Malvinas
Domingo 16 de Octubre de 2016

"La prueba de misiles en Malvinas es una provocación a los pueblos del continente"

La Junta Abya yala por los Pueblos Libres (JAPL) emitió un comunicado de repudio hacia la actividad militar desplegada por el Reino Unido en las Islas Malvinas.


La JAPL es un Centro de estudios con sede en Paraná, que integran trabajadores, ecologistas, estudiantes, docentes, periodistas, historiadores, cooperativistas, escritores, economistas y militantes sociales del litoral argentino.


El texto

Repudiamos el nuevo atropello del imperio inglés invasor que probará misiles durante diez días desde su descomunal base militar establecida en territorio argentino, en las Malvinas, y lo hará en el mismo instante en que el mundo promueva la paz en Cartagena.


Llamamos a las organizaciones sociales a estudiar, intercambiar y difundir las nóminas de grandes empresas industriales, marcas y bancos ingleses, y de los terratenientes británicos que poseen estancias en nuestros países, para estar en alerta frente a esta nueva provocación con ejercicios militares. El imperio acrecienta el peligro en la región probando armas letales que amenazan a nuestros pacíficos pueblos del sur.


Si esta insensatez no se detiene, la próxima Cumbre de los jefes de estado iberoamericanos en Cartagena de Indias, Colombia, para promover la paz, coincidirá con la explosión de los misiles ingleses en sus narices. ¿Qué mensaje nos quiere dar a todos el imperio?


El Ejecutivo argentino debe exigir el cese inmediato de estas maniobras ofensivas contra nuestros pueblos y contra las Naciones Unidas. Cancillería lo hizo, pero no debe quedarse en palabras. Si no se frena la prueba de misiles, el gobierno deberá expropiar los bienes de los ingleses con la misma celeridad que actúan ellos desafiándonos desde nuestras Islas Malvinas, porque en estas circunstancias esos capitales son particularmente peligrosos para la paz del pueblo argentino y sus vecinos.


Los gobiernos que firmaron la rendición en los acuerdos de Madrid y los que nunca denunciaron esa entrega son responsables principales por haber ofrecido al imperio colonialista todas las garantías de subordinación, acompañadas de políticas de seducción y pirotecnia verbal inconducentes.


Está muy claro que el imperio inglés sopesa hoy el momento de debilidad en el cono sur del Abya yala (América), por las crisis repetidas en los países hermanos, y lo aprovecha para fortalecer el enclave colonial y mostrarse fuerte ante sus socios también colonialistas del mundo, principalmente los EEUU.


El gobierno argentino está obligado a evitar la sumisión, la negociación de un solo milímetro de soberanía, y la firma de acuerdos que no contemplen la mesa de diálogo exigida por Naciones Unidas, que además manda abstenerse de medidas que empeoren la disputa, como ésta de los misiles.


Debe denunciar cada uno de las arbitrariedades diarias de Inglaterra contra nuestros pueblos, nuestro territorio, la hermandad latinoamericana, y sus burlas a las Naciones Unidas y a la Cumbre Iberoamericana número 25, prevista para este mes y que genera gran expectativa por la situación de nuestra hermana Colombia. Sería un gravísimo error (que pagaremos caro) permitir que una potencia guerrera se afiance en nuestro territorio, y desde aquí rete al mundo con la escalada de violencia en la que se encuentra comprometida la OTAN, es decir: nos meta en el medio de sus intereses capitalistas guerreros.


El atropello es además un llamado de atención a todas nuestras organizaciones sociales que son solidarias en los pueblos del sur del Abya yala. Está claro que el imperio apunta con sus misiles a nuestros niños, nuestros hombres y mujeres, busca intimidar a los trabajadores, como ayer nomas apuntó y disparó contra los pueblos del norte de África y del medio oriente para masacrarlos, basados en mentiras (recordemos las armas de "destrucción masiva" de Irak). Y está claro que tiene sus ojos puestos en nuestras riquezas naturales.


Dicen que son misiles de corto alcance, ¿y a cuánto estamos de su poder de fuego?


Nos tienen en la mira. No podemos escuchar esta nueva amenaza con candidez. Estas potencias han cometido genocidios y se muestran muy dispuestas al uso de la fuerza. Ya antes prepararon en nuestras islas a los mercenarios que atacarían a los pueblos hermanos de Irak y Afganistán.


Esta es una de las mayores arremetidas neocoloniales capitalistas que padece la humanidad en el siglo XXI, y la invasión afecta directamente a la Argentina y a todos los países hermanos del cono sur. Además de pretender un vasto territorio en el Atlántico Sur, clave en la geopolítica y riquísimo en su naturaleza, y robar una gran tajada de la Antártida (aprovechándose del congelamiento de las disputas que dispone el Tratado Antártico para avanzar en sus planes de expansión), el poder militar-económico de Gran Bretaña nos tiene a tiro a todos. A no engañarse.


Somos una comunidad de paz y trabajo, los pueblos del mundo son nuestros amigos. En cambio, con los estados que violan a diario nuestros derechos no hay amistad posible.


En el Litoral no olvidamos a uno solo de nuestros combatientes.


Comentarios