Narcotráfico
Domingo 27 de Noviembre de 2016

Los "búnkers" del narcotráfico se instalaron también en Paraná

En procedimientos en la Villa 351 detectaron una pequeña construcción blindada donde se vendería droga, y también en Villa Almendral

Esas construcciones reducidas, ciegas, a veces con un excusado, puertas blindadas y un pequeño espacio al exterior por donde se realizan pasamanos para la venta de droga, fueron denominados en los últimos años como los búnkers del narcotráfico en la ciudad de Rosario. Pero esa modalidad de venta de droga al menudeo se expandió a otros puntos del país y ya se han detectado lugares similares en Paraná. En un procedimiento realizado hace unas semanas en la Villa 351, en busca de sospechosos y pruebas de una banda de ladrones, la Policía debió irrumpir en una habitación cuya única abertura estaba reforzada, y una persona que estaba en el interior intentó deshacerse de escasas cantidades de droga. También se constató un lugar con estas características en Villa Almendral, en investigaciones policiales y en procedimientos que realizó hace un tiempo la Gendarmería Nacional.
El 1° de noviembre, tras una investigación de la División Robos y Hurtos, se realizaron varios allanamientos en la barriada ubicada por Avenida de las Américas y Pronunciamiento de la capital provincial. Fue en el marco de la causa de "la banda de los rompepuertas". Si bien algunos de los sospechosos en esta causa han sido siempre vinculados a la comercialización de drogas, nunca tuvieron una causa federal por ese delito. Sin embargo, cuando los uniformados llegaron a uno de los domicilios que debían requisar, observaron que era imposible hacerlo sin el uso de la fuerza. Por eso pidieron la colaboración del Cuerpo de Operaciones Especiales, que irrumpieron con los elementos necesarios para derrumbar la puerta.
"Supuestamente a través de esa puerta se vendían estupefacientes en pequeñas cantidades", dijo a UNO un efectivo conocedor que participó del procedimiento, y explicó: "Era un búnker con una puerta metálica, con paredes reforzadas, en el interior había un joven, encerrado del lado de adentro, que habría estado vendiendo por una ventana. Los del COE rompieron la puerta que estaba fuertemente asegurada, de hierro reforzado con tres o cuatro trabas. El joven que fue identificado, había intentado descartar estupefacientes en un inodoro que estaba justamente instalado para eso. Es la forma de asegurarse de que en un procedimiento no pueda encontrarse la droga".
En muchas causas por narcotráfico, es más común observar puntos de venta de droga en lugares con cierta seguridad y vigilancia que tienen un kiosco como "pantalla". También se ha registrado la venta ambulante, callejera, en "delibery", o simplemente en viviendas particulares. En algunas otras se ha constatado que, sobre todo, los jefes de las bandas se resguardan en viviendas blindadas. Pero el búnker como tal, es casi inédito en la provincia.
El director de Toxicología de la Policía de Entre Ríos, Lucio Villalba, contó a UNO que se han encontrado en algunas ocasiones espacios similares a un búnker en Paraná. El caso que se había investigado y allanado, y que también detectó luego la Gendarmería Nacional, en el marco de una investigación instruida en el Juzgado Federal, fue el de Villa Almendral, en la zona norte de Paraná, cerca del Thompson
Allí funcionaba una banda narco familiar, que tenía puntos de almacenamiento, fraccionamiento y venta de la droga. Este último rol, en uno de los casos, era un lugar pequeño, cerrado y con máxima seguridad, que bien le correspondería el nombre de búnker. "Son lugares seguros para ellos, los transforman para esta seguros cuando venden", afirmó el comisario general.

Cuando los soldaditos son víctimas de trata
En Rosario, donde más se ha hablado de los búnkers del narcotráfico, se registró el drama de los que atienden esos lugares para la venta de droga. Casi siempre eran jóvenes o adolescentes, incluso hasta niños, que cumplían esa tarea bajo amenaza de muerte, en condiciones infrahumanas. Ante la evidencia de que no eran partícipes del negocio ilícito, en una causa judicial a los considerados "soldaditos" se los calificó como víctimas.
La historia comenzó con dos hermanos que eran encerrados en un búnker. Según describió el sitio Cosecha Roja, cumplían turnos de hasta 48 horas en una caja de ladrillo sin ventanas, piso, comida, baño ni un lugar dónde sentarse. Si se querían ir, los amenazaban de muerte. Lograron escapar y la Justicia procesó a los cuatro hombres que regenteaban el lugar por tráfico de drogas y trata de personas. Esa fue la primera vez que a los soldaditos, en vez de detenerlos, se los considera víctimas. "Los niños, jóvenes y mujeres son explotados y asumen todos los riesgos del negocio, incluso el de perder la libertad o la vida", dijo a dicho medio periodístico Matilde Bruera, Defensora Oficial de Rosario.
Al procesamiento lo decidió el juez federal N° 3 de Rosario. La Protex intervino en la causa cuando se lo pidió el fiscal Marcelo Degiovanni y elaboró un dictamen en el que planteaban la hipótesis de que fuera trata con la finalidad de obligarlos a vender 'sustancias estupefacientes'. Hasta ese entonces, según un informe de la Defensoría Pública de la Justicia Federal en Rosario, en abril de 2014 había 150 adolescentes detenidos por trabajar en búnkers.
Estos lugares de venta de droga en la Cuna de la Bandera ha producido hasta puebladas de vecinos que los demolieron en algunos barrios.

Una causa que puede cruzar el charco
La investigación a "la banda de los rompepuertas", en Paraná, tiene a ocho personas imputadas, entre ellas cuatro prófugas, y uno de los detenidos es un subcomisario de la Policía entrerriana, Oscar Brahim. La División Robos y Hurtos, bajo las directivas del fiscal Juan Francisco Ramírez Montrull, profundizó la investigación, y se sospecha que la organización delictiva podría estar relacionada a otros hechos ocurridos en Paraná y también en la provincia de Santa Fe, tanto en la capital como en la ciudad de Rosario, y por lo tanto habría personajes con un prontuario relacionado a atracos en escribanías, estudios jurídicos y contables, como los ocurridos en los últimos meses en Paraná. No se descarta que esta semana haya novedades al respecto.

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