A Fondo
Lunes 16 de Mayo de 2016

La Súper Liga de fútbol hará crecer la grieta

Edgardo Comar / De la Redacción de UNO
ecomar@uno.com.ar


El certamen propuesto por los grandes clubes argentinos elevará el desfasaje económico con el resto de la instituciones del país. Mucho se habló en las última horas de la creación de la Súper Liga. El certamen propuesto por cuatro de los clubes más importantes del país contaría con el consenso mayoritario de los que hoy son parte del Torneo de Transición de Primera A. El nuevo campeonato apunta a fulminar progresivamente los logros obtenidos por las entidades del interior. De aprobarse crecería la grieta entre los clubes grandes y el resto. 

La innovación es impulsada por Daniel Angelici -Boca Juniors-, Rodolfo D’Onofrio -River Plate-, Matías Lammens -San Lorenzo-y Víctor Blanco -Racing-. A ellos ya dieron su adhesión Huracán, Banfield, Vélez, Estudiantes de La Plata, Godoy Cruz, San Martín de San Juan, Lanús, Unión, Colón, Rosario Central, Newell’s, Atlético Rafaela, Atlético Tucumán, Belgrano de Córdoba, Temperley, Argentinos Juniors, Defensa y Justicia y Aldosivi de Mar del Plata. 

La oposición o resistencia es encabezada por el primer mandatario de Independiente de Avellaneda, Hugo Moyano, y que tiene un respaldo mínimo de la elite, entre ellos Patronato de Paraná. Ambos son parte del grupo de los ocho que completan Gimnasia de La Plata, Quilmes, Arsenal, Sarmiento de Junín, Tigre y Olimpo de Bahía Blanca. El máximo representante del sindicato de los camioneros, que además aspira a presidir la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), encuentra consenso en aquellos clubes que compiten en la categorías de ascenso a través de la ayuda de su yerno Chiqui Tapia. 

La Súper Liga, entre sus prédicas, anuncia mantener el esquema de ascensos y descensos estipulados hasta 2020 para recomponer una estructura con 20 equipos en Primera A e igual cantidad en la B Nacional. 

Los grandes cambios se darían en el aspecto económico, en el reparto del dinero. Los ideólogos de la Súper Liga prevén ceder el 85% de lo recaudado a los clubes de la divisional superior y el resto para el ascenso. De la totalidad correspondiente a la A, el 50% se cedería en proporciones iguales. Un 25% de acuerdo al rating de la televisión, un 20% por los resultados de la última temporada y un 5% de acuerdo a la masa societaria de cada uno. 

Este punto sin dudas que es favorable a los impulsores de la renovación. Es difícil que un Quilmes-Arsenal equipare el nivel de audiencia de un River o Boca ante quien sea. Por otra parte es impensado que un club del interior pueda tener un número de asociados cercano a los que hoy ostentan mayor poder de convocatoria. 

También mencionan la profesionalización que pasa por la financiación privada del fútbol y la inclusión de las sociedades anónimas en los clubes. También se promulga la independencia del Colegio de Árbitros de la Liga y la AFA. 

Para hoy se convoca a un gran debate en el predio de Ezeiza para modificar 67 artículos. Para que las variables tengan una aprobación democrática se necesita el aval de 70 congresales sobre un total de 75. ¿Y si no hay consenso?  “La Súper Liga no tiene marcha atrás. Vamos por afuera de la AFA”, aseguró Angelici. 

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