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Lunes 25 de Enero de 2016

Las personas malhumoradas son más inteligentes, agudas y gozan de una memoria prodigiosa

 Un estudio realizado por la Universidad de Nueva Gales del Sur reveló que la gente con disposición negativa tiene mejor capacidad para adaptarse a situaciones nuevas. 

No tienen buena fama, sino todo lo contrario. En el trabajo, el club, la escuela, el gimnasio suelen espantar a propios y extraños, basta verles el ceño fruncido, el gesto adusto, la mirada oscura para que la gente huya despavorida de su lado. Es el estigma de que acompaña a sol y a sombra a los malhumorados.

Sin embargo, desde la publicación de los resultados de un estudio realizado por la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Australia, la reputación de las personas que tienen una actitud o disposición negativa e irritada dio una vuelta de campana: antes eran despreciadas ahora son apreciadas.

Y fue así desde que se supo que el malhumor es evidencia indudable de inteligencia, y no solo eso, de inteligencia aguda. Así lo aseguran los resultados del relevamiento australiano publicado e la última edición de la revista científica Australasian Science que revolucionó el conocimiento del comportamiento social.

El profesor Joseph Forgas, líder de la investigación realizada en la casa de estudios de Sidney, aseguró que "la tristeza y el malhumor mejoran la capacidad de juzgar a los otros y también incrementan la memoria". Y añadió: "Mientras que un estado de ánimo positivo facilita la creatividad, la flexibilidad y la cooperación, el mal humor mejora la atención y facilita un pensamiento más prudente".

"Nuestra investigación sugiere que la tristeza mejora las estrategias para procesar la información en situaciones difíciles", comentó el científico, que destacó que las personas con un estado de ánimo más decaído poseen mayor capacidad de argumentar sus opiniones por escrito.

"No es bueno estar siempre de buen humor", concluyó Forgas, quien reveló que la investigación consistió en una serie de experimentos en los que se manipulaba el estado de ánimo de los participantes por medio de películas y recuerdos positivos o negativos.

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