Espectaculos
Domingo 02 de Agosto de 2015

“Las González” vuelve por dos noches más a la Sala Arteatro

Tras una decena de funciones a sala llena, la obra dirigida por Graciela Crolla redobla la apuesta

 Luego de presentarse durante mayo y junio a sala llena, Las González –la obra de Hugo Saccoccia dirigida por Graciela Crolla– vuelve a presentarse esta noche y el domingo 9, a las 20.30, en la sala  Arteatro (Tucumán 378).

La obra se ambienta en una pequeña ciudad bonaerense, en el año 1998, una mujer se encarama en el deseo de todas, hace añicos los códigos de convivencia social para espanto de las estructuras pueblerinas y familiares de un autoritarismo ancestral. Así, otra historia comienza a gestarse. Las González trata de cuatro hermanas que viven una existencia maniatada por los mandatos familiares y sociales, llegan a una etapa en la que los planteos se funden entre la revisión familiar y particular de cada una de ellas ante lo hecho y por hacer. La sexualidad, el amor, la atadura a los prejuicios. La mujer como espejo de resabios, anhelos y deseos de ser libre.

Escenario dialogó con la directora y parte del elenco acerca del éxito que tuvo la puesta durante la temporada anterior: “Nos ha ido hermoso, aunque no sea un término muy teatral. Tuvimos muchísimo público, y hemos tenido más público a medida que la gente veía la obra, porque el boca en boca lo hace más interesante. Lo mejor es que nos llegaron comentarios de gente que no conocemos, porque que un pariente o amigo te diga ‘qué lindo’ alegra, pero la opinión de otros es una buena señal”, señaló Graciela Crolla, responsable de la dirección.

En este sentido, manifestó que la experiencia al frente de este elenco ha sido más que interesante: “Disfruté plenamente dirigir esto, porque elegí este elenco y hemos trabajado duramente; las chicas hicieron un trabajo estupendo. Yo deseaba que las actuaciones fueran potentes, notables, y esa apreciación la hacen tanto teatreros como gente que no es especialista en el tema”.

La obra cuenta con las actuaciones de Silvia Mayer, Rosana Ramírez, Gabriela Werner y Alicia Gambelin; la iluminación de Pablo Usatinsky; y la asistencia de dirección de Guillermo Billy Mountford.

Éste último destacó que todo el equipo se puso de acuerdo para llegar a hacer algo diferente: “Los guiones, sin desmerecer al autor, son letra, guía, partituras; pero la música viene con la actuación. Queríamos que los instrumentos suenen bien y sacar una buena sinfonía. Sonó lindo a nuestros oídos, y también a los oídos de la gente, que nos devolvió aplausos de pie y estamos totalmente agradecidos”.

Sobre la elección de Las González, Crolla expresó: “Siempre la búsqueda de una obra es complicada, éramos ocho mujeres buscando una obra para ocho, pero nada nos satisfacía. Encontré Las González que era para cuatro, y decidí dividir el grupo, primero estas cuatro hacen esta obra, y con el otro grupo aún estamos buscando alguna obra para cuatro que nos satisfaga. La obra me gustó pero me apasionó cuando la vi en escena. Es una obra que conmueve, y la gente mayor sobre todo se siente identificada, porque es sobre la prohibición, el mandato paterno, la frustración. Realmente le llega la obra a la gente”.

Personajes bien construidos

Para crear un personaje, la inventiva de los actores es crucial, ya que ellos son los encargados de darle vida al guión.

Sylvia Mayer, quien encarna a Blanca, justamente destacó: “Lo que más me interesó fue el hecho de construir los personajes, cada una de las cuatro lo hizo. Porque el autor te da un texto, con algunas guías, y en mi caso, por ejemplo, el guión tenía aclaraciones como ‘se persigna’. Pero no aclara cuán cristiana, cuán católica es Blanca. Yo decidí que mi personaje se construya una mundo un refugio contra lo que ella considera atrocidades. Fue un proceso muy fuerte y a mi me encantó”.

Por su parte, Rosana Ramírez opinó: “Mi personaje es la antítesis de mi vida, una pobre mujer, realmente muy sombría, que nunca ha tenido ni un amor. Por eso fue realmente un desafío hacerlo, porque no tiene nada que ver conmigo, ni con el tipo de teatro que yo estaba acostumbrada a hacer. Siempre he trabajado más para el lado del humor, y estoy eternamente agradecida de poder haber encarado este desafío, porque como dice Graciela (Crolla), una buena actriz tiene que saber interpretar cualquier tipo de personajes”.

En tanto, Gabriela Werner manifestó: “En mi caso interpreto a Rita, que es la que menos letra tiene, porque apenas habla, apenas se mueve. Para mí es muy difícil quedarme callada, y fue difícil componer este personaje. Después de haber hecho varias funciones, me encontré con gente que en vez de llamarme por mi nombre me dice ‘ay, vos sos Rita’. Y eso me da la pauta de que a la gente le podés captar la atención aunque no hables. Cada una trajo sus cosas, sus elementos. Yo por ejemplo, entendí que mi personaje era la solterona que se dedicaba a las plantitas, y llevé mis plantas al escenario”.

El mundo de Las González es un mundo femenino, porque en escena hay sólo cuatro mujeres, pero hay otros tres personajes que no están pero su presencia es fortísima: papá, mamá, y Cosme. “Los armamos tan reales, que se habla como si estuviera ahí”, concluyó Mayer.

Una crítica a los mandatos sociales

¿Está bien que una mujer de 60 y largos tenga sexo? Contra la represión de una sociedad entera es que luchan los personajes de Las González, cuatro mujeres adultas que pertenecen a la clase acomodada. 

Que la hermana mayor de cuatro mujeres en buena posición económica y apellido conocido se decida a tirar la chancleta es el disparador para que el espectador comience a reír, pero también a pensar en su propia vida y si estuvo en una situación similar. 

No es un planteo original, por cierto, ni tampoco lo es su resolución. De estas hermanas y otras muy parecidas, abundan las andanzas. La gracia está en cómo se cuenta la historia. Una puesta que, en busca su propia identidad, comparte con el espectador emociones, delirios y mensajes que surgen de la historia, sus palabras, sus silencios y por que no de la sonrisa cómplice de cada uno reconociendo la propia experiencia en ese acontecer de la actuación.  

El autor, Hugo Saccoccia, reflexionó acerca de su obra: “La vida de un hombre no alcanza para admirar a la mujer, y harían falta varias vidas para comprenderla en su cabal dimensión. Escribí Las González desde la óptica del que admira, intenta comprender y sabe que puede sorprenderse cada día. Las González son un producto social argentino, con la impronta definida de tantos años de autoritarismo. Tuve la intención de rendir homenaje a la mujer de todos los tiempos, esa que los pueblos de todas las razas acallaron por temor a su poder natural”.

Se aconseja reservar entradas con anticipación a los teléfonos 154525693 o 154403328.

 

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