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Miércoles 02 de Diciembre de 2015

La remake de "El secreto de sus ojos" llega con cambios y polémica

El filme protagonizado por Julia Roberts y Nicole Kidman se anticipa como un "thriller intenso" que no busca ser una copia fiel de la que ganó el Oscar a mejor film extranjero en 2010.

Las remakes son una empresa riesgosa incluso en las mejores circunstancias. Pero cuando se añaden elementos como "remake de una ganadora del Oscar", y más si se trata de un filme reciente, las cosas se ponen aún más complicadas.
El guionista y director Billy Ray (guionista de "Los juegos del hambre" y "Capitán Phillips") asumió este desafío cuando eligió hacer su propia versión de "El secreto de sus ojos", el éxito de Juan José Campanella que ganó el Oscar a mejor película extranjera en 2010. La remake se llama "Secretos de una obsesión". El público argentino seguramente saldrá de las salas comparando la original y la reversión. ¿Es mejor? ¿Está a la altura? ¿Es fiel? Y las respuestas podrán dar lugar a polémica.

De entrada la remake cuenta con un elenco de lujo: Julia Roberts, Nicole Kidman y Chiwetel Ejiofor ("12 años de esclavitud"). Y el mismo Campanella figura como productor ejecutivo. El tema es que en el guión se producen muchos cambios, no sólo de contexto, sino también en la trama y en los personajes principales.

Basada en la novela del mismo nombre de Eduardo Sacheri, "El secreto de sus ojos" narraba la resolución de un crimen no aclarado tras 25 años de investigación judicial, atravesado por los complejos años 70 en la Argentina.
El protagonista era el empleado judicial Benjamín Espósito (Ricardo Darín), que empezaba a investigar el crimen de una joven brutalmente violada y asesinada. Su esposo, ahora viudo, Ricardo Morales (Pablo Rago), queda devastado por la noticia, y Espósito le promete encontrar al asesino y llevarlo ante la justicia. El protagonista es ayudado por su asistente, Pablo Sandoval (Guillermo Francella), y la recién llegada Irene Menéndez-Hastings (Soledad Villamil), una joven de clase acomodada que es la nueva jefa del departamento.

La remake, en cambio, tiene como víctima a la hija de uno de los protagonistas —una agente del FBI interpretada por Julia Roberts—, y retrata cómo una investigación criminal no resuelta 13 años atrás podría reabrirse cuando un ex agente del FBI cree haber dado con una pista decisiva. El escenario de la acción es Estados Unidos tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, en medio de un mundo convulsionado por el ojo por ojo. El personaje de Darín es interpretado por Chiwetel Ejiofor, a Soledad Villamil la cambiaron por Nicole Kidman, y a Francella lo fusionaron con Pablo Rago y convirtieron ambos personajes en Julia Roberts.

"Muscular y americana". "La película original es brillante y espectacular", afirmó el director Billy Ray. "Pero no queríamos recrearla, sino convertirla en un thriller intenso, más que en una historia romántica. Hay escenas en donde Chiwetel y Kidman se debaten entre tener una relación o no. Pero ese no es aquí un elemento central. Esta es una película más muscular y americana", contó el cineasta. "Son películas completamente diferentes", dijo por su lado el productor Mark Johnson, y añadió que "el mismo Campanella nos animó a que apostáramos por nuestro propio punto de vista".

Sin maquillaje. En "Secretos de una obsesión" la protagonista sin dudas es Julia Roberts, quien carga con el peso del drama y resume dos personajes en uno. "Mi responsabilidad como actriz era ser fiel al guión y mostrar a una persona rota y vacía por dentro", afirmó la intérprete de 48 años, que aparece en la película desprovista de todo maquillaje. "No sé cuánto rímel debería llevar alguien en esas circunstancias", apuntó entre risas la actriz cuando le preguntaron por un posible temor a no lucir su mejor aspecto en la gran pantalla. "Creo que hemos hecho un retrato auténtico. Es alguien que está devastada. Sería estúpido que la gente se preguntase por qué tiene ese aspecto", dijo la ganadora del Oscar por "Erin Brockovich".

Roberts habló sobre el rodaje de una de las escenas clave del filme, cuando su personaje descubre el cuerpo de su hija en el interior de un contenedor de basura. "Tenía mucha ansiedad", admitió la actriz. "Tenía una idea muy clara del amor que se tenían esas dos personas. La actriz que hace de mi hija, Zoe Graham, es fantástica, e influyó mucho en mi actuación. Ella es su mundo, su universo, su vida entera, y la pierde en un segundo", explicó.

A partir de la muerte de la hija de la protagonista, la película de Billy Ray recupera la necesidad de venganza ante la falta de justicia y respuestas de parte del Estado, un elemento que está muy presente en la versión original. "Me han llegado guiones donde me ofrecían el personaje protagonista, que era el de un hombre, y no los he aceptado. En este caso lo acepté porque es un gran papel", dijo Julia Roberts. "Hemos cambiado algunas cosas para investigar en el dolor de este personaje y que el espectador comprendiera sus motivos", agregó.

Según la actriz, "si para el final de la película la gente no comprende el comportamiento del personaje o directamente está en su contra, algo no ha funcionado", aseguró. "Queríamos que el dolor que se ve sea real y que el espectador tenga una experiencia emocional. De eso se trata actuar", enfatizó.

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