Salud
Miércoles 20 de Septiembre de 2017

Presión de UPCN contra el debate de la nueva ley de Enfermería

El gremio de Allende descalifica la opinión de la ministra Velásquez sobre su proyecto legislativo

La seccional Entre Ríos del sindicato Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) convocó a sus delegados de Salud para definir mañana una postura ante declaraciones de la ministra Sonia Velásquez respecto del proyecto de ley de Enfermería que cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados.


Velásquez, titular de la cartera sanitaria provincial, planteó reparos a la norma tras reunirse con senadores provinciales, quienes tienen previsto realizar modificaciones al proyecto que aprobó la Cámara baja en base a una iniciativa presentada por el histórico diputado José Allende, jefe de la UPCN provincial.


Velásquez advirtió uno de los puntos más flacos del proyecto, que fue no incluir a todos los sectores en el debate del mismo. La ministra señaló: "Son varios aspectos que le veo faltan a este proyecto; queremos profundizar un poco más..."


En ese sentido, recordó: "El año pasado cuando se comenzó a trabajar en este tema no fuimos convocados (por la Cámara de origen) a discutir en ese momento, ni consultados", siendo que ella desempeñaba un importante rol en la estructura sanitaria provincial.


Tal vez para entender el panorama haya que observar situaciones que exceden la sola discusión del trabajo de los enfermeros en la órbita estatal. Cuando se trató "el proyecto de UCPN" en Diputados -tal como lo designaban varios legisladores- el Ministerio de Salud estaba a cargo de un hombre de la estructura gremial y política de Allende (Ariel de la Rosa), y varios legisladores entendieron que el apoyo del ministro era sinónimo del apoyo del gobernador.


Es más, la sanción unánime del proyecto en la Cámara baja fue posible porque algunos entendieron que la presencia de militantes de UPCN y de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) en las galerías del recinto legislativo era producto de un entendimiento total. El único diputado que había dejado trascender observaciones negativas, el concordiense Alberto Rotman, justo faltó a esa sesión.


Desde UPCN se descartaba entonces que completar la aprobación de la ley en el Senado era poco más que un trámite; y por eso se entiende la presión que se ejerce ahora desde el gremio de calle Santa Fe, especialmente a partir de publicaciones con repercusión periodística, cuestionando las afirmaciones de la ministra de Salud y de sus asesores.


El alineamiento gremial



Parte de la sorpresa que se expresa en las huestes gremiales de Allende tiene que ver con que interpretaban que Velásquez iba a seguir a pie juntillas los lineamientos marcados desde Colón 59, por su reconocida militancia en ATE. Las observaciones de la ministra parecen refutar esa suposición, aunque los que tienen una mirada más crítica de su rol aseguren que corre el riesgo de tener la misma relación que tuvo el exministro De la Rosa con UPCN. Obvio que la crítica apunta al riesgo de escuchar una sola voz, no a la situación judicial del exministro que irá a juicio acusado del delito de coacción agravada y coacción agravada en coautoría en perjuicio de la directora del Hospital Colonia de Salud Mental de Diamante, Noelia Trossero.


Si bien Velásquez no niega su pertenencia pasada al gremio de calle Colón -e incluso el día de su asunción como ministra contó con un fuerte respaldo de ese sector-, planteó un pedido a los gremios estatales en general: "...les pido que sean férreos representantes por la defensa de los trabajadores, pero que sean respetuosos de las organizaciones y de quienes las conducen".


Otro dato que puede sumarse, para entender en todo caso la falta de reflejos de ATE, es que algunas semanas después de la media sanción de la ley impulsada por UPCN, el secretario general de ATE, Oscar Muntes, realizó declaraciones esbozando algunas críticas al proyecto consultado por medios del norte provincial. El reproche de UPCN entonces debería ir dirigido a ATE, a su cambio de visión sobre el tema, si es que existía un acuerdo anterior, y no necesariamente a la ministra.


Tampoco puede el allendismo señalar sorpresa por los cuestionamientos a la ley. Apenas aprobado el proyecto, el Sindicato Único de Trabajadores de la Salud de Entre Ríos (Sutser) se pronunció al respecto realizando varias observaciones para mejorarlo. Si bien el gremio liderado por Fabiana Arquiel se manifestó por la positiva, con la intención de mejorar la propuesta, su postura no tuvo más que alguna repercusión mediática.


Desde los gremios "generalistas" se entiende la actitud de no escuchar esa voz, dado que suelen ningunear a los gremios específicos por temor a su crecimiento en número de afiliados, como le ocurrió algún tiempo al sindicato de los viales. Lo que no se entiende demasiado es que no haya tomado nota el Ministerio de Salud de esas observaciones. Tal vez porque Velásquez recién estaba haciendo pie en la conducción de la cartera, pero pareció enterarse recién cuando se reunió con los senadores. Son justamente estos, y especialmente los de Cambiemos, quienes sí parecen haber tomado nota de esos señalamientos.


En una carta que el gremio de Allende difundió en las últimas horas asegura que no se opone a que el proyecto sea mejorado en el Senado, pero manifiestan su "malestar y lógico desacuerdo" con los dichos de la ministra, pese a que van en ese sentido. E incluso le reprochan no tener "apertura y respeto" para trabajar con los gremios, como sí ocurría en la gestión de De la Rosa. Y de paso le insinúan que no quiere que se vote la ley porque implica mayores gastos.


La postura del gobierno de Gustavo Bordet es receptiva de las sugerencias legislativas de todas las bancadas, por lo que es probable que la postura de Sonia Velásquez de rediscutir el proyecto tenga el apoyo del gobernador. Parece al menos probable que suceda en una provincia donde la dinámica legislativa tiene buenos niveles de cooperación.


En ese sentido, no debería ser motivo de enojo ni de ofensa para la dirigencia de UPCN que en el Senado se plantee mejorar el proyecto. Por el contrario, debería llamar más la atención que el gremio de Allende se manifieste molesto por esa posibilidad. Está claro que el proyecto del sindicalista y diputado puede tener buenas intenciones, pero no fue elaborado con la participación de todos los sectores, ni parece contemplar toda la problemática.


Se sabe que la posibilidad de que el Senado realice aportes que mejoren un proyecto es parte del mecanismo de la elaboración de leyes que tiene la provincia. Lo extraño no es que esto suceda, sino oponerse.



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