A Fondo
Sábado 21 de Mayo de 2016

Las secuelas de la falta de estadísticas

Javier Aragón/ De la Redacción de UNO
jaragon@uno.com.ar


Escuchando el debate parlamentario que logró aprobar la denominada ley de protección del empleo, la mayoría de los legisladores que tomaron la palabra hablaron del pasado, del presente y del futuro laboral. Sin entrar a defender o cuestionar la normativa que fue vetada luego por el presidente Mauricio Macri, hoy estamos padeciendo el gravísimo error de no contar con índices reales, serios y objetivos.

Lamentablemente los que hoy empujaron una ley que en la teoría deberíamos estar todos de acuerdo, dejando mal parado al actual gobierno, se basaron en una realidad que no sé cuán cierta es.

Escuchando la totalidad del empresariado entrerriano, como funcionarios, aseguran que no hubo despidos masivos en la provincia y que a nivel nacional no fue tan amplia la cesantía en la parte privada.

Lo mismo indicaron los sectores ligados con las pymes y referentes sociales que reclamaron otro tipo de políticas para promocionar el empleo en el país o la provincia.

Me pareció oportuno lo que expresó Patricia Popelka, la cara visible de los empresarios de Paraná, al señalar que no sería bueno que la ley haya salido por una cuestión político-partidaria, dejando de lado los intereses vinculados con los aspectos sociales, económicos y financieros. Donde nacen las dudas, en que los que hoy defendieron esta iniciativa -necesaria- hace pocos meses se rasgaban las vestiduras oponiéndose en el anterior gobierno a una iniciativa similar.

El problema inicial es que no hay estadísticas que marquen qué es lo que está pasando en la ciudad, en la provincia o el país. Hicieron pelota al Indec, desprestigiándolo, inventando datos y acomodando la realidad al interés de ese gobierno. Esto nadie lo había hecho en la historia.

Por eso, es que de la noche a la mañana, ahora, nos empezamos a sorprender con la pobreza, la desocupación, la desnutrición, la inflación. Claro es decirlo que por las últimas medidas que tomó el gobierno de Cambiemos, quedó demostrado que estas variables crecieron descontroladamente.

El tema es que había pobreza, y se la escondía o ignoraba; había inflación y se la dibujaba; había supuesta ocupación en un país lleno de planes sociales y empleados públicos designados masivamente en el Estado nacional, sobre todo en la parte final del kirchnerismo.

Qué diferente sería todo si se dejara de lado la politiquería barata y se trabajara seriamente por los problemas profundos que tiene el país, y que ahora nos desayunamos existen y que durante 10 años nos hicieron el cuento de que todo estaba bien, llegando a marcarse que en Alemania había más pobreza que en la Argentina.

Un país serio cuenta con estadísticas reales y desde allí se podrá saber qué medidas tomar para corregir, cambiar o apuntalar las decisiones y ayudar a los que tienen problemas. No se puede hablar de la realidad sin saber dónde se está parado, y mucho menos buscar soluciones sin tener certeza de lo que ocurre en el territorio.

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