CGT
Viernes 26 de Agosto de 2016

Los nuevos popes de la CGT se ponen en movimiento

El flamante Consejo Directivo de la CGT electo el lunes y encabezado por un triunvirato que componen Carlos Acuña, Héctor Daer y Juan Carlos Schmid, tuvo ayer su primer encuentro. Tras tres horas de deliberaciones, resolvieron convocar a un Comité Central Confederal para el 23 de setiembre y solicitar en los próximos días audiencias con los ministros de Trabajo, Salud, Economía
Según confirmó a Télam el secretario de Finanzas de la central obrera, Abel Frutos analizaron la situación económica-social, los reclamos por el impuesto a las Ganancias, salarios, jubilados, paritarias y obras sociales. Además de Acuña, Daer, Schmid y Frutos, participarán del encuentro Andrés Rodríguez (UPCN), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Pablo Moyano (Camioneros), Francisco Gutiérrez (UOM), Guillermo Pereyra (petroleros), Armando Cavalieri (comercio), Gerardo Martínez (construcción), Argentino Geneiro (Gastronómicos), Jorge Sola (Seguro), Juan Pablo Brey (Aeronavegantes), Sergio Romero (UDA), Rodolfo Daer (Alimentación), Luis Cejas (Viajantes) y Juan Martini (Tabaco).
El secretario general de la Unión de Obreros Ladrilleros, Luis Cáceres, reivindicó la decisión del movimiento obrero de convocar al Congreso Normalizador de la CGT, que consagró a un triunvirato, y aseguró que fue "un hecho histórico para los trabajadores".
"La convocatoria al Congreso fue un hecho histórico para el movimiento de los trabajadores", expresó el sindicalista, quien rechazó que algunos sectores gremiales se hayan retirado del debate al señalar: "Nosotros no nos fuimos del Confederal". Cáceres rechazó de esa forma la decisión de los representantes de las organizaciones gremiales de la Corriente Federal de Trabajadores (CFT), que se retiraron del Congreso de Obras Sanitarias luego de sentar posición y reclamar un paro general. Ese espacio gremial -que entre otros integran gráficos, docentes privados, pilotos, farmacia y cuero- respaldó la candidatura del bancario Sergio Palazzo a la secretaría general de la CGT.
Cáceres aseveró que es necesario "la participación del conjunto para determinar un rumbo común y, por lo mismo, la entidad debatirá en el marco institucional de la central obrera". El dirigente subrayó que por primera vez en muchos años los trabajadores ladrilleros fueron escuchados en el ámbito de un Congreso cegetista, por lo que el gremio promoverá "un sindicalismo combativo que resurja de las más puras tradiciones de la CGT de los Argentinos, que fundó el gran dirigente Raimundo Ongaro, quien soportó persecución, tortura y destierro por negarse a abandonar la lucha por los trabajadores argentinos".
Cáceres también puntualizó que "ningunear" el debate "es inaceptable para quienes con asambleas de base y genuinas elecciones de delegados afrontan las angustias que padecen los trabajadores ante la desocupación y el ajuste", añadió. Para el dirigente, "la unidad de la CGT fue el primer paso hacia la organización popular, que debe afianzar un proyecto de Nación junto con los productores, los pequeños empresarios perjudicados y muchos otros sectores de la sociedad hastiados del abuso".

Textiles en alerta
La Asociación Obrera Textil (AOT) denunció ayer más de 3.300 suspensiones y 300 despidos de trabajadores de la actividad en los últimos ocho meses, y lo asoció con la "insensibilidad" del sector empresario y con la apertura de las importaciones".
El recientemente electo secretario general de la AOT e integrante desde el lunes del Consejo Directivo de la CGT, Hugo Benítez, sostuvo que "estamos muy preocupados porque hay un gran parate en la actividad textil y en lo que va del año tenemos entre suspensiones y adelantos de vacaciones a 3.300 trabajadores afectados y 327 despedidos. Es un permanente goteo en las fábricas y esa es la realidad". Acerca de cuales son las localidades más afectadas por los despidos, Benítez indicó que "Catamarca, La Rioja y La Plata, pero la situación es generalizada en todo el país y si bien no es lo que ocurrió años atrás, tampoco queremos que eso vuelva a suceder".
Sobre del compromiso público de los grandes empresarios textiles hace tres meses con el presidente Mauricio Macri, el gremialista señaló que "esto es lo paradójico, porque por un lado firman un acuerdo para mantener las fuentes de trabajo y por el otro lado salen de la Casa de Gobierno y suspenden personal en las mayoría las fábricas".
Al respecto destacó que "en la peor de las crisis en las asambleas les decíamos a los compañeros que eramos socios en la desagracia, los trabajadores, el sindicato y las empresas y, hoy volvemos a decir lo mismo: estamos empeñados en defender las fuentes de trabajo y reclamarle al Gobierno medidas contra la importación".
El gremialista añadió que "necesitamos que los empresarios nos acompañen, porque no queremos volver a las viejas épocas donde los primeros que pagan los platos rotos son los trabajadores a quienes se les adelantan las vacaciones, se los suspende y hasta se llega a los despidos".
Consultado sobre si las empresas que han aplicado suspensiones y despidos son Pymes, Benítez resaltó que "no son las pequeñas empresas, son las más grandes, la mayoría de las firmaron el famoso compromiso público con Macri".
Luego de responder que "el famoso puerta a puerta" que habilita a comprar insumos por internet, "no tiene consecuencias en la industria nacional textil porque es una minoría", puntualizó que "la realidad es que cuando se realizan grandes inversiones y hay una buena política económica y de sostenimiento de la industria nacional esto funciona. Las cosas no funcionan cuando hay algo de las tres patas que hacen que no funcionen".
El dirigente gremial al referirse a la crisis que vive la actividad textil, aclaró que "en los últimos cuatro años hemos perdido más de 3.000 puestos de trabajo, de los cuales más de 300 despidos se produjeron en los últimos ocho meses y lo que venimos haciendo nosotros es un llamado de atención no sólo a los empresarios, sino al gobierno también". Con respecto a los precios de la ropa que son altos en la Argentina comparados hasta con países europeos, Benítez identificó a la intermediación como uno de los problemas, al destacar que de la fábrica sale con un precio y como decimos nosotros, a las góndolas llegan otros más altos y un jean que sale a 200 pesos en otros lugares, aquí llegan a costar hasta 2.000 y la mayoría de los trabajadores no pueden acceder a ellos".

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