Solidaridad
Viernes 05 de Agosto de 2016

La solidaridad y el aprendizaje van de la mano en el colegio Galileo Galilei

Junto a Suma de Voluntades, los alumnos del colegio cocinaron para personas en situación de calle. Invitan a más escuelas a participar

Alumnos de 4º a 6º grado del Colegio Galileo Galilei participaron ayer en los talleres de cocina que brinda la organización Suma de Voluntades en Paraná y prepararon alrededor de 40 docenas de empanadas para compartir con las personas en situación de calle.

A los ingredientes los aportaron los padres de los chicos, en un gesto solidario que se extiende cada vez más. Con entusiasmo, cada uno de los estudiantes realizó el repulgo y entre todos hicieron lo que será la cena este sábado, para quienes se acercan a la plaza Alberdi en procura de un plato de comida caliente, o que aguardan en otros sitios de la ciudad la llegada de Suma de Voluntades para compartir el alimento y sobre todo un momento de encuentro.

"Ya teníamos quien cocine estos días, ya que hay familias que nos escriben a Facebook y suman para preparar la comida, así que a las empanadas las reservamos para el sábado, que es el día en que le damos un mimo a la gente realizando alguna comida especial, como pizza u otra cosa que sea distinta a los guisos o los estofados que se elaboran habitualmente", contó a UNO Desiré Scaglione, integrante de la ONG. A su vez, recordó que lo que se prepara se hace en base a donaciones que la gente va dejando en la panadería situada en Perú y Libertad, o en la sede de Suma de Voluntades, en Libertad 272. Además, mencionó que los martes preparan la comida los miembros de Complejos Recordando, encabezados por Claudio del Lago, y los miércoles lo hacen desde el grupo Compartir.

"En este caso de los talleres de las escuelas, ellas mismas aportan y traen todo para cocinar. La idea es sumar instituciones, ONG y personalidades públicas para que puedan participar", agregó.

Por otra parte, señaló que cada vez son más las personas que se acercan a la plaza Alberdi a comer: "Últimamente hemos tenido más gente. Son alrededor de 70 u 80 personas por noche. Nosotros nos juntamos en la plaza Alberdi todos los días, en calle Andrés Pazos a las 21. Servimos la comida a quienes van y de ahí coordinamos los otros puntos de recorrida, que son el hospital San Martín, la Terminal, los locales comerciales y el Anfiteatro".


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Loable iniciativa


Por su parte Zulma Fercher, directora del colegio, comentó que al taller de cocina asistieron unos 35 chicos, de 4º a 6º grado, pero los días previos los niños que concurren desde 1º a 3º grado hicieron alfajores para que desde Suma de Voluntades los compartan con quienes necesitan un alimento. A su vez, destacó la experiencia, a la que consideró muy enriquecedora tanto para los alumnos como para la institución.

"Estamos felices, porque los chicos están muy entusiasmados. Tenemos un trabajo previo con Suma de Voluntades y coordinamos varias campañas solidarias. Pertenecemos a una mutual y la solidaridad es uno de nuestros pilares e integra casi todas las actividades que llevamos adelante. Así que cuando nos propusieron esto, enseguida dijimos que sí y comenzamos una campaña con los papás". En este sentido, contó que entre todos llevaron las tapas, la carne picada, los huevos y el resto de los ingredientes: "Pensamos en empanadas para 100 personas y precisábamos unos siete kilos de carne. Entre todos los padres trajeron 11 kilos y en vez de 25 docenas se hicieron más de 40".

Anabella Albornoz, otra de las integrantes de Suma de Voluntades, explicó: "La idea es hacer talleres solidarios y empezamos con los niños, para que sean un ejemplo para los adultos en esto de poder ayudar a otro. Empezamos con el colegio Galileo Galilei porque fue el primer establecimiento con el que empezamos a trabajar en conjunto con este fin, hace dos años". Asimismo, expresó: "Queremos que los niños sean el motor para que se sumen los adultos. A través del taller de cocina tenemos la posibilidad de darle la comida a la gente en situación de calle. También hay un taller de pastelería para elaborar lo que se necesita para los comedores que tenemos, para que los chicos tengan con qué tomar la leche".

"Lo que pretendemos con todo esto es hacer de la solidaridad una cultura, esa es nuestra base principal. Seguimos invitando a la gente y con respecto a las recorridas y los comedores comunitarios que tenemos, la comida es siempre la excusa para encontrarse con el otro", afirmó, y concluyó: "Cuando nos preguntan qué es la solidaridad para nosotros, tenemos nuestro propio concepto: es mirar a los ojos, tender la mano y abrazar. Eso es lo que pregonamos. Lo material, la comida, es la excusa para encontrarnos, nada más".

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