Policiales
Lunes 16 de Mayo de 2016

Los restos de Marlen Franco ya descansan en Hasenkamp

La joven de 21 años asesinada en Olivero, Santa Fe, fue velada e inhumada en su ciudad natal. El sábado, cuando volvía de bailar, un vecino de 20 años, la violó y la mató. El joven está detenido. 

Los restos de Marlen Franco, asesinada en la mañana del sábado, en Oliveros, provincia de Santa Fe, volvieron a Hasenkamp, su lugar natal, donde fue velada y sepultada.
Marlen María del Rosario Franco tenía 21 años y vivía con su mamá, su padrastro y un hermano en Oliveros, una localidad del Departamento Iriondo ubicada a 47 kilómetros al norte de Rosario, sobre la ruta nacional 11.
La noche del viernes fue a bailar a un boliche de Maciel, a unos 15 kilómetros de su casa, junto a una amiga con la que volvió en colectivo ya entrada la madrugada, algo muy común en los pueblos. Pero la chica no llegó a su casa, y su madre, preocupada, fue a la comisaría para hacer la denuncia.
Cuando el sol ya había asomado, en una vivienda del centro de la población el cuerpo sin vida de la joven fue encontrado por los pesquisas. Estaba desnuda de la cintura hacia abajo, tenía signos de estrangulamiento y de abuso sexual. A la tarde, en tanto, un muchacho de 20 años afincado en el mismo pueblo fue detenido y según fuentes policiales se declaró autor del femicidio que conmovió a los casi 4.700 habitantes del lugar.
Según fuentes oficiales y periodistas de Oliveros, el cadáver de Marlen fue encontrado en una casa de calle Mitre entre Santa Fe y Córdoba, en el casco céntrico de la población, por un vecino que enseguida dio aviso a la Policía. El hombre había arribado a esa vivienda para guardar su auto en la cochera que alquila ya que la propiedad está deshabitada y solo se ocupa los fines de semana. Entonces vio a la joven muerta en el patio trasero y parte de la ropa de la chica tirada en la piscina de la casa.
A partir de ese momento se registró un gran despliegue de fuerzas policiales y de la Fiscalía de San Lorenzo, a cargo de Leandro Lucente, quien entre los elementos que empezó a recolectar para la pesquisa obtuvo el registro de una cámara de seguridad de la comuna que grabó el momento en que la joven descendía del micro de la empresa Tata que la había trasladado desde Maciel hasta su pueblo en compañía de su amiga Pitu.


Al respecto, la periodista Fabrina Donato, de FM Iré de Oliveros, dijo a La Capital que “en la ropa de Marlen se encontraron los boletos del colectivo y el pasaje de vuelta estaba marcado en Maciel a las 5.25”. Y agregó que el trayecto entre los pueblos demora unos 15 minutos, por lo cual la víctima descendió en el centro de Oliveros alrededor de las 5.40 de ayer.
"Su amiga había descendido unas siete cuadras antes porque vive en la zona del balneario y ella siguió hasta la parada siguiente, que está a solo dos cuadras de su casa”, agregó la colega. Pero Marlen solo alcanzó a caminar unos 50 metros cuando fue abordada por el joven que terminaría con su vida.
Extraoficialmente trascendió que “el muchacho la habría atacado en la puerta de la casa donde la hallaron muerta y la arrastró hacia el patio trasero donde apareció semidesnuda”. En ese sentido, fuentes de la pesquisa aseguraron que “quedó un rastro o huella sobre el césped que marcaría que el detenido la arrastró por la fuerza hasta el lugar donde cometió el delito”.
La zona donde se erige la casa en la que ocurrió el crimen está rodeada de comercios y solo una vecina que vive enfrente confió a los policías que escuchó algunos gritos y el ladrido de los perros, pero que hizo callar a los animales y no se escuchó nada más. Y que en cuanto a los gritos, es común que cuando los chicos vuelven de bailar sus voces sobresalgan en medio de la noche por lo que no se vio sorprendida, según dijo.
Después de que la trágica noticia trascendiera, distintas instituciones del pueblo convocaron a una marcha que poco después de las 17 y bajo la consigna “Ni una menos”, cortó la ruta nacional 11 a la altura de calle Mitre. Pocos minutos antes la policía había apresado a un joven de 20 años, identificado como José Enrique O., quien conocería a Marlen ya que vive junto a sus padres en calle Salta al 100, a solo una cuadra de la residencia de la joven y su familia.
En la comisaría 12ª, en una confesión sin valor judicial, el muchacho en un primer momento “admitió haber estado alcoholizado y no acordarse de nada”, pero más tarde “asumió ser el responsable del asesinato por estrangulamiento tras violar a Marlen”, dijeron altas fuentes policiales. “La vio bajar del colectivo en el que llegó desde Maciel y la siguió ya que ambos vivían en el mismo barrio. El pibe podría haber estado drogado u obnubilado por la joven y en un momento la atacó y la introdujo en el patio de esa casa deshabitada”, dijeron los voceros.


Asimismo, como una prueba esencial de la investigación, la Policía secuestró en la casa del joven una campera sobre la cual el sospechoso habría eyaculado tras vejar a Marlen. El cotejo del semen encontrado en esa prenda con el análisis de ADN del detenido será fundamental para el esclarecimiento del aberrante episodio. Acerca de la marcha que reclamó justicia por el crimen, la periodista Fabrina Donato sostuvo que “realmente nunca se había visto tal movilización en Oliveros”. 
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Desde Entre Ríos en pos de un futuro mejor

Marlen Franco había llegado a Oliveros junto a su mamá, su padrastro y un hermano hacía tres años desde la localidad entrerriana de Hasenkamp, a donde ayer fue velada y sepultada.
El padrastro de la joven se dedica al cuidado de campos y a tareas rurales, lo que lo trajo a la población santafesina en busca de un mejor porvenir. No obstante, en los últimos tiempos se habían mudado al casco urbano.
Marlen, en tanto, cuidaba a un pequeño de una familia del pueblo para ganarse los pocos pesos con los cuales poder salir los fines de semana. Sin embargo, las pocas amigas que había cosechado en el tiempo que llevaba afincada en el pueblo, confiaron en la marcha del sábado que “la del viernes fue la tercera vez que Marlen salió a bailar, porque no le gustaba mucho lo de volver tan tarde”.
​El cuerpo de la joven entrerriana fue sometido a la autopsia de rigor ordenada por el fiscal Leandro Lucente en el Instituto Médico Legal de Rosario, y luego trasladado a Hasenkamp donde fue velado y sepultado.  El autor del crimen será hoy imputado por el fiscal Lucente que investiga el caso que conmovió a la ciudad. 
Movilizados. La población de Oliveros reclamó justicia en la puerta de la comisaría y ante el jefe comunal. Foto Gentileza/Fabrina Donato-FM Iré  

 

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