La Provincia
Domingo 02 de Agosto de 2015

Los zurdos se abren camino en un mundo creado para diestros

Hallar bancos para quienes escriben con la izquierda es una odisea en Paraná. El reto de adaptarse

Vanesa Erbes / De la Redacción de UNO
verbes@uno.com.ar


Fue tal el asombro de Aldana Del Mestre al ingresar al aula de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) y encontrarse con un banco para zurdos, que le sacó una foto y lo compartió en su muro de Facebook, con la leyenda: “Yo sabía que algún día se iba a producir este encuentro jaja ‪#‎Felicidad‬ ‪#‎BancoParaZurdos‬”.

Acostumbrada toda su vida a los desafíos que debió enfrentar en un mundo diseñado casi exclusivamente para diestros, añadió, en tono de broma, que al ver esta consideración por primera vez se sintió “incluida”. En este contexto, contó a UNO que como las tijeras hasta hace poco venían para ser utilizadas con la mano derecha, tuvo que aprender forzosamente a usarla de este modo. “Ahora ya vienen para zurdos, pero para eso ya me acostumbré a usarla como diestra”, aseguró. 

UNO consultó en la Facultad de Ciencias Económicas para conocer con cuántos bancos para zurdos se cuenta, y no es un dato simple de conseguir. Lo mismo ocurrió con la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader). No es un registro que generalmente se considere, habida cuenta de que los zurdos se fueron adaptando cuando no encontraron un asiento acorde y se las ingeniaron para escribir sin contar con un apoyabrazos. “Me acostumbré pero el codo me quedaba al aire; era algo incómodo”, sintetizó Juan Martín Basgall, recordando sus días como alumno universitario, a la vez que aclaró que es zurdo solo para escribir y para jugar al básquet, pero que al resto de las cosas las realiza con la derecha.

Testimonios

El director Departamental de Escuelas del Consejo General de Educación, Roque Caviglia, señaló a UNO que en la actualidad ya no se proveen ese tipo de mobiliarios en las escuelas Primarias o Secundarias. Los bancos que se utilizan ahora no generan inconvenientes para quien escribe con cualquiera de las dos manos. Sin embargo, recordó que cuando él era chico, los inconvenientes para los zurdos eran más drásticos: “Soy un zurdo corregido. En la época en que iba a clases si eras zurdo no te dejaban escribir con la mano izquierda. Tenías que aprender sí o sí a usar la derecha. Ahora utilizo las dos”.

Juan Carlos Scheigel Huck tiene 64 años y también rememoró su particular infancia como zurdo: “Entré a las escuela con 6 años escribiendo con la mano izquierda. Cuando me vio la maestra me sentó en el primer banco y cada vez que yo tomaba el lápiz con esa mano me pegaba con el puntero. Me costó, pero aprendí, aunque escribo mal”, dijo, y agregó: “Hoy para todo soy ambidiestro: aunque encuentro más simple trabajar con la mano izquierda, donde tengo más desarrollada la musculatura, pero puedo hacerlo con la derecha también. Pero si me arrojan algún elemento, en mis reflejos es mi mano izquierda la que reacciona para tomarlo, y cuando jugaba al básquet, pivoteaba la pelota con la mano izquierda”.

Por otra parte, indicó que sufren mucho por no tener ciertos elementos para usar, y ejemplificó: “Las armas se fabrican para los diestros. Los zurdos cuando queremos dispararlas lo hacemos a contrasentido de nuestra naturaleza”. 

Laura Meroi es otra que recuerda el rigor de su niñez como zurda. Cuando nació, una maniobra en el parto le produjo la quebradura de su brazo derecho y supone que esa puede ser la causa por la que siempre utilizó más su mano izquierda. “Al comenzar la escuela, la directora algunos días llegó a atarme esa mano para que no la usara. Mis padres aprobaban esa actitud, siempre pensando que era por mi bien. Mi papá era el más riguroso y cuando nos sentábamos a comer y yo lo hacía con la izquierda, enseguida me lo hacía notar, por lo que me esforzaba en hacerlo con la derecha. Pasó el tiempo y hoy no puedo escribir con la izquierda, mi letra era espantosa, por lo que hice muchísima caligrafía para poder arreglarla un poco, pero para el resto de las cosas sigo siendo zurda”, comentó.

