La Provincia
Miércoles 11 de Mayo de 2016

Macri le corre el arco a los gobernadores por la coparticipación

Retraso. A dos meses del acuerdo para la devolución del 15% de coparticipación a las provincias, no se avanzó nada. El miércoles 18 los gobernadores se reúnen con Frigerio y habrá fuertes reclamos

Carlos Matteoda  / De la Redacción de UNO
cmatteoda@uno.com.ar


Coinciden los que lo conocen en que el gobernador Gustavo Bordet volvió “entusiasmado” de la misión comercial a China. El panorama de negocios para las empresas entrerrianas tal vez no cambió demasiado, pero el viaje sirvió para consolidar la posibilidad de financiar obra pública tomando deuda a tasas atractivas. Aseguran incluso que se baraja la idea de una tasa apenas superior al 4% de interés anual en dólares, lo que sería beneficioso si se la compara con la colocación de deuda que han hecho otras provincias. Trascendió incluso que se avanzó en tratativas para lograr el financiamiento para uno de los acueductos del norte provincial, el del arroyo Mandisoví.

No hubo jet lag para Bordet, que el lunes a primera hora ya encabezaba una reunión de gabinete que, si se quiere jugar con las palabras, lo terminó de aterrizar en la provincia.

La forma de paliar el impacto de la crisis hídrica y la necesidad de asistencia para el sector productivo son tal vez los dos temas más visibles de este costado de la realidad, que por grave no deja de ser coyuntural.

La expectativa generada en China  en cuanto a la posibilidad de lograr financiamiento externo para obras de infraestructura forma parte de un escenario para las provincias que se configuró durante la gestión de Mauricio Macri; un escenario atractivo, si se quiere, siempre en el marco de las condiciones económicas que impulsa el gobierno de Cambiemos.

Pero ese gobierno es el mismo que, después de definir las reglas de juego, parece correrle el arco a los gobernadores para tenerlos siempre condicionados y limitados en su accionar.

Ya se publicó en esta columna, hace más de un mes, que la relación de Bordet con el gobierno nacional ya no era de mimos y arrumacos. A tal punto que algún funcionario provincial le había dicho al gobernador que fuera menos duro en el trato con los funcionarios nacionales,para evitar que su agria queja llegara a oídos de Macri. Bordet no hizo caso al consejo innecesario, ya que Macri no puede desconocer la situación de los gobernadores.

El 10 de marzo -hizo ayer dos meses- se anunciaba el acuerdo  con los mandatarios provinciales  para avanzar gradualmente con la eliminación del descuento del 15% de la coparticipación que la Nación le hace a las provincias para financiar al Anses. Ya hay tres gobiernos provinciales que no sufren ese recorte porque lograron que la Corte Suprema de Justicia fallara a su favor, indicando que esa retracción es ilegal. El gobierno de Macri le dijo a los otros gobernadores que no podía devolverles (dejar de descontarles)  a todos el 15%y, tras varias discusiones, se acordó un cronograma de devolución (disminución del descuento) paulatino.

El macrismo anunció que este año devolvería el 6%, es decir que dejaría de descontar seis puntos porcentuales y retendría solo el 9%. La “devolución” del 6% sería mitad en efectivo, y mitad en bonos. Fotos y sonrisas coronaron el acuerdo. El ministro más político de Macri, Rogelio Frigerio, garantizaba el entendimiento.

Pasaron dos meses y el gobierno nacional no solo mantuvo el descuento como antes, sino que ni siquiera hubo un llamado telefónico para reavivar la cuestión.

La frustración del los gobernadores es evidente, aunque no constituye una novedad. El método de priorizar la foto para los medios, usado a veces incluso para ganar tiempo, había dado resultado otra vez. A los gobernadores les llevará además un tiempo volver sobre sus pasos, después de los elogios que le brindaron ese día al gobierno macrista. Bordet había sido cauto en sus dichos en esa ocasión; lo que no significa que haya intuido nada, sino fundamentalmente porque a Entre Ríos le quedaba pendiente todavía la cuestión del déficit de la Caja de Jubilaciones 

Una muestra de ese método se vio con claridad en Villa Paranacito el 2 de mayo. Ese día estuvieron en la ciudad del sur entrerriano seis ministros del Gabinete Nacional   recorriendo la zona y evaluando el impacto de las inundaciones. Como si fuera poco, hubo también altos funcionarios como los titulares de la Anses y del PAMI. Las fotos fueron impactantes: seis ministros en esas lanchas camufladas recorriendo esas inmensidades inundadas, acompañados por efectivos de seguridad pertrechados casi como para la guerra.

