La Provincia
Sábado 20 de Febrero de 2016

Lo que El Niño se llevó

Crónica para una ciudad sacudida. El viento arrancó más de 100 árboles, tumbó postes, cortó cables, rompió vidrios, voló techos y carteles. Por el temporal ingresaron cuatro personas con distintas heridas al Hospital San Martín

Pablo Felizia/De la Redacción de UNO
pfelizia@uno.com.ar


Todo pasó en muy poco tiempo y empezó minutos antes de las 8. El viento, con ráfagas a 115 kilómetros por hora, arrancó todo lo que pudo a su paso y tendió sobres las calles de Paraná troncos enteros que se llevaron puesto el tendido eléctrico en el centro y los barrios.

En cada vereda habrá una historia para contar después de la mañana de ayer. Recorrer la ciudad era encontrarse una y otra vez con paisajes parecidos. Había padres con sus hijos en las esquinas mientras el viento todavía tenía fuerza; en silencio miraban cómo la postal cotidiana de la cuadra había cambiado en menos de una hora. Cayeron más de 70 milímetros en poco tiempo e inundaron calles, desbordaron desagües y arroyos. Entre el agua y los destrozos del viento hubo rutas cortadas que impidieron entrar o salir de Paraná durante varias horas. Para llegar a cualquier lugar había que buscar alternativas, cada pocas cuadras algún árbol o rama estaba atravesado en por cualquier lugar.

También hubo quienes aprovecharon la mañana y salieron a dar vueltas como turistas de tormenta; se los veía tomar fotografías con sus celulares. Lo hacían desde el confort de sus vehículos mientras ponían cara de nada ante la mala suerte de otros que descalzos y mojados los veían pasar.

En Reynaldo Ross hubo cinco árboles arrancados de raíz caídos sobre la calle y en menos de 150 metros. Susana Grandín, vecina de la cuadra contó a UNO: “Tengo la tapa de un tanque de agua de algún vecino en el patio de mi casa”. Maciá, en toda su extensión, parecía una película de guerra y mucho más si alguien se paraba a mirar las condiciones en las que se encontraba la plaza Mujeres Entrerrianas: espacio verde que corrió la misma suerte que todos esos lugares de Paraná.

En Gobernador Sola, como en otras calles, uno de los árboles caídos dio sobre un auto y los vecinos estaban enojados. “Estos árboles tienen más de 100 años. Pedimos un montón de veces al municipio para que los poden. Vinieron, pero como no afectaban a los cables los dejaron como estaban”, dijo Germán Hein, un hombre que no iba a poder sacar su vehículo del garage porque tenía troncos que le impedían el paso.

Cuando la tormenta pasó muchos salieron a mirar, algunas mujeres, todavía bajo la lluvia, intentaban barrer las veredas sobre Villaguay, otros sacaban escaleras y trataban de cortar ramas enredadas en cables; toda la situación era extraña.

En Protección Civil de Paraná, sobre Carbó, estaba lleno de personas que discutían con papeles en las manos: querían techos para las casas de sus barrios, reclamaban deudas pasadas, daban aviso de que si no tenían soluciones volverían con más muchachos. Del otro lado del mostrador prometían que las respuestas iban a llegar en tiempo y forma. Para ese entonces comenzaron a conocerse que en varios lugares había cortes de calle y reclamos: a lo largo del día, por lo menos los hubo en avenida Zanni, en avenida Ramírez y Provincias Unidas; también en Francia y Circunvalación; y en La Milagrosa.

En Cinco Esquinas dejaron de funcionar los semáforos y como en otros lugares de la ciudad, algunos estaban torcidos por la fuerza del viento.

Capibá junto a los barrios que siempre tienen problemas con lluvias comunes, no escapó de esta tormenta. La zona oeste y San Agustín también fue un lugar complicado, de hecho el intendente Sergio Varisco recorrió el lugar. En Paraná hubo más de 300 llamados con pedidos de ayuda, 50 voladuras de techos, más de 100 árboles arrancados de raíz y Anacleto Medina, Gaucho Rivero, y Jorge Newbery y Artigas sufrieron en consideración el temporal.

