La Provincia
Domingo 13 de Marzo de 2016

Las escaleras frente al Patito Sirirí son una trampa de vidrios rotos

Miles de personas circulan por los pasos que cortan camino por la barranca hacia la Costanera. Familias enteras y muchos turistas se llevan una imagen de abandono en uno de los mejores balcones al río Paraná.

Las escaleras de la barranca que se encuentran frente al Patito Sirirí, en el Parque Urquiza de Paraná, están repletas de vidrios rotos que ponen en peligro la salud, sobre todo, de los más pequeños que suben y bajan corriendo y jugando. 
Familias enteras de locales y turistas recorren la zona, sobre todo los fines de semana. La imagen que se llevan es de abandono. Como las escaleras se abrieron en el medio de la barranca hay mucha tierra acumulada que enmarca el cuadro de suciedad.


Lo que sí se se puede evitar, o limpiar, son los vidrios rotos de las botellas que, en su gran mayoría, se consumen por las noches.
El espacio público, por lo que se observa, quedó a medio construir. Faltan tachos de residuos y la colaboración de los ciudadanos que disfrutan de uno de los balcones al río Paraná más inmenso que tiene la capital provincial.
Más allá de la actitud de los vecinos, al caminar por la zona, queda en claro que la presencia del Estado brilla por su ausencia.

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