La Provincia
Lunes 05 de Junio de 2017

Sonrisa panzaverde en altamar

Se llama David Sanabria, pertenece a la Armada, es entrerriano y recorre el mundo arriba de la emblemática Fragata Libertad

El entrerriano David Ariel Sanabria tiene 34 años, es cabo principal de la especialidad Mar en la Armada Argentina, y se encuentra realizando su segundo viaje consecutivo por el mundo a bordo de la fragata ARA Libertad.

Sanabria confesó que ingresó a la Escuela de Suboficiales de la Armada por casualidad: "Buscaba algo diferente, empecé a averiguar y un día pasé por la Delegación Naval de mi cuidad y me pregunté de qué se trataría, así arrancó todo". Su ciudad es Concordia, y al hombre lo esperaba un futuro lleno de desafíos y el ímpetu juvenil de buscar nuevos rumbos, hecho que lo llevó a dejar su ciudad natal.

"Me costó mucho la separación con mi hermano mellizo Gustavo y otro de mis hermanos, Sebastián, con el que nos llevamos solo nueve meses; éramos conocidos como los trillizos, siempre juntos a todos lados", dijo con una sonrisa.

Tanto los extrañaba que David dejó la escuela y regresó a Entre Ríos; pero al año siguiente volvió a elegir el camino de su vocación: el mar y la Armada Argentina.

Contó que su primer destino fue embarcado en el destructor ARA Sarandí, experiencia de la que rescató: "Siempre digo que las personas con quienes estás en ese primer destino son las que te forman y marcan para el resto de tu vida naval".

En aquella unidad de la Flota de Mar argentina recordó una patrulla en la que recorrió diferentes puertos internacionales y también anécdotas acerca de sus intentos por manejar el idioma inglés. "En Grecia me pidieron que fuera a buscar agua caliente, y quedó para la historia mi water calent", relató con risas y pudor este episodio a la Gaceta Marinera.

En los años siguientes fue instructor en la Escuela de Suboficiales donde se formó, en la Base Naval Puerto Belgrano, cercana a la ciudad de Punta Alta y Bahía Blanca, al sur de Buenos Aires. Más adelante, retomó su destino en el mar a bordo del aviso ARA Puerto Deseado y de la corbeta ARA Granville, con asiento en Mar del Plata.

Contó cómo fue el paso del tiempo y la manera en que se fue perfeccionando como chafa –tal como se nombra al personal de especialidad Mar en la jerga marinera–. También, admitió haber crecido mucho personalmente.

En un futuro espera volver de pase a Mar del Plata, donde se encuentra radicada su familia compuesta por su señora, un hijo de 8 años y una nena de 3 años, y poder combinar su pasión de estar en el mar, pero cerca de sus seres queridos.

"La Armada me dio la posibilidad en estos dos viajes de conocer gran parte del mundo; de poder hacer cosas difíciles de imaginar e incluso soñar", destacó. "El saldo siempre es positivo", expresó al hacer un balance en su carrera naval. "Con esta profesión, uno tiene asegurado un camino de aprendizaje constante, nuevos desafíos pero también seguridades; y esto se da siempre y cuando uno sepa aprovechar la formación que nos provee la escuela y esté dispuesto a afrontar los sacrificios que conlleva una vida navegando", completó.


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A través del Atlántico



En estos días, el buque escuela argentino luego de soltar amarras del puerto de Miami en los Estados Unidos se dirige a Den Helder, Holanda, atravesando el Atlántico y lo hará durante un mes; travesía en la cual el entrerriano aguarda uno de los mayores desafíos en su función de estar a cargo de la Cuarta División de Cubierta.


El hombre tiene a su cargo personal, son nueve marinos de diferentes especialidades entre buzos, artilleros, músicos y control de tiro. "Es todo un reto, pero la clave está en la conducción; que no significa mandar al otro, sino guiar con trabajo y enseñar lo que uno sabe y destacar el valor de la tarea en conjunto y la camaradería", enfatizó, y agregó: "El año pasado mi función era otra, estaba en el Palo Mayor de cubierta, en la Segunda División; y ahora por mi jerarquía se me asignó la Cuarta. Tuve también la responsabilidad de conducir personal", detalló David. Entre otras tareas, con esta división hace el mantenimiento de las herramientas y licitaciones de los elementos de limpieza que provee a otras divisiones.



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Un viaje de seis meses para llegar a distintos países


La fragata ARA Libertad zarpó de Buenos Aires el 25 de marzo, dando inicio al 46° Viaje de Instrucción Naval con una tripulación de casi 300 personas entre cadetes, oficiales, suboficiales e invitados especiales. Su comandante es el capitán de Navío Fernando Maglione.


El viaje de estudio lleva poco más de dos meses de los seis que navegará por los diferentes puertos de América y Europa.


Los marinos argentinos estrecharán lazos de amistad y confraternidad con los países visitados y las armadas extranjeras. Conocerán diferentes culturas y costumbres que formarán parte de su conocimiento profesional y personal.


Está prevista la llegada de la fragata ARA Libertad al país para los primeros días de octubre.


Desde sus comienzos, el buque escuela argentino ha recorrido más de 800.000 millas náuticas alrededor del mundo y ha formado a más de 11.000 marinos. Fuera de su apostadero en Buenos Aires, la fragata ha pasado el equivalente a 17 años en el mar.


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