Rosana Rutili vive en Zanni al 900 y la vecina contó que el árbol que se cayó frente a su casa había arrastrado a otros dos que estaban a punto de venirse abajo; de verdad se movían y la gente del lugar cortó la calle para evitar algún accidente posible. El paisaje de esa avenida era el mismo que las demás, como en Almafuerte. En Francia y López Jordán, Juan Borches,un hombre que lleva 42 años en la zona, contó que no recordaba una tormenta similar mientras las máquinas municipales extraían y cortaban un gran árbol que había caído sobre la vivienda de una mujer de la esquina. Avelino Fontana, el hombre que cuida a los animales silvestres, tenía todo el cerco del refugio tirado al piso; se lo veía preocupado.

Sobre el final de Francia y Circunvalación, el barrio 4 de Junio estaba reunido en la intersección. UNO recorrió todo el lugar. En una calle paralela de barro había niños descalzos, madres desocupadas, techos que ya no estaban sus casas precarias y familias que habían perdido todo.

Mónica Ponce, mamá de siete chicos, acompañó la recorrida y dijo que ayer fue la segunda vez que el viento que arrasa le llevó las chapas de su vivienda. En el lugar, al menos 15 familias pasaron por lo mismo y perdieron ropa y muebles.

Otros vecinos contaron cómo es vivir en el barrio y relataron la situación que les tocó vivir durante la mañana bajo el temporal.

La antena de uno de los canales de televisión de la ciudad se vino abajo al igual que los carteles con los nombres de un montón de calles y de otros publicitarios, hubo vidrios rotos y varios clubes deportivos fueron afectados en sus estructuras edilicias. Además del corte de luz que afectó a numerosas ciudades de la provincia, la falta de agua se sintió en toda la capital provincial y el hecho tuvo una explicación: ante la falta de energía eléctrica, las bombas no funcionaron durante más de nueve horas y se agotó la reserva del suministro, al menos eso dijo Roberto Sabbioni, secretario de Servicios Ciudadanos consultado por UNO.

Desde el municipio aclararon que arreglar todos los espacios verdes afectados llevará más de un mes y que ayer estaban abocados a tareas urgentes: voladuras de techos, árboles que interrumpían el tránsito o que cayeron sobre una vivienda.

Lo otro que cayó también fue el mito de que se trató de un tornado. Para que lo sea debe verse un embudo, un espiral de viento que al tocar tierra hace desastres; hay videos de You Tube en los que se aprecia o en la película Twister. Sin embargo, las ráfagas alcanzaron los 115 kilómetros por hora y la mayoría de los 70 milímetros de agua caídos, se dieron en menos de 40 minutos. Al fenómeno, los científicos, lo denominan El Niño. Oscar Duarte es el jefe del Departamento de Hidrología de Entre Ríos y dijo a UNO: “Es El Niño que además de lluvia ahora trae viento que se suma a la inestabilidad general”. Advirtió que el fenómeno comenzará a repetirse cada vez más seguido con tormentas similares a las tropicales. “Llovió en toda la provincia, fue un fenómeno simultáneo con distintos efectos: al sur de Paraná fue todo lluvia y viento, en Tala y Gualeguaychú hubo granizo. En Nogoyá dicen, como en Santa Fe, que ellos vieron el cono de un tornado, pero en Paraná no fue así, solo fueron rachas de viento”, explicó.

Al Hospital San Martín ingresaron varias personas que se golpearon por la tormenta; hubo cuatro de consideración. A una mujer de 44 años de calle 2 de Abril el viento le tiró un vidrio que se le cayó en el pie derecho y el filo le cortó una arteria y un tendón. Informaron que estaba fuera de peligro. Por otro lado y en estado reservado, se encontraba un muchacho de 19 años. Al parecer el viento le voló el techo de su habitación, hubo algún tipo de inconveniente con una pared y recibió un fuerte golpe en la cabeza.

El tercero fue un trabajador que después de la tormenta realizó arreglos en el techo de una empresa en el Parque industrial y cayó desde las alturas; se conoció que tiene 31 años y es de Crespo. Informaron que estaba fuera de peligro. El último fue un empleado municipal al que se le cayó una rama en inmediaciones del Patito Sirirí mientras trabajaba sobre un árbol. El hombre de 40 años recibió un golpe en la zona del cuello. Fue trasladado de urgencia al hospital. La Municipalidad informó que el hombre estaba fuera de peligro y bajo observación.

