Paraná
Jueves 10 de Noviembre de 2016

La solidaridad gana siempre por goleada en el barrio San Martín

Ayudando a quien más lo necesita, un grupo de jóvenes futbolistas de la zona mostró ser un gran equipo, dentro y fuera de la cancha

Cuando aparecen, las adversidades suelen afectar las esperanzas. Y en un contexto donde la vulnerabilidad social es una constante, rescatar las esperanzas se transforma en un desafío que están dispuestos a emprender quienes creen que un mundo mejor y con mayores posibilidades de acceso es posible. De eso están convencidos los integrantes de la agrupación Suma de Voluntades cuando van, cada sábado, al barrio San Martín en Paraná, conocido como El Volcadero, ya que en el lugar se deposita la basura que la ciudad produce, de la que muchos vecinos de la zona se alimentan cuando el hambre arrecia. La ONG lleva adelante un trabajo sostenido en base al voluntariado y atienden distintas necesidades materiales que están a su alcance, pero sobre todo generan un lugar de encuentro con quienes habitan el lugar, que dignifica y genera lazos fraternales.

En este marco, hace unos días se enteraron que una familia necesitaba de manera urgente terminar con la construcción de su vivienda, ya que de eso podía depender que chicos de muy corta edad pudieran permanecer con su mamá. Anabella Albornoz, una de las referentes de Suma de Voluntades, contó a UNO: "Nos enteramos que necesitábamos armar una casa de emergencia para una mamá con sus tres chiquitos. Esa vivienda se precisaba con urgencia, ya que corre peligro que en el Copnaf le quiten a los niños, aun cuando ha progresado mucho, a pesar de que tuvo una vida muy difícil. Como tenemos muchas actividades no dábamos abasto y nos faltaban voluntarios, así que les mandamos un mensaje a los chicos del San Martín FC, un equipo de fútbol de los chicos del barrio con los que trabajamos, formado por adolescentes de entre 14 y 17 años. Acudimos a ellos y a los segundos, como efecto dominó, recibimos de su parte palabras y audios de apoyo".

Entonces supieron que en el barrio San Martín hay equipo, dentro y fuera de la cancha, como alguien les propuso. Con su corta edad el sábado llegaron antes que todos, dispuestos a trabajar y dar una mano para que la mujer y sus hijos tuviesen un techo digno. "Nosotros nos sentimos muy emocionados. Ahí supimos y nos dimos cuenta de lo que habíamos generado en ellos. Nos respondieron enseguida, listos para ayudar a otros. Aún hay esperanza y la vimos en estos chicos, que el sábado se pusieron a trabajar como hombres", señaló Anabella.

A su vez, aseguró: "El fútbol es nuestra excusa para acercarnos a ellos, para cuidarlos y protegerlos. Se logró transmitirles ese sentimiento de pertenencia por la camiseta, por el trabajo en equipo, promoviendo el esfuerzo, compromiso, constancia, igualdad, disciplina, responsabilidad. Esto demuestra que hay mucho que se puede hacer para lograr la inclusión e integración de los adolescentes".

Compartió la historia del equipo, que recibe el impulso y el apoyo del Santos FC, otro club paranaense que habitualmente se acerca a ayudarlos: "Antes se llamaba Huracán porque habían recibido una donación de remeras con ese nombre. Hoy ellos, con orgullo, eligieron cómo llamarse y también que sus remeras tengan el logo de Suma de Voluntades y del Santos FC".


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Sumando voluntades


Anabella explicó que el Santos FC es un equipo que va al barrio a brindarles clínicas deportivas. Uno de sus integrantes es Ignacio Sarmiento, un jugador que les trasmite su experiencia, conocimiento y buenos valores. "Nacho es un referente importante para los chicos, a quien ellos respetan, admiran y escuchan. Él fue quien les dijo 'ustedes tienen que ser un equipo dentro y fuera de la cancha. Para nosotros ya son los mejores, pero lamentablemente se van a encontrar con gente a la cual le van a tener que demostrar lo que son, porque no todos tiene la capacidad de ver más allá. Yo confío en ustedes'. Eso fue un día a fines de octubre y los chicos jugaron uno de los mejores partidos. Y después estuvieron presentes ayudando a levantar la casa para esa mamá", expresó, y agregó: "Trabajaron sin parar, a pesar del calor, y ya quieren volver para seguir con esta labor. A veces se necesita que alguien confíe en el otro y Nacho les enseñó a confiar en ellos mismos, a que siempre van a poder, y se generó un sentimiento de pertenencia". Las clínicas que organizan los integrantes del Santos FC son motivadoras y se comparte mucho más que aspectos deportivos, se crean vínculos de amistad y fraternidad que también transforman realidades e inspiran a superarse en un contexto a veces poco ameno. En este marco, Nacho contó a UNO: "Con el equipo de fútbol vamos al barrio San Martín desde hace un año y medio, invitados por la agrupación Suma de Voluntades. Ayudamos con lo que podemos, jugamos con los chicos. Hace un tiempo conseguimos algunos materiales e hicimos dos clínicas deportivas con ellos. Una fue con Marcelo Martínez, un jugador del Santos, y después jugamos un partido de fútbol amistoso y compartimos unas hamburguesas".

"Cuando sean mayores de edad los chicos quieren jugar en una liga y tratamos de apoyarlos", dijo, y destacó: "La experiencia es muy linda, muy gratificante. A ellos se los ve motivados. Uno trata de inculcarles el sentido de pertenencia a una camiseta, a representar algo".

Por último, con humildad, aseguró: "Yo solo trato de transmitirles lo que a mí me enseñaron".


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Partido amistoso

En el marco de una clínica deportiva para los adolescentes del barrio San Martín, se jugó un amistoso y los chicos estrenaron sus camisetas. Empataron 3 a 3 y se definió por penales. Ganó Santos FC por 4 a 2. "Fue un hermoso domingo compartido. Una vez más reafirmamos nuestra convicción: se pueden cambiar realidades. Infinitas gracias a todos los que hicieron posible este encuentro deportivo. O mejor dicho, a todos los que hicieron posible esta historia de encuentros", escribieron en su muro de Facebook los integrantes de Suma de Voluntades.

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