Trabajo
Sábado 05 de Agosto de 2017

Unas 8.000 personas por año se suman al mercado laboral

Informe de la UNER plantea el desafío de generar oportunidades de trabajo y crecimiento en la provincia, para evitar expulsar a jóvenes

Para el lapso 2017-2021, en base a las proyecciones demográficas del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), la fuerza de trabajo entrerriano crecerá al ritmo de unas 8.000 personas cada año. En cinco años, equivalen a 40.000 trabajadores que se sumarán al mercado laboral durante ese período.

¿Cuáles son las perspectivas, en un contexto de estancamiento del empleo? es el disparador del informe elaborado por el Centro Interdisciplinario de Estudios de la Facultad de Ciencias Económicas (Ciefce) de la Universidad Nacional de Entre Ríos.

El estudio se asienta sobre la necesidad de encarar un tema crucial para el futuro, teniendo en cuenta la necesidad de planificar y coordinar estrategias. Por ello, no arroja conclusiones alentadoras o dramáticas. Se trata, en todo caso, de un aporte para la promoción del debate público sobre temáticas relativas al desarrollo económico y social en la provincia.

En su desarrollo, el trabajo en Entre Ríos muestra un escenario constituido por 601-000 habitantes que componen la Población Económicamente, sobre un total de habitantes de 1.320.000 personas: 573.000 personas estaban ocupadas en 2015, y alrededor de 27.700, desocupadas. Pero entre aquellas con empleo, 28.000 estaban subempleadas.

En el universo de trabajadores ocupados, 394.000 eran empleados en relación de dependencia: 140.000 en el sector público y 254.000 personas en el ámbito privado. Además, 114.000 personas trabajaban por cuenta propia, y 65.700 entrerrianos eran absorbidos en el rubro de trabajos familiares.

"La evolución de las fuentes de generación de empleo de los últimos años no parece consistente con esta tendencia. Es decir, la demanda de trabajadores no da señales de aumentar a un ritmo similar a la oferta", plantea el informe.

En el sector privado, el Centro Interdisciplinario de Ciencias Económicas sostiene que hasta 2011, la provincia asistió a un proceso de creación de trabajo privado altamente significativo: en ocho años se agregaron casi 60.000 puestos de trabajo. Pero desde ese año, el trabajo registrado se estancó, e incluso disminuyó durante 2016. "La pérdida de dinamismo del empleo en la producción de bienes es un indicador elocuente de las dificultades para generar excedente exportable y, por ende, de sostener un ritmo de crecimiento futuro. En este punto será decisiva la suerte de las cadenas de valor principales de Entre Ríos, como la oleaginosa, la avicultura, la producción láctea, la actividad triguera, el arroz, la foresto-industria, la pesca fluvial, la ganadería bovina y porcina, entre otras, en un escenario internacional de estancamiento de los precios relativos de tales sectores", precisa el estudio.

En el sector público, desde 2012, que comenzó el estancamiento económico, la planta de cargos creció un 10% en la provincia. Hasta el año pasado, el gobierno provincial empleaba casi 89.000 personas. Las medidas de ajuste y de necesidad de reducir el déficit fiscal trazadas a nivel nacional, y los problemas de financiamiento propios, suponen –se plantea– que en la situación actual es difícil imaginar que podrá continuarse con la dinámica de crecimiento del empleo público.

La posibilidad es trabajar en perspectiva para evitar la expulsión de población por falta de oportunidades. "Entre Ríos –sostiene el estudio– ya vivió este proceso: se estima que en el período 1960-1970 dejaron la provincia en términos netos 141.000 personas. El volumen migratorio se concentró entonces en edades adultas jóvenes y con leve predominancia de los hombres respecto de las mujeres. El fenómeno siguió con variaciones. El censo 2010 puso en evidencia una pérdida de participación entrerriana en el total de la población nacional respecto de 2001".

Y concluye con una cita, que revela un panorama que ya se observaba en la provincia, allá por los años 50. "En la provincia, en términos potenciales –explica–, existen posibilidades de diversificación productiva y generación de valor en origen en base a la enorme dotación de recursos que dispone Entre Ríos. Pero ello exige planificación, coordinación público-privada, articulación con el sistema científico-tecnológico, y ciertos acuerdos básicos de largo plazo. De lo contrario seguirá sucediendo lo que se lamentaba el ministro de Economía y Hacienda entrerriano en 1950, Emilio Hernandorena. Decía el ministro: 'La Provincia soporta lo que los economistas han dado en llamar el costo de producción del hombre (...) durante la niñez, la adolescencia; y cuando éste se encuentra en condiciones de redituar esa inversión, es decir, de producir, abandona su suelo natal en busca de mejores horizontes".



***
Número


- 573.000 las personas ocupadas en la provincia hasta 2015. Unas 394.000 se desempeñan en relación de dependencia.

- 60.000 puestos se crearon en el sector privado entre 2003 y 2011. Desde 2012 se estancó y en 2016 decreció.

Comentarios