La Provincia
Martes 14 de Junio de 2016

La renuncia de Guillermo Smaldone despejó el debate legislativo

Gustavo Bordet elogió los efectos de su salida del Tribunal de Cuentas. Radicales quieren que el STJ falle igual 

El gobernador, Gustavo Bordet, anticipó ayer que la salida de Guillermo Smaldone del Tribunal de Cuentas tendrá efectos positivos. Tras considerar “valorable” la decisión de dimitir, el gobernador dejó abiertas muchas interpretaciones, entre ellas  las que refieren al diálogo que mantuvo con el funcionario renunciante  antes de su salida.

Tal como estaba planteada la situación, la permanencia del exministro de Trabajo al frente del organismo de control se convertía en el punto central del debate sobre la ley que debe reglamentar el funcionamiento del Tribunal, y especialmente un mecanismo de concursos, tal como lo indica la Constitución de Entre Ríos tras la reforma de 2008.

El exgobernador Sergio Urribarri presentó un proyecto para reglamentar el organismo, que incluía la ratificación de Smaldone en el cargo.  El hoy diputado había sido quien designó a Smaldone en 2014, en medio de una gran polémica, ya que al no estar reglamentado el mecanismo de concursos se hizo por el viejo sistema de propuesta del Ejecutivo y acuerdo del Senado.

La renuncia fue festejada a medias por los opositores, quienes esperaban que en realidad fuera la Justicia la que expulsara a Smaldone del Tribunal. La primera reacción de algunos dirigentes de Cambiemos fue señalar que el funcionario renunciaba ante la inminencia de un fallo en contra, pero no hay indicios concretos de que eso hubiera terminado ocurriendo, y menos todavía acerca de que el fallo del Superior Tribunal de Justicia era inminente.

En las últimas horas tomó fuerza la versión de que la renuncia fue una decisión acordada con el gobernador  Bordet para evitar un enfrentamiento “apresurado” entre oficialismo y oposición en la Legislatura. Ese enfrentamiento hubiera complicado las posibilidades de llegar al consenso, en favor del cual  Smaldone explicó que se alejaba del cargo.

En el plano político, la mayoría de los análisis coinciden en que el hecho muestra debilitado a Urribarri. Del mismo modo, aparece como  ganador en la situación el exsenador Juan Carlos Arralde (UCR), que fue quien llevó el caso a la Justicia.

No satisfecho con lo ocurrido Arralde -al igual que el senador por Federación, Miguel Piana- reclamó que el Superior Tribunal de Justicia se expida igual en el caso.  “Por respeto a las instituciones, los entrerrianos debemos saber si era inconstitucional o no la designación”, indicó. No parece haber muchas chances de que se cumpla su deseo. 

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