El desafío de adaptarse

Si bien ninguno recordó con precisión cuándo se revirtió esta violenta situación, naturalizada mientras estaba en vigencia, se estima que fue en la década del 60. Pero más allá de este singular avance, en la actualidad todavía hay muchos elementos que para los zurdos significan un desafío: además de los bancos, las tijeras y las armas, el abrelatas, las guitarras, las lapiceras, el sacapuntas, los molinetes, el palo de golf, entre otros elementos, están diseñados para los diestros.

El mercado ofrece versiones especiales, pero el precio suele ser entre un 15% y un 30% más costoso. “Las tijeras y las lapiceras para zurdos son muchísimo más caras”, aseguró Aldana Del Mestre.

Por su parte, Raúl Varelli, propietario de un comercio de instrumentos musicales, indicó: “En el caso de las guitarras criollas, se cambia el orden de las cuerdas y se resuelve la situación. Pero con la guitarra eléctrica zurda es diferente. Por la colocación de los micrófonos y los clavilleros hay que hacerla entera nueva y no hay muchas. En Paraná se venderá una al año y vale alrededor de un 20% más”.

Desde el Colegio de Psicodedagogos de Entre Ríos, explicaron a UNO que “uno de los retos más grandes que enfrentan los zurdos y que se ha tratado de modificar en los últimos años es la carencia de herramientas adecuadas para su singular forma de lateralidad”, y destacaron que “en los últimos 40 años se han diseñado pupitres o mesas escolares especiales para zurdos, pero también se han diseñado y comercializado tijeras y cuchillos de cocina para ellos”. 

Al respecto, la piscopedagoga Sonia Herlein, secretaria de la institución, explicó: “Ser zurdo es una característica que tiene que ver con un atributo humano llamado lateralidad, el cual consiste en la distribución desigual de habilidades motoras finas entre las manos izquierda y derecha.

Es una tendencia natural a utilizar preferentemente al lado izquierdo de su cuerpo, ya sea mano o pie”.

En este sentido, se reconocen cuatro tipos de lateralidad: diestros o personas que tienen más habilidad con la mano derecha; zurdos o personas que tienen más habilidad con la mano izquierda; ambidiestros o personas que tienen exactamente la misma habilidad para realizar tareas con ambas manos; y lateralidad cruzada o mezclada, que son personas que pueden realizar diferentes tareas con diferentes manos, pero sin que exista simetría entre las dos. 

Se trata de un rasgo distintivo de ser

Los estudios indican que el fenómeno es más común en los varones que en las mujeres. “Se piensa que el número de zurdos a nivel mundial sería mayor si no hubiera presiones culturales: al parecer, la mitad de la población nace zurda, pero se los obliga a escribir con la derecha. Por ello, el escribir no es un indicador preciso. Ser zurdo o diestro no debe tomarse como una característica negativa sino un rasgo distintivo de su ser”, explicó Sonia Herlein, desde el Colegio de Psicopedagogos de Entre Ríos.

Asimismo, señaló: “La forma de percibir el mundo para un niño zurdo es diferente que para uno diestro, porque sus procesos y mecanismos cerebrales son distintos. Para un diestro es la parte izquierda de nuestro cerebro la que da las órdenes más importantes para movernos, hablar, entender lo que escuchamos; mientras que para un zurdo es al revés, su hemisferio derecho será el que tomará el control de sus acciones. Esto supone que los niños que utilizan preferentemente la mano izquierda para escribir tengan unas características: poseen distinto sentido direccional y de rotación con respecto al diestro”.

“A la mayoría de los zurdos en general nos gusta serlo, es como que nos sentimos especiales”, afirmó Aldana Del Mestre, aunque recordó que un primo suyo se atrasaba en la escuela por esconder tal condición e intentar escribir solo con la mano derecha. “En la facultad somos tres amigas zurdas y tenemos un grupo en WhatsApp; le pusimos las zurditas. Lo único que no pudimos ponerle es el dibujito de la nenita con la mano izquierda levantada porque no está”, concluyó entre risas.

Números

* 10% - De la población mundial es zurda. Pero sería mayor, si no hubiera presiones culturales.

* 30% - La diferencia mayor en el precio de las tijeras o lápices para zurdos.


Un caso famoso

La problemática está presente en la famosa seria televisa Los Simpsons. Ned Flanders, vecino de Homero, dejó su trabajo e invirtió los ahorros de su vida en una tienda llamada Leftorium, especializada en productos para personas zurdas.

Datos

* La forma de percibir el mundo, para un niño zurdo, es diferente a uno diestro, porque sus procesos y mecanismos cerebrales son distintos, según dijo a UNO la psicopedagoga Sonia Herlein.

* El fenómeno es más común en los varones, que en las mujeres.

 

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