Policiales
Miércoles 23 de Diciembre de 2015

Mató a su pareja en la casa y se fugó al monte

Janet Echeverría, de 23 años, fue asesinada por su pareja, Gustavo Quirico, de 25, de dos hachazos. El acusado se escapó y hasta anoche no había sido encontrado. Fue en una humilde casa al norte de la ciudad

“Esta vez fue en Rosario del Tala”, anunciaba ayer al mediodía la placa roja de un canal de televisión porteño. Janet Echeverría es una más de las mujeres que son asesinadas cada 30 horas en Argentina, en 2015, y la cuarta en la provincia. La joven de 25 años estaba en pareja con Gustavo Quirico, de 25, con quien tenía una hija de un año. Hacía un tiempo que sufría violencia de género, por lo que ya habría denunciado y pedido ayuda a la Justicia. Ayer a la mañana el joven la mató con un hacha y se fugó. La Policía lo busca por la zona rural, con complicaciones por la lluvia.
Janet, ama de casa, y Quirico, peón rural, vivían en una pequeña vivienda de la zona rural al norte de la localidad de Tala, en un barrio conocido como El Pueblito. En la misma casa viven los padres del muchacho y otra familiar, que sería una prima de Quirico. Ésta es quien escuchó el ruido de dos golpes secos, unos pasos y luego que la puerta se abrió. A la joven le llamó la atención porque eran las 6, fue hasta la habitación contigua y vio a Janet, sin moverse y ensangrentada. A un lado estaba la pequeña hija de la pareja.
Nadie sabe cuál fue el detonante, si es que lo hubo, ni tampoco importa: lo cierto es que el joven agarró un hacha y atacó a la mujer. La joven murió en el acto.
La familiar llamó a la Policía, que se hizo presente en el lugar. El homicidio se puso en conocimiento de la Fiscalía, a cargo de María Albertina Chichi, quien pidió al Juzgado de Garantías la detención de Quirico.
En las averiguaciones realizadas por la Policía entre los lugareños, se pudo saber que varios pudieron observar al sospechoso que salía de su casa y se dirigía campo adentro.
Quirico iba a pie, descalzo y con el torso desnudo. La búsqueda se extendió por la zona rural hasta donde se pudo, debido a que cayeron no menos de 130 milímetros de agua. Hasta anoche no había sido encontrado, y los investigadores no descartan ninguna posibilidad respecto de su paradero: puede estar escondido, pudo haber sufrido una descompensación, y no se descarta que haya tomado la decisión de quitarse la vida, teniendo en cuenta lo que manifestaron los familiares del prófugo.
En la Fiscalía declararon los familiares del acusado, que estaban en la casa pero en habitaciones separadas. Se pudo confirmar que no hubo ni siquiera una discusión previa, ya que pese a las pequeñas dimensiones de la vivienda nadie escuchó nada parecido.
El hacha que fue utilizada para el asesinato fue encontrada en el dormitorio y secuestrada como elemento de prueba fundamental para la causa. Por rigor, se peritarán los rastros de sangre y las huellas que podrían haber quedado en el mango.
“Lo único que falta es ubicarlo a él”, dijo el jefe de la Departamental Tala de la Policía, Claudio Tedesco, debido a que los elementos en la investigación son contundentes.
Cifras de un drama social
En Entre Ríos, Yanet Echeverría es la cuarta víctima de femicidio: las tres anteriores fueron Silvina Barreto (Aranguren, 5 de febrero), Susana Benítez (Concepción del Uruguay, 31 de agosto) y Josefina López (Concordia). A estas se suma una víctima por femicidio vinculado, Agustín Romero, el niño de siete años asesinado por su padre, Juan Carlos, para dañar a su madre, Hebe Rull, el 20 de abril, cuando chocó de frente contra un camión en la autovía nacional 14, en Concordia.
En Argentina, según la Casa del Encuentro, hasta el 31 de octubre se contaban 233 femicidios y femicidios vinculados de mujeres y niñas, y 36 femicidios vinculados de hombres y niños. Cada 30 horas una mujer es víctima fatal de la violencia machista en el país.

 

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