Lunes 13 de Junio de 2016

Mientras puedan comprarlas en un supermercado...

Sebastián Benítez / De la Redacción de UNO
sbenitez@uno.com.ar


En la jornada de ayer nos despertamos con la mala noticia de un atentado en Estado Unidos. Una balacera se produjo durante la madrugada del domingo en un local nocturno gay de Orlando (Florida) y las autoridades confirmaron que hubo 50 muertos y 53 heridos. 

El supuesto responsable del ataque, un ciudadano estadounidense de origen afgano identificado como Omar Mateen, que portaba un fusil de asalto y una pistola, se atrincheró con rehenes en la discoteca frecuentada por homosexuales, donde abrió fuego indiscriminadamente hasta que fue abatido por la Policía.

Fue un nuevo atentado con una persona armada en el país del norte. En varias ocasiones se han dados tiroteos en establecimientos educativos y también en centro comerciales, como el que pasó en la ciudad de Denver en un cine allá por 2012. El de ayer fue catalogado como el peor de la historia. 

El hombre señalado de 29 años, Mateen, llamó poco antes de iniciar el tiroteo al teléfono de emergencias 911 y declaró su lealtad al Estado Islámico. Y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, calificó el ataque de “acto de terrorismo y odio”.

Este nuevo hecho abrió nuevamente el debate de la venta de armas en Estados Unidos. La misma no cuenta con muchas restricciones. Las armas y balas se pueden comprar casi libremente en los grandes supermercados y por Internet. 

Quien escribe ha tenido la chance de viajar y ver en las diferentes cadenas de supermercados, en lo que llamamos en nuestro país góndolas, un sector de armas para la venta de todos los calibres. Como de un revólver 22 hasta un arma de grueso calibre. Uno desconoce los modelos y sobre todo el poder destrucción que cuentan, pero sí pude observar que se pueden comprar como si uno adquiere un paquete de yerba en Argentina. 

Es loca la comparación, pero es así de fácil adquirir un arma de fuego y sus balas.  

Para la idiosincrasia yanqui es común contar con un arma en su casa, ya sea para la caza deportiva o para defender a su familia. Es así; en la Constitución de Estados Unidos figura la tenencia de arma, siempre hablando en defensa propia. Por eso es muy común su venta y es sabido que los requisitos para poder comprar una son muy pocos. Tan solo hay que tener en cuenta estos puntos: tener al menos 18 años de edad, no ser un delincuente convicto, no tener antecedentes de una enfermedad mental, no tener antecedentes de violencia doméstica y no consumir drogas o alcohol. 

Sin embargo es legal poseer y utilizar un arma desde los 16 años en adelante (y en edades más jóvenes con la supervisión de un adulto) para ciertas actividades legales. 

Todo esto hace que cualquiera pueda contar con un arma y lo de ayer en la ciudad de Orlando, una ciudad latina en todo sentido y las  victimas de ayer eran en su mayoría de Puerto Rico, abrió un debate de una sociedad que muchos creen desarrollada. Pero en el tema de portar armas cuenta con errores. El domingo a la madrugada se pagó con 50 vidas de jóvenes.

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