A Fondo
Martes 12 de Abril de 2016

La violencia siempre presente

Marcelo Medina / De la Redacción de UNO
mmedina@uno.com.ar


Con menos publicidad y cobertura mediática que otros años, en las canchas del fútbol argentino la violencia sigue presente. Cada vez tienen más caja los barras y esto les da más poder e impunidad para moverse ya sea en Argentina o en el exterior como sucedió con los barras de Rosario Central que viajaron a Uruguay para ver el partido con River. Antes del cotejo robaron y rompieron todo a su paso. 

Mientras en la AFA se pelean por reemplazar a Don Julio, en las canchas se siguen dando con todo y nadie hace nada. Para los dirigentes lo importante es resolver el negocio con el Estado. 

Los 761 millones de pesos que se negociaron por el primer semestre de 2016 con la Casa Rosada por el Fútbol Para Todos ya no alcanzan. El presidente Macri ya no quiere el fútbol en manos del Estado, entonces la guerra está centrada en quién se queda con la televisación. Mientras tanto todos los fines de semana hay una batalla en alguna parte de Argentina que a nadie le importa. Miren si en Buenos Aires va a interesar que en Mendoza le reventaron la cabeza de un piedrazo a Luis Sperdutti, técnico del Deportivo Maipú.  Lo más impresentable fue el árbitro Nahuel Viñas que esperó media hora para suspender el partido correspondiente a la novena fecha del torneo Federal A. Y claro Sperdutti (foto) no reaccionaba. También hubo batalla campal en Remedios de Escalada, donde incidentes fuera del estadio de Talleres (RE) obligaron al árbitro a suspender el partido del local contra Defensores de Belgrano a los 25’ del primer tiempo. Los delincuentes se enfrentaron con la policía, quemaron un patrullero y un auto de un vecino. La dura sanción que anunció Agencia de Prevención de Violencia en el Deporte fue suspender la cancha de Talleres. Una medida inútil. 

Ningún gobierno hizo nada para terminar con la violencia en el fútbol argentino desde el retorno de la democracia y parece que este no será distinto. Es más, en los últimos 10 años quedó en evidencia que muchas barras son apoyadas por gobierno provinciales, que luego las utilizan de fuerza de choque o para hacer campaña. Lo infame es que ya nadie se avergüenza. Sin embargo, cuando hay incidentes enseguida los medios apuntamos contra la policía por el operativo  y no a los que alimentan a estos buitres locales. Este fin de semana en Lules, Tucumán, hinchas del club Brown apretaron a jugadores de Policial de Catamarca con armas de fuego y lo mismo se sospecha que hicieron con el árbitro. El técnico de Policial es Daniel Tilger, quien hizo la denuncia. El partido fue por el Federal B. El juego terminó 4 a 0 a favor de los tucumanos y en los medios de esa provincia nadie escribió una línea. Este año todavía no hubo muertos en el fútbol. Ojalá sigamos así, pero con este índice de violencia la muerte anda dando vuelta.   
 

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