La Provincia
Jueves 20 de Agosto de 2015

Más polémica por reuniones en quintas donde cobran entrada

Las promocionan por Internet, pero aducen que son privadas. Juntan centenares de personas en predios con dudosas medidas de seguridad

Desde la Departamental de Policía de Paraná replicaron los dichos que el abogado de la junta de gobierno de Sauce Montrull, Martín Navarro, expuso ayer a UNO en referencia a que los desórdenes y ruidos molestos que generan las fiestas masivas que se realizan en quintas de esa localidad deben ser controladas por la comisaría de Colonia Avellaneda. 

Mario Leiva, jefe departamental, explicó a UNO que no se formalizaron denuncias en torno a las fiestas privadas que se hacen en quintas de esa localidad. “Solo hubo un llamado telefónico por los ruidos que producía la fiesta del fin de semana, pero en una reunión que se hace en una propiedad privada no podemos intervenir. La  institución policial actúa de acuerdo a normativas, y en este caso puntual la Ley de Juntas de Gobierno de Entre Ríos Nº 7.555, en su artículo 19 los habilita para que dicten una norma que regule este tipo de situaciones”.

En este sentido, el texto indica: “Las juntas de gobierno proyectarán reglamentos y disposiciones para el gobierno del centro rural, los que serán elevados a consideración del Ministerio de Gobierno, Justicia y Educación. Una vez aprobado por este, serán obligatorios dentro de la jurisdicción territorial asignada a la junta de que se trate pudiendo establecer sanciones pecuniarias para el logro de su cumplimiento y acudir a la justicia o requerir el auxilio de la fuerza pública con este fin”. 

Leiva sostuvo que si se cuenta con una norma que regule y que habilite la aplicación de una sanción, el presidente de la junta de gobierno puede pedir colaboración para su efectivo cumplimiento. “Nosotros no tenemos poder de hacer cesar la fiesta. Entendemos que el vecino haya sido afectado. A mí me molesta también que se hagan este tipo de fiestas sin la habilitación que se les debería exigir, pero como policía no puedo ir a decirles que terminen con el festejo. No funciona de esta manera y debemos actuar dentro del marco de la ley”. Asimismo, señaló que no pueden intervenir tampoco si los ruidos molestos se generan dentro de un domicilio privado, donde el propietario tiene derecho de exclusión de nuestra presencia: “No podemos hacer nada mientras no haya una norma que aplique una sanción pecuniaria”.

El funcionario policial explicó que cuando hay un ilícito dentro de un ámbito privado se deben comunicar con el fiscal, que a su vez hace lo propio con el juez de Garantías y este debe librar una orden de allanamiento que posibilite su ingreso a la vivienda. 

Si bien quien organiza este tipo de congregaciones privadas no está obligado a dar aviso a la Policía del lugar, Leiva comentó: “Normalmente, como buen ciudadano, por una cuestión de cortesía, se comunica a la comisaría que va a haber una concentración importante de gente en el lugar, más que nada para que se adopte alguna medida para prevenir que afuera del lugar se cometa algún hecho delictivo o demás”.

Por otra parte, sostuvo que desde la comisaría se va a notificar al dueño del predio donde se realizó la fiesta para ver si abonó los cánones correspondientes de Sadaic y Aadi-Capif.

La presunta fiesta privada que generó nuevas polémicas el fin de semana era para mayores de 18 años y se promocionó como Flower Power After Edition en las redes sociales, anunciando los puntos de venta de las entradas anticipadas, que se despachaban en un negocio de calle Presidente Perón en la capital provincial y en un comercio que vende indumentaria en las peatonales de Paraná y Santa Fe.

El propietario del lugar donde se llevó a cabo el festejo que afectó a los vecinos de Sauce Montrull compartió en su muro de Facebook imágenes de la carpa señalando que no se suspendía el evento, aún frente a las inclemencias del clima, y se anunciaba incluso con un mapa el acceso a la quinta, para que quienes arribaran desde otra ciudad o provincia llegaran sin inconvenientes. En la convocatoria se promocionaba: “Todo listo, el domingo bailamos de las 22 a las 16”. Aún con lluvia y con el riesgo que significa tender un cableado eléctrico en un ambiente húmedo, entre otras cuestiones, se realizó igual en una carpa, con difusas medidas de seguridad en caso de producirse algún tipo de accidente.

Vacío legal 

El jefe de la junta de gobierno de Sauce Montrull, Carlos Sala, señaló a UNO: “No podemos detener un baile de este tipo, porque es privado. Nuestro abogado está averiguando qué se puede hacer”. En referencia a la posibilidad de dictar alguna normativa que posibilite controlar estas fiestas, sostuvo: “No podemos dictar ninguna ordenanza hasta que no seamos municipio. Como junta de gobierno no estamos autorizados para emitir una reglamentación que regule estos eventos”.

Exigencias y controles 

Organizadores de fiestas públicas opinaron que debido a los exhaustivos controles que se requieren desde la Municipalidad de la ciudad de Paraná, se generan este tipo de situaciones, donde gente que no cumple con los requerimientos opta por realizar convocatorias a través de Internet.

“Generalmente son personas que no tienen mucha experiencia. Les dicen fiestas privadas para darles más estatus, pero en realidad se convoca por las redes sociales y se junta mucha gente. Lo legal y lo correcto es que te habiliten el predio donde vas a hacer la fiesta, luego de presentar una carpeta con un plan definido por un ingeniero en Seguridad, donde se especifica dónde va el cableado, dónde tiene que ser subterráneo, dónde van los baños químicos, los matafuegos, cuál es el plan de evacuación. Está muy bien que se pida todo esto, ya que la seguridad es necesaria. Hay que tomar conciencia de todo esto, sobre todo por lo que pasó en Cromañón o en otros locales, donde hubo víctimas fatales”, sostuvo uno de los consultados, quien prefirió que no se revele su identidad. 

Resulta llamativo la poca atención que se le brinda a la situación de riesgo que significa realizar fiestas con más de 300 concurrentes en una quinta, sin revisar estas cuestiones. Incluso al terminar, muchas veces, regresan a sus hogares manejando por la ruta nacional Nº 12 que atraviesa Sauce Montrull, en condiciones no aptas.

El fantasma de las  drogas sintéticas

Vecinos de Sauce Montrull afirman que en las fiestas electrónicas que se realizan en las quintas se consume gran cantidad de drogas. Patricia Caro, de la fundación Ave Fénix, apuntó: “Se masificó el consumo de las drogas sintéticas, como el éxtasis y el LSD, en los ámbitos de todas las fiestas”. Y remarcó que es peligroso que alguien conduzca un vehículo tras ingerir estas sustancias.

 

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