Policiales
Miércoles 04 de Febrero de 2015

Leve mejoría del sargento que sobrevivió al ataque del preso

Fabián Cardozo, el policía baleado por un reo que se fugó el fin de semana en Concordia y luego se suicidó, está estable y le sacaron el respirador artificial, pero su estado sigue siendo crítico

En Concordia todos rezan por la salud de Fabián Cardozo, el sargento de la Policía de Entre Ríos de 46 años que sobrevivió al ataque de un preso el sábado a la medianoche en la Alcaidía de Concordia. Su compañero Néstor Fernández, de 45, había fallecido de manera inmediata por dos balazos en el pecho cuando intentaba interceder en la locura del detenido Juan Pablo Franchi, quien horas mas tarde se suicidó.


“Ha tenido una leve mejoría”, informó a UNO el jefe de la Departamental Concordia Gustavo Schierloh, quien se mostró esperanzado pero prudente respecto de la evolución del policía que permanece internado en la Unidad de Terapia Intensiva del hospital Delicia Masvernat.


Ayer los médicos del nosocomio decidieron sacarle parte de la medicación y el respirador artificial para evaluar cómo reaccionaba durante las siguientes horas. Cardozo no fue sometido a ninguna otra cirugía, ya que el domingo por la tarde le practicaron dos y sufrió dos paros cardiorrespiratorios, por lo que tras su reanimación lo mantuvieron sedado a la espera de una mejoría en su estado.

 

 

Quiso balear al padre

 


Ayer se conocieron nuevos datos sobre el accionar de Franchi luego de fugarse de la Alcaidía, dejando atrás suyo un reguero de sangre. Según se informó a UNO, el joven de 26 años, salió caminando de la dependencia donde estuvo alojado más de seis meses por el asesinato del médico Hugo Cartoccio, y primero fue a la casa de su familia. Allí lo atendió su padre quien en un primer momento lo echó. Pero su hijo sacó el arma reglamentaria que le había sustraído a Cardozo y le disparó, sin alcanzarlo. Por esto, el padre le dio dinero, cerró la puerta y llamó a la Policía.


Franchi se tomó un remís y en principio pensaba ir a Concepción del Uruguay, pero desvió su camino hacia Colón, donde paró en el hotel de alojamiento. El hijo de la dueña, que se enteró de lo ocurrido en Concordia y al ver la foto del prófugo, advirtió de su presencia en la habitación y dio aviso a la Policía local.


Luego de encontrar a Franchi muerto de un disparo en la cabeza que se autoinfringió con la misma arma calibre 9 milímetros. Al revisar sus pertenencias, se pudo saber que antes había realizado otros movimientos, ya que se le encontraron 4.800 pesos aproximadamente y varias bochas de cocaína. “Hasta el momento no se sabe de dónde sustrajo esos objetos. Estamos seguros de que hizo el trayecto solo, y que dentro del remís contaba con una tranquilidad pasmosa, incluso hablando armoniosamente con el chofer”, dijo Schierlo a radio Oíd Mortales.

 


El video de la masacre

 

La Alcaidía de Concordia tiene un sistema de cámaras de vigilancia que filman y graban todos los movimientos. Como si fuera una película de terror, quedaron grabados e incorporados a la causa los minutos del ataque de Juan Pablo Franchi en la medianoche del sábado.


Según se informó a UNO, a quienes tuvieron acceso al video les llamó la atención la serenidad con la que actuó el asesino: luego de balear a Cardozo, lo arrastró de los pelos hasta el baño, acribilló a Fernández que intentó interceder, y como si no pasara nada levantó el cigarrillo del primer sargento herido y lo fumaba mientras encerraba a todos en las celdas, para finalmente irse caminando.

 

 

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