Combustibles
Miércoles 23 de Agosto de 2017

Quieren disminuir la venta de combustibles en efectivo

Reuniones. El Banco Central quiere ampliar los medios electrónicos y reducir la circulación de dinero en efectivo, según planteó a representantes de estaciones de servicio. Hay rechazo empresarial por las altas comisiones que de las tarjetas

Afectadas por la baja rentabilidad y una crisis sectorial que se arrastra desde hace más de una década, las entidades que agrupan a las estaciones de servicio manifestaron su rechazo a la ampliación de mecanismos electrónicos para el pago de la compra de combustibles. Hace unas semanas, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) inició una serie de reuniones, con el propósito de avanzar en la reducción de la circulación de dinero en efectivo.
El sector en la provincia comercializa los distintos tipos de combustibles, fundamentalmente con dinero en efectivo, o con tarjeta de débito, pero es muy baja la aceptación, por ejemplo, de las tarjetas de crédito. El fundamento para esa postura es que las entidades emisoras de tarjetas, y los bancos privados, cobran comisiones significativas que reducen el margen de rentabilidad ya estrecho que tiene el sector.
"No hay oposición al uso de otros medios de pago, pero la realidad es que tiene un costo adicional muy grande, y eso es lo que venimos planteando hace tiempo. Si la rentabilidad es del orden del 8% o 9%, la comisión que perciben las tarjetas de crédito, por cada operatoria, es del 1,5%. A eso hay que sumarle los impuestos, y que por esa operación, los estacioneros cobran recién 21 días después", explicó a UNO el dirigente de la Cámara de Estaciones Independientes de Servicio.
El histórico directivo del sector manifestó que en el caso de las tarjetas de débito, a las estaciones se les reduce alrededor de 0,5% a 0,8%, y esos montos se les acredita en unas 48 horas posteriores.
Las reuniones se iniciaron hace un par de meses, y la semana pasada, el Banco Central mantuvo un nuevo encuentro con las instituciones ligadas a la comercialización de combustibles. La intención del gobierno nacional es concretar, cuanto antes la iniciativa de restringir el uso de billetes.
Esa idea de limitar la circulación de efectivo, el gobierno nacional está tratando de replicar en otras actividades económicas. Por ejemplo, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) anunció días atrás el objetivo que quienes actúen como agentes de cobros de tributos e impuestos deberán contar con posnet obligatorio, para avanzar en la eliminación total de pago en efectivo.
"No nos oponemos a la modernización del sistema, pero los bancos, las empresas petroleras y los organismos fiscales, deben entender que incrementar el volumen comercializado a través de plásticos, con los aranceles actuales, los días créditos que insumen los reintegros, los márgenes escasos de utilidad y las enormes retenciones fiscales, aumentan el desequilibrio económico actual de las estaciones de Servicio", explicó el titular de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburo y Afines, Carlos Gold.
"Cualquier medida que facilite las operaciones comerciales es bienvenida, pero que no se le agreguen costos, porque no se puede aceptar", remarcó González, ante la consulta de UNO. "Están convocando a reuniones a todos los sectores que manejan efectivo, y que puedan tener inconvenientes. En nuestra caso, sin no es una solución, se deben buscar alternativas", remarcó.
El sector de estaciones de servicio afronta una crisis de larga data. Pese la explosión de venta de automóviles, y el consecuente incremento de demanda de combustibles, la desaparición de empresas no cesa; el último caso notorio fue hace un par de semanas atrás en Paraná, en la histórica estación ubicada en calles Cervantes y Buenos Aires. Y otra en Villaguay tuvo el mismo final.
Actualmente hay alrededor de 200 estaciones, y en lo que va del siglo cerraron alrededor del 30%.

Consumo
El aumento de combustibles, que fue del 7% en el último mes, no modifica el margen de rentabilidad del sector. Más bien, lo que sucede con cada aumento –con el riesgo que conlleva la posible liberación de los precios, anunciada por el Gobierno para el año próximo– es que se reduce el volumen de comercialización.
Según González, en el caso de Entre Ríos, la demanda de naftas se encuentra amesetada, aunque en niveles de caída entre -1% y -5%. Pero es más grave la reducción de ventas en gasoil: estiman que cayó 13% respecto a un año atrás.
Las causas pueden ser varias: por un lado, la reducción de la actividad económica en todos los rubros, los ajustes en los distintos sectores, el menor poder adquisitivo. Pero también se da que hay sectores que adquieren combustibles a vendedores mayoristas. "Estamos enfrentando esta situación que es desigual, porque las petroleras nos cobran un precio a nosotros y otro a esos intermediarios. La realidad es que es algo que no está regulado, y por eso venimos insistiendo en la sanción de una ley nacional de comercialización de hidrocarburos.

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