En la Guardia del San Roque, dijeron que nadie ingresó por heridas relacionadas al temporal.

A pesar de todo, la tormenta de ayer con sus postales será recordada por muchos años en Paraná.

Todo pasó en muy poco tiempo y empezó minutos antes de las 8. El viento, con ráfagas a 115 kilómetros por hora, arrancó todo lo que pudo a su paso y tendió sobres las calles de Paraná troncos enteros que se llevaron puesto el tendido eléctrico en el centro y los barrios.

En cada vereda habrá una historia para contar después de la mañana de ayer. Recorrer la ciudad era encontrarse una y otra vez con paisajes parecidos. Había padres con sus hijos en las esquinas mientras el viento todavía tenía fuerza; en silencio miraban cómo la postal cotidiana de la cuadra había cambiado en menos de una hora. Cayeron más de 70 milímetros en poco tiempo e inundaron calles, desbordaron desagües y arroyos. Entre el agua y los destrozos del viento hubo rutas cortadas que impidieron entrar o salir de Paraná durante varias horas. Para llegar a cualquier lugar había que buscar alternativas, cada pocas cuadras algún árbol o rama estaba atravesado en por cualquier lugar.

También hubo quienes aprovecharon la mañana y salieron a dar vueltas como turistas de tormenta; se los veía tomar fotografías con sus celulares. Lo hacían desde el confort de sus vehículos mientras ponían cara de nada ante la mala suerte de otros que descalzos y mojados los veían pasar.

En Reynaldo Ross hubo cinco árboles arrancados de raíz caídos sobre la calle y en menos de 150 metros. Susana Grandín, vecina de la cuadra contó a UNO: “Tengo la tapa de un tanque de agua de algún vecino en el patio de mi casa”. Maciá, en toda su extensión, parecía una película de guerra y mucho más si alguien se paraba a mirar las condiciones en las que se encontraba la plaza Mujeres Entrerrianas: espacio verde que corrió la misma suerte que todos esos lugares de Paraná.

En Gobernador Sola, como en otras calles, uno de los árboles caídos dio sobre un auto y los vecinos estaban enojados. “Estos árboles tienen más de 100 años. Pedimos un montón de veces al municipio para que los poden. Vinieron, pero como no afectaban a los cables los dejaron como estaban”, dijo Germán Hein, un hombre que no iba a poder sacar su vehículo del garage porque tenía troncos que le impedían el paso.

Cuando la tormenta pasó muchos salieron a mirar, algunas mujeres, todavía bajo la lluvia, intentaban barrer las veredas sobre Villaguay, otros sacaban escaleras y trataban de cortar ramas enredadas en cables; toda la situación era extraña.

En Protección Civil de Paraná, sobre Carbó, estaba lleno de personas que discutían con papeles en las manos: querían techos para las casas de sus barrios, reclamaban deudas pasadas, daban aviso de que si no tenían soluciones volverían con más muchachos. Del otro lado del mostrador prometían que las respuestas iban a llegar en tiempo y forma. Para ese entonces comenzaron a conocerse que en varios lugares había cortes de calle y reclamos: a lo largo del día, por lo menos los hubo en avenida Zanni, en avenida Ramírez y Provincias Unidas; también en Francia y Circunvalación; y en La Milagrosa.

En Cinco Esquinas dejaron de funcionar los semáforos y como en otros lugares de la ciudad, algunos estaban torcidos por la fuerza del viento.

Capibá junto a los barrios que siempre tienen problemas con lluvias comunes, no escapó de esta tormenta. La zona oeste y San Agustín también fue un lugar complicado, de hecho el intendente Sergio Varisco recorrió el lugar. En Paraná hubo más de 300 llamados con pedidos de ayuda, 50 voladuras de techos, más de 100 árboles arrancados de raíz y Anacleto Medina, Gaucho Rivero, y Jorge Newbery y Artigas sufrieron en consideración el temporal.

Rosana Rutili vive en Zanni al 900 y la vecina contó que el árbol que se cayó frente a su casa había arrastrado a otros dos que estaban a punto de venirse abajo; de verdad se movían y la gente del lugar cortó la calle para evitar algún accidente posible. El paisaje de esa avenida era el mismo que las demás, como en Almafuerte. En Francia y López Jordán, Juan Borches,un hombre que lleva 42 años en la zona, contó que no recordaba una tormenta similar mientras las máquinas municipales extraían y cortaban un gran árbol que había caído sobre la vivienda de una mujer de la esquina. Avelino Fontana, el hombre que cuida a los animales silvestres, tenía todo el cerco del refugio tirado al piso; se lo veía preocupado.

