Mundo
Domingo 13 de Diciembre de 2015

Las mujeres votaron y fueron candidatas por primera vez en Arabia Saudita

El reino petrolero era el único país del mundo que no permitía el sufragio femenino. Tampoco pueden manejar y necesitan el visto bueno de un hombre para trabajar o viajar.

Arabia Saudita celebró por primera vez en su historia elecciones abiertas a las mujeres, que pudieron participar como candidatas y votantes. Es un paso tímido hacia la igualdad de sexos en un país ultraconservador regido por el Islam más tradicionalista. Arabia Saudita era hasta ahora el único país en el mundo en negar el derecho de voto a sus ciudadanas. Tampoco pueden manejar y necesitan el visto bueno de un hombre para trabajar o viajar.

Mohamed al Jarji, funcionario de la autoridad electoral en la capital, Ryad, informó que durante la jornada la participación fue mejor que en 2011, debido al impulso de las redes sociales. “Ahora las mujeres tienen voz”, declaró Awatef Marzuq, con el rostro cubierto. Reconoce haber “llorado” después de haber depositado su boleta en un colegio electoral de Riyd para estos comicios municipales. “Son cosas que vemos en televisión en otros países y nosotras no podíamos hacerlo”, añadió pese a que las posibilidades de que las candidatas salgan elegidas son ínfimas.

Los votantes eligieron entre 6.000 hombres y 900 mujeres autorizadas a presentarse por primera vez a cargos municipales. Todas ellas aspiran a un escaño en las 284 asambleas municipales, las únicas compuestas por representantes electos, pero con poder limitado. El poder real reside en la monarquía, que es absoluta. “Creo que esta etapa será eficaz y muy positiva”, declaró Amal Badreldin al Sauari, candidata por Ryad. Arabia Saudita prohíbe a las mujeres estar en lugares con personas del sexo opuesto, por lo que las candidatas no pudieron dar mitines ante hombres. Sólo estaban autorizadas a hablar con las mujeres. Unas 119.000 mujeres se inscribieron por primera vez en una lista electoral, de un total de casi 1,5 millones de votantes según cifras oficiales.

Las mujeres aseguran que la inscripción de las votantes fue complicada por los obstáculos burocráticos, por la falta de información y porque no pueden conducir.

Sin chances
Las mujeres acudieron a votar vestidas con la tradicional túnica negra. Pero pocas sauditas cuentan con ser electas. Algunas podrían entrar en las asambleas municipales por decisión de las autoridades, habilitadas para designar un tercio de los puestos.

“Para decirles la verdad, no me presento para ganar”, admitió Badreldin al Sawari, una pediatra del centro de Ryad. “Ya hemos ganado presentándonos”. Aljazi al Hosaini, una consultora de 57 años, hizo campaña sobre todo en Internet. “Una sola victoria ya sería un progreso”, asegura. Otras no tuvieron una experiencia tan positiva. Lujain Hathlul, una activista encarcelada dos meses después de haber intentado en 2014 entrar al volante de un coche a Arabia Saudita desde los Emiratos rabes Unidos, no pudo presentarse. Un comité la descalificó sólo dos días antes del final de la campaña, según denunció ella en Twitter. “No es justo”, protestó. Nasima al Sadah, militante de los derechos humanos en la ciudad de Qatif, dijo que llevó ante los tribunales el rechazo de su candidatura. Una votante del nordeste del país, que pidió conservar el anonimato, asegura que la candidata por la que ella quería votar tuvo que retirarse por la oposición de “dignatarios” religiosos locales.

Ya antes de los comicios se escuchaban críticas señalando numerosos obstáculos para que las mujeres se presentaran como candidatas y también para que se registraran para votar. Hathlul declaró antes de las elecciones que por eso muchas mujeres boicotearon la votación. “Tenían la sensación de que era solo un intento de apaciguar a las mujeres”, aseveró.

La página de noticias saudita Okaz reportó que clérigos en la ciudad de Taif llamaron a los votantes a no votar mujeres, porque esto viola el derecho islámico. El wahabismo es la interpretación conservadora del Islam que propaga Arabia Saudita. El clero islámico tiene un enorme poder en el país, sólo por debajo de la familia real.

Falta muchísimo
La organización defensora de los derechos humanos Human Rights Watch calificó estas elecciones de paso adelante hacia una mayor participación de la mujer en la vida política, pero recalcó que “Arabia Saudita sigue discriminando a las mujeres con una miríada de leyes, políticas y prácticas”.
Varios países occidentes y ONGs están pendientes de la situación de los derechos humanos en el reino, dirigido por la familia real sunita de los Al Saud. Un tímido proceso de apertura arrancó bajo el reinado del rey Abdalá (2005-2015), predecesor de Salman, que concedió en 2011 a las sauditas el derecho de voto y de ser elegidas. Arabia Saudita es una monarquía absoluta en la que todas las decisiones políticas las toma la familia real y no se toleran disidencias. “Estas elecciones son importantes porque son un anticipo de otras” en el futuro, estima un votante, Ahmed Sulaybi. Sin embargo “harán falta 10 o 20 años antes de elegir directamente un Parlamento”.

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