A Fondo
Jueves 13 de Agosto de 2015

Los clubes están bailando para tener una ayuda

Gerardo Iglesias/ De la Redacción de UNO
giglesias@uno.com.ar

Dirigentes del club Estudiantes de Concordia mostraron su fastidio y preocupación por la realidad económica que se les plantea de cara a su participación en la Liga Nacional de Básquet. Los concordienses pintaron un panorama sombrío, que se emparenta con el que vienen sufriendo desde hace tantísimo tiempos sus pares del fútbol, de los clubes del fútbol del interior. Ahogados por la presión recaudadora del Consejo Federal del Fútbol, los clubes más chicos que participan en los campeonatos, ahora llamados federales, se desloman fecha tras fecha para conseguir los dinerillos que les permitan abrir sus estadios para los partidos, pagarles a los árbitros una vez terminado el mismo o, peor aún, conseguir el “peso tras peso” para solventar los viajes.

Todo esto, sin mencionar el costo de armar y mantener un plantel competitivo, con sueldos a los jugadores, alquileres, comidas y hasta premios, si es que a alguna institución se les ocurre otorgarlos. Todo bajo la casi rapiña agobiante de un Consejo Federal que impone reglas, muchas veces creadas y aprobadas por los mismos clubes que luego las padecen. Los concordienses se quejaron de algunos pares por lo que ofrecen de sueldos a jugadores, promesas impagables que terminan, en la mayoría de los casos, con contratos rotos a mitad de temporada. Competencia desleal para llevarse los mejores valores con la incumplible promesa de salarios que dejarán de pagar en poco tiempo debido a sus cifras desmedidas.

Todo en medio de una Liga sin sponsors, sin ventas, sin producción y con poco ingreso de la televisión, otrora panacea de este juego que es de los más populares del ámbito nacional y ni hablar de la provincia de Entre Ríos. Y en el deporte más popular en el país, ocurre exactamente lo mismo. El Consejo se encarga de recaudar, de raspar hasta la última moneda las arcas de los clubes, de esos clubes que son la esencia de su existir.

Ahí anda Gimnasia de Concepción del Uruguay, por dar un ejemplo de nuestro trabajo diario, penando por la cantidad de kilómetros y gastos que le insumirá la Zona Reválida del Federal A.

Ahí está Atlético Uruguay, que viene de un viaje en esta semana y ya prepara otra salida, sin descanso, sin tiempo para conseguir más dinero, que sale del esfuerzo de sus dirigentes, de sus socios, con ayuda del Estado. Ejemplos que se pueden encontrar en todos los equipos del castigado fútbol de ascenso.

Hoy, en AFA se discute si ingresa Marcelo Tinelli a la pelea por presidir el ente madre del fútbol argentino. Pero para las instituciones del fútbol chico, la pelea pasa por otro lado. Pasa por lograr que el Consejo Federal les saque la presión recaudadora, los alivie con menos gastos operativos y se ponga firme en la discusión de los dineros que el Fútbol Para Todos deja en AFA.

FPT puede ser la clave final para aplicar en el crecimiento de los clubes chicos, de sus arcas debe salir el apoyo a estas instituciones que, en todas las provincias del país aportan contención, aprendizaje y juego a miles de jóvenes y no tan jóvenes. Cuentas limpias, dinero necesario y bien distribuido no son temas difíciles de lograr, que no precisan de bailes por un sueño para ser implementadas.

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