La Provincia
Jueves 27 de Julio de 2017

Un hombre no vidente reclama su jubilación al Estado

Sergio Moyano padece retinosis pigmentaria. Espera que se cumpla la ley para poder acceder al beneficio

Sergio Moyano, de 48 años, tiene una enfermedad incurable denominada retinosis pigmentaria, que en forma progresiva lleva a la persona que la padece a una ceguera total. Su lucha no se limita únicamente a reclamar una mayor inclusión para las personas con capacidades diferentes, sino que en los últimos años se puso al frente de una campaña visibilizar el alcance de la Ley Nº 20.888. Se trata de la norma que contempla beneficios previsionales para discapacitados, sancionada el 30 de setiembre de 1974 y promulgada el 22 de octubre del mismo año. El texto, aún vigente, tiene siete artículos.


El primero sostiene que "todo afiliado al Sistema Nacional de Previsión o a cualquier caja o sistema de previsión especial que esté afectado de ceguera congénita tendrá derecho a gozar de jubilación ordinaria a los 45 años de edad y/o 20 años de servicio". En otro de los artículos se deja en claro que "quien haya adquirido ceguera cinco años antes de llegar a cualquiera de los topes establecidos en el artículo 1 se considerará comprendido en sus beneficios". Moyano asegura que por más que la ley establezca que se necesiten los 20 años de aportes, esto se contrapone con los artículos posteriores que eximen a las personas que inicien el trámite de llegar a los topes mencionados. "Investigando llegué hasta Silvia Campos, titular del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi), y Cristina Ponce, a cargo del Instituto Provincial de Discapacidad (Iprodi). Hay que tener paciencia con el tema del Anses porque no conocen la ley", aclaró.


El hombre que reside en Sauce de Luna perdió la visión a los 31 años, y recordó que se dedicó durante varios años a la construcción de rutas. "Tengo 12 años de aportes. Mi objetivo es difundir a nivel nacional esta situación, porque con esto mucha gente se va a poder beneficiar. Hay gente que tiene aportes, se ha quedado ciega y no se puede jubilar. ¿Cómo le explicás a la gente que existe una ley con la que se pueden jubilar?", enfatizó.


Moyano explicó que como parte de esta iniciativa envió un proyecto al diputado nacional Julio Solanas. Allí advirtió que "en Argentina nunca hubo un presupuesto para personas no videntes, nunca se preocuparon por las personas que iban quedando ciegas. Hay presupuesto para el cáncer, para la diabetes, para un montón de enfermedades que se pueden prevenir. Cuando vas quedando ciego no hay forma de detenerlo".


Al mismo tiempo, Moyano planteó que la ley debe ajustarse a algunas reformas, sobre todo en lo que respecta al límite de edad. Después de pelear con trabas burocráticas aseguró que se encuentra a la espera de una junta médica para poder jubilarse. "Ya hice todos los papeles, firmó mi señora. Hay muchísimas personas en mi misma situación. En setiembre se van a cumplir 43 años de la ley y nadie la conoce, ¿por qué? ¿Adónde estuvo el error?", se lamentó. En su derrotero, Moyano recordó que en varias oportunidades recurrió al Anses, en sus oficinas de Paraná, La Paz y Concordia. Ante la falta de respuestas no le quedó otra alternativa que golpear la puerta de funcionarios provinciales. Así fue que llegó hasta Silvia Campos, a quien le agradeció por las gestiones, pero insiste en que el Estado tiene una deuda con las personas no videntes. "Voy a llevar esta lucha a nivel nacional. Las personas no videntes que quieran iniciar el trámite deberán dirigirse a las oficinas del Inade y de Defensa del Consumidor a nivel provincial. El trámite se realiza también en Anses con documento y certificado de discapacidad", dijo.


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