La Provincia
Miércoles 20 de Abril de 2016

Los profesores de la escuela de circo Larrisa no cobran sus sueldos desde octubre

La institución que funciona en el centro cultural y experimental Gloria Montoya de Paraná se inauguró hace una década. Fue fundamental para el crecimiento de los artistas circenses que además llevan adelante un proyecto educacional que cruza a la comunidad. 

Los profesores de la escuela de circo Larrisa no cobran sus sueldos desde octubre del año pasado y todavía esperan un contacto oficial para saber cuándo se normalizará la situación. Si bien están sin contratos, la escuelita continúa con sus clases siempre llena de estudiantes que se acercan para experimentar. 
UNO hace dos días que está tratando de comunicarse con algún funcionario de Cultura Municipal pero nadie respondió los llamados. 
La escuelita de Circo está bajo la órbita de la subsecretaria de Cultura que a su vez depende de la Secretaría de Turismo de la Municipalidad de Paraná. 
Este diario pudo saber que hoy se produjeron algunos llamados telefónicos en donde se habló de la posibilidad de que el intendente Sergio Varisco firme los contratos. Más allá de que el presidente municipal realice el paso burocrático alguien le deberá informar que, por si lo desconoce, la sede de la escuelita, el Centro Cultural Gloria Montoya, no está en condiciones adecuadas de higiene y seguridad. "Durante abril no se están pudiendo dictar las clases con regularidad por las lluvias", confirmaron a UNO. 
El Gloria Montoya hace años que se llueve y algunos creen que es la clásica medida que toma el neoliberalismo con los edificios históricos. Los abandona a su suerte y luego vienen los inversores privados a salvarlos. En la capital de Entre Ríos están los ejemplos en el Mercado Central (shopping La Paz) y la Fábrica de Fósforo. En el hipódromo todavía no está muy claro qué es lo que van a realizar pero también se cumplió la lógica. 
Lo que sucede con La Escuela Larrisa excede el problema edilicio. Actualmente entre niños, adolescentes y adultos asisten más de 150 alumnos que entrenan y aprenden las disciplinas circenses.  Además de garantizar el acceso a saberes artísticos, propone un espacio de comunicación, reflexión y creatividad participativa. Está demostrado que sus integrantes generan un proceso grupal, construyendo valores sociales, tratando de dar respuestas a los desafíos que plantea la contemporaneidad.
La situación contractual de los docentes viene en decadencia desde 2009 cuando se les solicitó adherirse al régimen monotributista, bajando gradualmente la categoría hasta la actualidad, percibiendo desde entonces sueldos muy por debajo del salario mínimo.
A pesar de esta terrible situación, la escuela y sus docentes siguen en pie luchando por sus sueños gracias al enorme reconocimiento y apoyo que reciben continuamente de parte de los alumnos y sus respectivas familias.
Si todo sigue igual, algunos sectores del arte circense tienen pensado reunirse el viernes a las 12 frente al Palacio municipal para reclamar la falta de pagos, y el derecho a trabajar en un lugar en condiciones dignas. 

 

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