Básquet
Viernes 03 de Febrero de 2017

"Me veo retirándome del básquet en Paraná"

Ale Zilli cumple 500 partidos en la Liga Nacional. Repasó su paso por Echagüe, Sionista y va por más.

Pasaron mas de 10 años de su primer partido. El 6 de octubre de 2006 debutó en la Liga Nacional con la camiseta de Sionista en el triunfo ante Libertad de Sunchales por 66 a 61 de visitante. Aquella noche el pivote anotó 6 puntos y salió en el cinco inicial junto Roque Fernández, Mariano Byró, Mike Robinson y Quincy Alexander. Venía de lograr el ascenso con el equipo de Paraná en San Nicolás ante Regatas. Ale cumplirá hoy 500 partidos en la máxima categoría cuando su equipo, Instituto de Córdoba enfrente a Argentino de Junín.
El jugador nacido el 15 de mayo de 1982 quedará en la historia grande del básquetbol nacional. El mismo que un día juntó el bolso y marchó desde San Justo a Paraná para estudiar Ciencias Económicas y que tras un paso como arquero de Colón, se decidiera por el básquet. El mismo que una tarde fue a probar suerte a Echagüe y Silvio Santander lo reclutó para ser parte el famoso equipo de Vamos, Vamos los pibes a principios de la década pasada.
El paranaense o entrerriano por adopción, porque defendió la camiseta de la Selección de Entre Ríos y fue campeón y que pasó por Sionista, Libertad, Estudiantes e Instituto, recordó los momentos que lo marcaron en su carrera mientras disfruta ser parte grande de una Liga prestigiosa. "Espero jugar 100 más", señaló en diálogo con Ovación. Y adelantó que quiere terminar su carrera en Paraná.
—¿Se te cruzó por la cabeza que un día ibas a llegar a los 500 partidos en la Liga Nacional?
—La verdad que no. Tampoco estaba muy convencido de jugar al básquet. Cuando empecé en Echagüe no lo veía como futuro, después fue pasito a pasito. No lo esperaba.
—¿En qué momento te diste cuenta que ibas a ser jugador profesional?
—El segundo año con Silvio (Santander) en Echagüe me di cuenta que quería probar cómo era esta vida. Obviamente que con la llegada a Sionista y con el ascenso me di cuenta que podía vivir de esto. Esos dos pasos fueron muy importantes.
—¿Recordás el día del debut en la Liga ante Libertad de Sunchales?
—Sí, muchos nervios pasé. Si bien venía de una buena base en el TNA, la talla de los jugadores de la Liga y la jerarquía es otra. Me acuerdo haber defendido al Gringo Pelussi en su mejor momento y sentí el rigor, no era tan cómodo.
—¿Qué recuerdos importantes tenés dentro de la Liga?
—Los momentos más importantes los viví en Sionista. Ese año que jugamos la semifinal contra Atenas, que llegamos al Cuadrangular Final de la Liga Sudamericana y viajamos a jugar Liga de las Américas, fueron muy importantes. Mis mejores logros están en esos años. También me acuerdo de los momentos duros como haber jugado con Sionista el playoff por no descender. Si bien no fue lindo, el goce de permanecer fue un alivio.
—¿Qué jugadores que tuviste al lado admiraste en este proceso?
—Con el que se me hizo más fácil jugar y uno de los que más entendía el básquet fue Javier Martínez, el Paragua. Un asesino de la cabeza, ganador, el mejor jugador con el que jugué. También aprendí muchas cosas que cuando era chico no entendía y después con el pasar del tiempo me di cuenta que él estaba en lo correcto. El hecho de jugar con esa mentalidad siempre sin ser tan amigos.
—¿Y de los que enfrentaste?
—Muchos. Me tocó sufrir a Lázaro Borrell, Leo (Gutiérrez) en mi posición y después Paolo Quinteros o Campazzo antes de irse.
—Con Leo tuviste varios duelos y lo neutralizaste bien.
—Me tocó ponerlo incómodo, ganarle no, ja. Siempre fue un jugador que se sintió muy cómodo. Ayudé al equipo a ganar en casa, pero no más que eso.
—¿Cuántos partidos más pensás jugar en la Liga Nacional?
—Ojalá 100 más. Estoy muy interesado en terminar esta Liga bien. Estamos haciendo las cosas bien con el equipo para terminar en los primeros planos y espero que sigamos por esta senda y me gustaría jugar una temporada más y después priorizar la familia que es la que aguanta y está en todas. Después veré dónde estoy parado físicamente. No quiero que el básquet me deje o por lo menos la Liga Nacional. Quiero irme bien.
—¿Te gustaría volver a jugar en Paraná independientemente de la categoría?
—Sí, me veo retirándome en Paraná. No sé si en la Liga, pero jugando mis últimos años de básquet seguramente.
—Ahora tenés a Olimpia y a Talleres en la Liguilla Provincial.
—Siempre me tiró Olimpia por los asados que nos han invitado a comer y por la buena gente que conozco en el club, pero no sé qué me deparará el futuro. En Talleres nos atienden muy bien cuando estoy con mi familia los meses de vacaciones. Vamos al gimnasio y al club y hay muy buena gente. No sé qué pasará, ja. Vamos a ver cómo responde la máquina.

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