La Provincia
Miércoles 25 de Febrero de 2015

Las esculturas en arena engalanan los balnearios

Quienes se dedican a este arte generalmente lo hacen como un pasatiempo. En Paraná, Colón y otras ciudades pueden observarse notables expresiones

Mientras para algunos el ocio y el descanso en una playa tienen que ver con echarse en la arena a no hacer nada, hay quienes aprovechan para recrear su creatividad y se expresan a través de un arte, como por ejemplo las esculturas con arena.


Lejos de los castillos y las torres que los niños erigen a menudo como pasatiempo, en el lapso intermitente en que chapotear en el agua agota su atención, suelen verse en los balnearios entrerrianos verdaderas obras dignas de admiración.


Gustavo —quien prefirió no revelar su apellido— es un paranaense que frecuentemente asombra a los bañistas de alguno de los espacios turísticos de la región con sus creaciones. “Hace 25 años hacía esculturas en arena en los Arenales. Después pasó bastante tiempo hasta que retomé. Volví a arrancar hace un par de años en una playa adonde fui a pasar unas vacaciones”, contó a UNO.


Su especialidad son las figuras humanas y acostumbra a transformar unos cuantos kilogramos de arena en mujeres o sirenas que se recuestan a la vera de los ríos o los mares que visita. Son en tamaño real y hasta consigue que sus rostros expresen sensaciones.


El fin de semana visitó el complejo Viejo Molino, en Colón, y pudo desarrollar su talento en ese sitio. Como ocurre a menudo mientras se aboca a esta labor, no faltó el público que se congrega habitualmente a observarlo en plena tarea mientras con sus manos y alguna que otra herramienta va dándole forma a las siluetas, que le llevan entre 40 minutos y una hora y media. “Esto depende de la arena. Si tiene barrito es mejor. Si está muy limpia no se puede hacer mucho”, explicó.


El artista se encargó de aclarar: “No soy escultor. Lo mío es muy modesto como diversión y desafío”. Asimismo, afirmó: “Hay gente que ha hecho un cocodrilo muy lindo en el Thompson”.


“Hace dos años generamos una movida para realizar un concurso en este lugar, pero solo hubo dos inscriptos y se suspendió”, recordó Gustavo, quien instó a que otras personas se sumen a realizar este tipo de actividades en la arena, tal como sucede en otras ciudades del país y del mundo, donde incluso se llevan adelante concursos y bienales de este arte efímero.

 

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