La Provincia
Miércoles 09 de Diciembre de 2015

Lograron que más de 350 chicos recuperen la ilusión navideña

La asociación Suma de Voluntades se propuso que niños de barrios postergados tengan su regalo 

Cuando los integrantes del grupo Suma de Voluntades les propusieron a los chicos de los barrios San Martín –más conocido como el Volcadero– y Antártida que les escribieran una carta a Papá Noel pidiéndoles un regalo para Navidad, recibieron una negativa. Por lo general, la vida no le regala nada a quienes viven en las zonas más vulnerables y los más pequeños se van acostumbrando desde que nacen a conformarse con transitar su infancia con algún juguete que encuentran en la basura, o con juegos que no requieren más que la imaginación. A pesar de que se portan bien, rara vez Papá Noel se acuerda de ellos, y ya se habituaron a esa realidad, ajenos a la ilusión que despierta el ritual de encontrarse con algún obsequio bajo el arbolito.

En este contexto, quienes conforman Suma de Voluntades se propusieron un menudo desafío: devolverles a los chicos la ilusión de volver a creer en la magia de la Navidad. Seguros de poder concretar la iniciativa, lanzaron su campaña a través de Facebook y se plantearon encontrar padrinos que se encarguen del regalo de cada uno de los más de 350 niños que van a esperar con ansias disfrutar de ese momento.

“Son unos 150 en el San Martín y más de 200 en el Antártida; igual pedimos regalitos de más porque siempre aparecen más chicos. Los nenes al principio no querían hacer la cartita porque nos decían que Papá Noel no existe, o que a ellos nunca les lleva lo que piden. Al final los convencimos, les pedimos que confíen en nosotros y a regañadientes la escribieron detallando el juguete que quieren. Hay nenes de muy corta edad y queremos recuperar la magia de la Navidad, porque no está bueno que siendo tan chiquitos pierdan la ilusión”, contó a UNO Anabella Albornoz, una de las mentoras de la iniciativa.

Con la misiva en mano, cada uno de los niños se retrató y las fotos se difundieron en la página de Facebook de la agrupación que desde hace cinco años se ocupa cada semana de garantizarles un plato de comida a los chicos y también de que la adversidad que quiere colarse a menudo en el contexto en que viven no encuentre un espacio para enquistarse. 

Caritas llenas de ternura, sonrisas y miradas repletas de dulzura. Fue prácticamente imposible ver los rostros de los pequeños y no querer sumarse a la cruzada. Así fue que conseguir los padrinos les llevó solamente dos días. “La respuesta fue inmediata. A cada persona que se ofreció a ser padrino les pedimos que nos mandaran un correo a la dirección de la agrupación para asegurarnos de que no nos falte ningún regalo. Nosotros le mandábamos un número con el nombre del nene que van a apadrinar. La idea es que podamos contar ya con las cosas el 19 o 20 de diciembre, para organizar la entrega el mismo 24, alrededor de las 18”, comentó Anabella, y detalló que van a llegar con un carro a cada barrio y en lo posible con alguien que porte el atuendo de Papá Noel llevando los obsequios. Asimismo, expresó que los pedidos que hicieron los chicos son sobre todo de pelotas de fútbol, guantes, botines, muñecas.

“Tanto le hablamos a los chicos de Papá Noel y que me parece que terminaron creyendo”, contó Anabella. Por otra parte, adelantó que el 19 harán un brindis con las familias del Volcadero y del Antártida Argentina. “Será para celebrar el año compartido, con las cosas buenas y malas que pasamos. Tenemos previsto el ese sábado hacer un lunch con un brindis con las familias del barrio, que sea una fiesta con mucha luz, con magia, todos juntos”, dijo, y señaló: “Para hacerlo posible también se requiere de la colaboración de la gente que quiera ayudarnos con pan, salchicha, chorizo, sandwiches, budines, pan dulce; todo suma y mucho”.

Por último, recordó que quien quiera apadrinar a otros niños, pueden hacerlo escribiendo un correo electrónico a padrinosdenavidad@hotmail.com. “En el Día del Niño entregamos 800 regalos, porque vienen chicos de otros barrios también, y además, con las respuestas que tuvimos vamos a extender la convocatoria para los chicos del Amparo Maternal”, indicó. 

Transformar con acciones

La asociación Suma de Voluntades comenzó a trabajar en la zona del Volcadero hace cinco años, construyendo casas de palets para los habitantes del lugar. Quienes participan en esta iniciativa continuaron yendo al barrio y sumaron también el Antártida Argentina. Las buenas acciones se  multiplicaron y cada semana asisten con un plato de comida a los chicos del lugar y a sus familias. “Empezamos unos pocos a caminar los barrios y se fue sumando más gente. Hoy somos unas 40 personas las que participamos y vamos todas las semanas. A muchos de los chicos los conocemos desde que comenzamos; compartimos los bautismos, los cumpleaños, nos quedamos con las familias hasta las 19 o las 20 cada sábado”, contó Anabella Albornoz y agregó: “Al principio teníamos el miedo de no poder garantizarles un plato de comida a todos, porque son muchos chicos, pero nunca nos faltó nada porque aparecen manos solidarias dispuestas a ayudar. Lo que tenemos cada semana aparece solo con la difusión boca a boca”.

“Una señora nos deja siempre una donación de manera anónima. Lo único que nos escribe es que ella conoció el hambre”, comentó.

El grupo también realiza otras tareas: “El grupo humano que se formó es hermoso, siempre vamos por más. Hay chicos de 16 años inclusive que están presentes de una manera increíble. Tenemos cuadrillas de alfabetización y eso es muy importante, porque el único plan de lucha contra la pobreza es el trabajo y la educación. Hay un grupo de construcción, otro de huerta. Siempre se trabaja en equipo”, destacó por último Anabella, en representación de un colectivo convencido de que se puede transformar las realidades adversas y hacer posible, con acciones concretas, que muchas personas accedan a una vida más digna.
 

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