Inseguridad
Sábado 07 de Enero de 2017

Malestar de vecinos por los robos en una zona olvidada de Paraná

En El Brete y La Toma Vieja los ladrones se valen de calles rotas, sin luz y matorrales de baldíos para robar en casas y en la vía pública.

Los días de fin de año, los vecinos de los barrios El Brete y La Toma Nueva, al norte de la ciudad de Paraná, contaron varios robos en viviendas y quintas. Pero la situación de inseguridad viene de antes y luego continuó: no pueden dejar las casas deshabitadas por algunas horas, ni andar tranquilos por las calles destruidas de tierra, broza o asfalto deshecho, menos aún de noche, a oscuras por las luminarias que no funcionan, ya que los asaltos en la vía pública están a la orden del día. Los reclamos realizados mediante la vecinal Parques del Río, tanto a la Policía como a la Municipalidad, han caído en saco roto. "Esta es una zona olvidada", aseguró una señora.
Un grupo de vecinos citó a UNO a la zona de calles Blas Parera, Echeverría, Los Robles y Gobernador Crespo para hacer pública una situación preocupante. La misma ha tenido en los últimos años un crecimiento importante, que no se vio acompañado de políticas urbanísticas.
La seguidilla de robos que se sufrieron ocurrieron en Navidad y los días siguientes: en medio de los ruidos de la pirotecnia, irrumpieron y desvalijaron una casa de calle Echeverría; durante el día entraron a una otra de calle Los Robles y se llevaron varias pertenencias; un par de días después, el blanco fue una quinta de Gobernador Crespo, donde entraron por el fondo (un terreno baldío con yuyos muy altos), rompieron una reja con un gato para vehículos, y sustrajeron solo un televisor porque al sonar la alarma huyeron. También se han registraron hechos delictivos en el complejo de departamentos Echeverría 001.
"Las luces están todas quemadas, cuando llueve la Policía no pasa porque esto es imposible para transitar para todos, menos para los ladrones", se quejó un vecino. "Se esconden en el matorral y si la Policía pasa no los ve", agregó otro.
Pero la inseguridad no se da solo en el robo a viviendas deshabitadas, sino también en la vía pública: "Hay gente que sale a correr y vuelve sin zapatillas", graficó un hombre, y una vecina contó que hace varios meses una chica que caminaba por la zona sufrió un intento de abuso sexual.
La comisaría 14ª no está cumpliendo con su rol en una zona que es muy grande, y tiene solamente dos móviles. Por acción u omisión no cumple con su función", dijo un vecino. Desde la comisión vecinal se indicó: "Pedimos audiencia a la Jefatura Departamental y nunca nos llamaron, tampoco con Varisco".
Pero una parte, tal vez menor, de la responsabilidad le toca también a particulares, ya que hay dueños de lotes en la zona que no los mantienen con un mínimo desmalezado, lo que es aprovechado por los ladrones.
Los que más antigüedad tienen en la zona recuerdan que en una época había problemas con algunas personas complicadas que residían en el barrio Nueva Ciudad (ex Ciudad Perdida), luego tuvieron un período de calma y recientemente los dramas de inseguridad regresaron. Afirman que hay en ese barrio muchas familias muy buenas, pero se sospecha que se han instalado hace un tiempo algunos que serían responsables de hechos delictivos. De todos modos, saben que la Policía está muy al tanto de todo esto, y también la Justicia.
En uno de los robos de fines de diciembre la Policía les contó que, por las huellas dactilares que encontraron en el lugar, los ladrones serían de Río Negro, y se podría asociar esto a otros atracos sucedidos en Paraná en el último tiempo por parte de bandas que vienen del sur del país, con sus dateros locales. Pero la mayoría de los hechos se producen sin demasiada logística, y se trata de personas que solo saben aprovechar el abandono de la zona para cubrirse y resultar impunes.

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