Ovacion
Viernes 28 de Agosto de 2015

“Lo que se viene será importante y más duro”

Magui Garro disfruta de un gran momento. Medalla de bronce y clasificación a los Juegos. “Fue increíble”, dijo.   

Gerardo Iglesias / Ovación
giglesias@uno.com.ar

 
Magdalena Garro vivió 45 días a full, acaso como pocos en su extensa y brillante carrera en el canotaje argentino. Fue Medalla de Bronce en los Panamericanos en Canadá en K4 y unas semanas, en el Mundial de Milán, el pasaje a los Juegos Olímpicos de Río 2015. Alegrías que son premios al esfuerzo, personal, grupal y compartido con su familia, con su gente, con su pueblo.  Por eso también, siempre agradece a su “familia, a la gente amiga, a toda la gente de Concepción, que siempre acompaña y apoya y al club Regatas donde me formé”.

Antes del Mundial de Milán, Magui corrió el Panamericano de Toronto, Canadá, en K4 junto Sabrina Ameghino, Alexandra Keresztezi y Brenda Rojas. Fueron podio detrás de Canadá y Cuba, para colgarse el bronce. Para la uruguayense: “Lo de Canadá, aún ahora después de haber clasificado a los Juegos Olímpicos, fue increíble. Sabíamos que nuestro K4 estaba para pelear una medalla, pero más allá de eso, hay que salir y hacer los 500 metros. Si mirás los tiempos, como lo dije varias veces, pudimos haber sido segundas, terceras  y también cuartas. El margen de error es cada vez más chico, pero salimos confiadas a buscar esa medalla, confiadas en nuestro bote, en cada una de nosotras como compañeras e ir para adelante. Tardamos en darnos cuenta de que logramos la medalla porque llegaron los tres botes muy juntos y desde el agua no sabes cuál es la perspectiva. La alegría de ser terceras fue gigante”.

—Fue solo 1 segundo de diferencia.
—Nos quedamos con sabor feliz de haber sido terceras, pero con la idea de ir a mejorar ese segundo que nos sacó Canadá, que es el que nos separa de clasificar a un Mundial o a los Juegos. Un segundo, hoy por hoy, es muchísimo tiempo

—¿Cómo fueron los entrenamientos?
—Trabajamos mucho en España, entrenando desde el 23 de julio  hasta antes del Mundial. Trabajando más conscientes de que podíamos lograrlo, pero que también teníamos que hacerlo para mejorar todos los días un poco, porque 1 segundo no lo bajás de un día para el otro.

—Y llegó el Mundial.
—En el Mundial de Milán corrimos la serie, que no fue buena pero se logró el objetivo, que era pasar a las semis. Sabíamos que allí no podíamos cometer los errores de la serie. La semi era una carrera aparte con Canadá. Ellos hicieron mejor tiempo en la serie y estaban con un pie adentro. Pero salimos perfecto, el bote salió perfecto. Todas concentradas, dándole con todo lo que había, pero a eso debíamos agregarle un plus, si no, no clasificábamos. El bote dio todo y cada una buscó evitar errores y que la velocidad no decayera, que el bote aguantara.

—¿Se dieron cuenta de que clasificaron?
—Cuando llegamos creíamos que le habíamos ganado a Canadá. Yo vi, una vez que frenamos y pasamos, que nuestro bote estaba más adelantado, pero tardamos más en festejar. Siempre nos pasa que nuestro festejo viene atrasado. Cuando volvemos de aflojar, vemos que nuestro entrenador venía corriendo, feliz junto con dos de las chicas del K2. Ahí nos dimos cuenta de que habíamos clasificado, que le habíamos ganado a Canadá. Estábamos felices, pero no sabíamos lo que habíamos hecho. Pero pasa el tiempo y nos damos cuenta de que es algo histórico y que, ojalá, sirva como un puntapié para el canotaje argentino

—¿Y ahora?
—Ahora en más cambia la situación. Hoy no sabemos nada, el entrenador decide cómo será nuestro año de cara a la preparación a los Juegos y cuando lo sepa nos comunicará. Ahora, a disfrutar, descansar, recuperar energías, porque lo que se viene será muy importante y más duro. Sabemos que debe ser así si queremos que nuestro bote mejore para el objetivo de todas, que es buscar una final olímpica. No será fácil, nunca lo es, pero nos preparamos para eso.

Deporte y estudio 

Magui estudia en la UBA la carrera de Economía y Administración Agraria, pero el deporte se le cruza, aunque no impide, en el normal desarrollo de sus estudios. “El primer trimestre no pude hacer nada porque estuve afuera, compitiendo, entrenando y se hace imposible cursar y entrenar. Ahora, en este cuatrimestre puedo estudiar y ya arranqué la Facultad”. Con los exámenes también es complicado “todo depende del profesor, me han tocado algunos que entienden mi situación, que entienden lo que hago, me felicitan, ayudan y apoyan lo que hago. Hay una ley del deporte que me ampara, pero más allá de eso siempre el que decide es el profesor. Una vez llegué de competir y le expliqué al profesor que no podía rendir y me dijo “estas representando al país, cómo vas a venir a rendir. Otro día venís a clase mientras tus compañeros rinden, te explico y rendís la semana que viene. Estas cosas hacen que sigas”

 

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