A Fondo
Sábado 04 de Julio de 2015

Los chicos ponen manos a la obra

Héctor de los Santos / De la Redacción de UNO
hdelossantos@uno.com.ar


La fuerza de los adolescentes puestos a generar ideas y emprendimientos se transforma en un motor que se potencia con la energía propia de los chicos que conservan intacto el valor de la solidaridad, el apego por lo simple y el descubrimiento de nuevas experiencias.

En Entre Ríos siempre es posible ver el trabajo constante de colaboración que los cursos superiores de los colegios secundarios hacen en conjunto con entidades de bien público. En colectas, campañas solidarias, actos y encuentros para recaudar fondos, siempre aparece algún curso comprometido con la labor de ayuda. 

En Concepción del Uruguay, además, hay cursos que no solo colaboran cuando los llaman, sino que ellos mismos generan sus propios recursos para ayudar a los que más lo necesitan.

Las docentes Pamela Fernández y María Laura Fabre, de la Escuela Normal Mariano Moreno, se encuentran a cargo del programa Acompañando a Crecer, como parte de la formación complementaria que se dicta en los turnos mañana y tarde.

Con los alumnos del establecimiento están llevando a cabo un proyecto con un fin solidario al que han denominado La Sachetera.

Por llamativo que parezca el nombre, su objetivo no es otro que el de procesar los sachets plásticos de leche y yogur y transformarlos en algo útil para la gente. 

Luego de un proceso intensivo de análisis y un trabajo pormenorizado sobre las posibilidades que brindaba el proyecto, los chicos y los docentes se abocaron por completo al procesamiento de los sachets para transformarlos en bolsas de dormir para la gente que duerme en las calles.

Ferias de platos para recaudar fondos y otras actividades permitieron comprar una selladora de termofusión, con la cual se sellan los sachets y ya están en pleno proceso de confección de las bolsas de dormir. 

Pero también están los que quieren generar ingresos para ayudar a la institución que los contiene. El 29 de junio los chicos del 6º 4ª del turno mañana y tarde, y 3º 2ª del turno noche del Colegio Justo José de Urquiza presentaron en sociedad su propio microemprendimiento‬. 

Fiel al modo de vida actual adolescente, muchos pensaron en sus propias experiencias, y el producto no podía tener otro destino que los teléfonos celulares. El emprendimiento consiste en poner a la venta un soporte para los cargadores, el cual, a través de un diseño simple, sirve además para apoyar el celular mientras se lo carga. 

Ya lo pusieron a la venta a un costo de 40 pesos, y todo lo recaudado es para ayudar al propio Colegio Histórico con libros, mobiliario o lo que haga falta. “No te olvides de preguntar por la variedad de colores en stock”, avanzan en su trabajo de mercadeo, para lo cual utilizan los medios que más conocen, esto es redes sociales, mensajes de texto, whatsapp y el tradicional boca a boca. Fieles a los tiempos que corren, también han elaborado un cuidadoso video tutorial para enseñarle a los menos avispados las ventajas de este producto que venden con una energía tan grande que uno comienza a pensar cómo ha podido vivir sin este tremendo aparato plástico. 

Mirando este intrincado adminículo, se descubre también la importancia que tiene fomentar de todas las formas posibles la curiosidad y el espíritu de superación que conllevan estas experiencias, todas resumidas en la frase que enmarca el logo del Colegio y que sigue impulsando a generaciones completas: “In hoc signo vinces”, “Con este signo vencerás”.


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