La Provincia
Miércoles 13 de Enero de 2016

Libreros celebran el cese de las restricciones a la importación

El ingreso de material impreso de otros países se limitó drásticamente desde 2010. Ahora, tras el anuncio, se activó la demanda

Hace una semana, el gobierno nacional anunció que levantará las restricciones que impedían el ingreso de libros impresos en el exterior. La medida “busca incrementar la diversidad bibliográfica y facilitar el intercambio de la industria editorial local con los mercados internacionales”, sostuvo el ministro de Cultura, Pablo Avelluto.

Libreros de Paraná señalaron que a partir de que se hizo pública esta novedad, crecieron las consultas de personas interesadas sobre material bibliográfico proveniente de otros países, que no pudieron adquirir a partir del 2010.

“Para nosotros es una medida positiva, porque hay un montón de libros a los que no se estaba accediendo porque no podían ingresar a la Argentina por una cuestión de derechos de autor. Por ejemplo, hay una gran demanda de libros técnicos, vinculados a la ingenierías. No se conseguían o se conseguía muy poco”, contó a UNO Rosana Pittia, titular de una librería tradicional de calle Buenos Aires, en la capital provincial.

De todos modos, aclaró que se trata de una iniciativa reciente y que posiblemente dentro de unos meses recién empiece a verse en el mercado este tipo de material. “Fueron numerosos los clientes que ni bien se enteraron de la noticia salieron enseguida a buscar libros importados que no podían comprar antes. Supongo que más cerca de abril o mayo va a estar más aceitado el mecanismo para disponer de estos textos”, sostuvo, y opinó que posiblemente los precios de los libros importados puedan llegar a ser más económicos: “Por dar un ejemplo, la versión de Harry Potter en inglés, que sí se conseguía, cuesta menos que la que está en español”.

Entre los argumentos esgrimidos al implementar las restricciones, entre otros aspectos se dijo en aquel entonces que la medida buscaba controlar el contenido de plomo presente en las tintas. Al respecto, Pittia señaló: “Fue un tema complejo, porque no tenía que ver exclusivamente con el mercado cambiario, sino con algunos temas de las normas de control de calidad. Eso hizo que se redujera mucho el ingreso y solo había un número limitado de libros que podían entrar. La mayoría de los importadores traían 400 ejemplares de determinado título y quedaban en Buenos Aires”.

En referencia a la posibilidad de que cada usuario de manera particular comprara un libro en el exterior a través de Internet u otro medio, explicó que los mayores escollos se generaban en la Aduana para poder retirarlos, lo que desalentó la modalidad de adquirirlos por cuenta propia.

También Nicolás Seita, titular de una librería de calle La Paz y Peatonal, coincidió en que crecieron las consultas tras el anuncio. “Esperamos que pueda entrar ahora mucho material importado. Seguramente esto se va a dar después de que pase el verano y va a crecer la demanda, ya que cuando ingresaban pocos textos editados en otros países había varias consultas”.

“Lo que más se busca en textos importados son sobre todo los libros técnicos para universidades, como los de Matemáticas o Física, entre otras disciplinas”, indicó.

Un anuncio que ya es oficial
La eliminación de restricciones para el ingreso de libros del exterior quedó oficializada el 12 de enero, mediante la publicación de la Resolución Nº 1/2016 de la Secretaría de Comercio en el Boletín Oficial.

La normativa exime a los libros de los controles establecidos en la Resolución Nº 453/2010 para fabricantes nacionales, importadores, distribuidores y comercializadores de tintas, lacas y barnices empleados en la industria gráfica.
La novela histórica es lo que más se vende
Con la llegada del verano y las vacaciones, los hábitos de los lectores suelen cambiar y esto se refleja en los libros que más se demandan en los comercios del rubro. En este sentido, Rosana Pittia señaló que en los últimos años se repite la tendencia de mayor interés por las novelas románticas históricas. “También es una época donde se venden mucho las novelas policiales y los ensayos, y también los horóscopos y libros para adolescentes de entre 10 y 15 años, sobre todos los relacionados a las sagas de películas”, dijo.
Por su parte, Nicolás Setia sostuvo que la diferencia entre lo que consumen hombres y mujeres durante el receso es diferente: “Ellas prefieren la lectura rápida para estar en la playa o en la pileta y optan por las novelas románticas. Los hombres buscan más los policiales y también se venden mucho los libros de política de todo tipo: los kirchneristas y los antikirchneristas”, indicó.

Los precios oscilan los 200 y los 350 pesos, según la edición. Los de tiradas más recientes suelen ser los más costosos. “Las ediciones de bolsillo, que no son tan nuevas, están muchísimo más baratas, hay muy buenas novelas que se pueden elegir y aparte es un formato más cómodo para llevarlo a la playa porque son libros más chicos y prácticos para meter en la mochila”, opinó Pittia.

En una de las temporadas en que se registra mayor movimiento en el rubro, ya hubo incrementos en diciembre de alrededor de un 20%. “Es lo habitual cada año, y se espera que lo que no subió todavía tenga aumentos en breve”, comentó.
Por último, destacó que en diciembre se vendió muy bien para las Fiestas gracias al acuerdo entre distintas entidades para impulsar el plan en 12 cuotas sin interés y que estuvo vigente hasta el 6 de enero.

Los textos escolares, con gran demanda
Según indicaron libreros de Paraná, la demanda de textos escolares ya comenzó, apenas terminado el ciclo lectivo 2015. “Cada vez es más frecuente que las escuelas dan el listado de los libros que van a necesitar el año siguiente en diciembre. Los padres se adelantan para comprar porque es más económico, y más fácil y rápido”, señaló a UNO Rosana Pittia. Asimismo, comentó que los textos escolares aún no sufrieron incrementos porque hay muchas editoriales cerradas por vacaciones, pero aclaró que habrá subas en este tipo de materiales.

“También le dan a los alumnos un listado de lecturas para el verano y por eso hay mayores ventas de libros infantiles a partir de diciembre. Los chicos se enganchan y cada vez más escuelas los piden”, dijo.

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