Sobre el final de Francia y Circunvalación, el barrio 4 de Junio estaba reunido en la intersección. UNO recorrió todo el lugar. En una calle paralela de barro había niños descalzos, madres desocupadas, techos que ya no estaban sus casas precarias y familias que habían perdido todo.

Mónica Ponce, mamá de siete chicos, acompañó la recorrida y dijo que ayer fue la segunda vez que el viento que arrasa le llevó las chapas de su vivienda. En el lugar, al menos 15 familias pasaron por lo mismo y perdieron ropa y muebles.

Otros vecinos contaron cómo es vivir en el barrio y relataron la situación que les tocó vivir durante la mañana bajo el temporal.

La antena de uno de los canales de televisión de la ciudad se vino abajo al igual que los carteles con los nombres de un montón de calles y de otros publicitarios, hubo vidrios rotos y varios clubes deportivos fueron afectados en sus estructuras edilicias. Además del corte de luz que afectó a numerosas ciudades de la provincia, la falta de agua se sintió en toda la capital provincial y el hecho tuvo una explicación: ante la falta de energía eléctrica, las bombas no funcionaron durante más de nueve horas y se agotó la reserva del suministro, al menos eso dijo Roberto Sabbioni, secretario de Servicios Ciudadanos consultado por UNO.

Desde el municipio aclararon que arreglar todos los espacios verdes afectados llevará más de un mes y que ayer estaban abocados a tareas urgentes: voladuras de techos, árboles que interrumpían el tránsito o que cayeron sobre una vivienda.

Lo otro que cayó también fue el mito de que se trató de un tornado. Para que lo sea debe verse un embudo, un espiral de viento que al tocar tierra hace desastres; hay videos de You Tube en los que se aprecia o en la película Twister. Sin embargo, las ráfagas alcanzaron los 115 kilómetros por hora y la mayoría de los 70 milímetros de agua caídos, se dieron en menos de 40 minutos. Al fenómeno, los científicos, lo denominan El Niño. Oscar Duarte es el jefe del Departamento de Hidrología de Entre Ríos y dijo a UNO: “Es El Niño que además de lluvia ahora trae viento que se suma a la inestabilidad general”. Advirtió que el fenómeno comenzará a repetirse cada vez más seguido con tormentas similares a las tropicales. “Llovió en toda la provincia, fue un fenómeno simultáneo con distintos efectos: al sur de Paraná fue todo lluvia y viento, en Tala y Gualeguaychú hubo granizo. En Nogoyá dicen, como en Santa Fe, que ellos vieron el cono de un tornado, pero en Paraná no fue así, solo fueron rachas de viento”, explicó.

Al Hospital San Martín ingresaron varias personas que se golpearon por la tormenta; hubo cuatro de consideración. A una mujer de 44 años de calle 2 de Abril el viento le tiró un vidrio que se le cayó en el pie derecho y el filo le cortó una arteria y un tendón. Informaron que estaba fuera de peligro. Por otro lado y en estado reservado, se encontraba un muchacho de 19 años. Al parecer el viento le voló el techo de su habitación, hubo algún tipo de inconveniente con una pared y recibió un fuerte golpe en la cabeza.

El tercero fue un trabajador que después de la tormenta realizó arreglos en el techo de una empresa en el Parque industrial y cayó desde las alturas; se conoció que tiene 31 años y es de Crespo. Informaron que estaba fuera de peligro. El último fue un empleado municipal al que se le cayó una rama en inmediaciones del Patito Sirirí mientras trabajaba sobre un árbol. El hombre de 40 años recibió un golpe en la zona del cuello. Fue trasladado de urgencia al hospital. La Municipalidad informó que el hombre estaba fuera de peligro y bajo observación.

En la Guardia del San Roque, dijeron que nadie ingresó por heridas relacionadas al temporal.

A pesar de todo, la tormenta de ayer con sus postales será recordada por muchos años en Paraná.

Comentarios