Pero poco quedó de esa visita. No se le puede pedir el intendente Gabriel García que se inmole políticamente diciendo que la ayuda es escasa, muy escasa, y que la visita no cambió nada. Pero eso fue más o menos lo que pasó; se hicieron algunos compromisos; quedó la anécdota de Frigerio que estuvo internado en el hospital local tras caerse del caballo, y algunas otras cuestiones. Y quedó la foto publicada en los diarios. 

La ayuda llega lentamente,ya lo saben en Concordia, donde Macri estuvo en enero y las primeras casillas prefabricadas para los inundados de entonces llegaron hace una semana.

Para Entre Ríos el acuerdo para dejar de descontar el 15% de la coparticipación no iba a significar la llegada al paraíso; pero aún como estaba planteado, de manera gradual, para completarse en 2020, constituye la única posibilidad de estabilizar los números provinciales.

El objetivo de Bordet para estos cuatro años es lograr un ordenamiento fiscal y administrativo, que le permita dejar de recurrir a créditos para afrontar gastos corrientes. El ejemplo más claro es la bicicleta de las letras del Tesoro, que el gobierno no pude dejar de emitir para financiarse a corto plazo, pagando un interés que orilla el 35%. 

Varias veces el gobernador a dicho que la provincia está en un nivel de complicación similar a otras. Esa es una media incómoda. Entre Ríos tiene en el déficit del sistema previsional -que el 2015 orilló los 2.200 millones de pesos- un problema extra que no soportan las provincias que transfirieron su Caja de Jubilaciones. También hay promesas de la Nación en ese sentido, pero son promesas.

Bordet se propone reestructurar la deuda provincial, de unos 13.000 millones de pesos, que es el equivalente al 55% de los gastos corrientes de un año. También quiere disminuir el déficit corriente y generar un ordenamiento fiscal y administrativo que saquen a Entre Ríos de la condición de provincia inviable. Y busca hacerlo en el nuevo contexto que diseñó el macrismo. Pero dos meses después del acuerdo por el 15% de la coparticipación, parecen haber tenido razón quienes sostenían que con esto el gobierno nacional buscaba ganar tiempo.

Algunos dicen que escollo para completar el acuerdo es que la Nación quiere cruzar deudas con las provincias, lo que implicaría renunciar al cobro de lo retenido ilegítimamente durante los últimos cinco años. La versión parece endeble, ya que la mayoría de los gobernadores estaría dispuesto a aceptar esa condición con tal de comenzar a recibir, de ahora en más, lo que le venían recortando.

Hace un par de días el diario La Nación publicó que los gobernadores peronistas iban a frenarle a Macri en el Senado el tratamiento de los dos postulantes que impulsa para la Corte Suprema de Justicia (Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz) como un modo de presionarlo para que destrabe la devolución del descuento de coparticipación. 

También se publicó que la administración de Macri les iba a imponer a los gobernadores la tarea de bloquear legislativamente -a través de los diputados nacionales de sus provincias- la sanción de la denominada ley antidespidos. El mismo Frigerio hizo declaraciones metiéndole presión a los mandatarios provinciales al sostener que compartían la visión de Macri en contra de esa ley.

Hasta ahora, a Bordet no lo han llamado para comunicarle esa supuesta pretensión, pero los dichos de Frigerio instalan ese escenario de presión, que no es nuevo para el macrismo. Es más, cuando los diputados nacionales entrerrianos votaron en contra de la ley para acordar con los holdouts, el macrismo le hizo sentir el rigor al gobernador entrerriano, aún sin tener la necesidad de contar con esos votos. Donde sí los necesitaban, en el Senado, Bordet cumplió 

La mirada desde Entre Ríos -al igual que desde otras provincias- no se acota al futuro de la Corte o en los posibles aprietes a los gobernadores, que ya tienen el cuero curtido. La mirada, preocupada, apunta a la inviabilidad de las finanzas provinciales si no se inicia rápidamente la devolución de la coparticipación.

En ese escenario, se producirá el miércoles que viene un encuentro con el ministro Frigerio en Córdoba. Por ahora lo único seguro es la foto en los diarios del día después. 

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