La Provincia
Viernes 28 de Julio de 2017

Por la crisis, crecen los pedidos para trabajar en las remiserías

Para el sindicato de choferes provincial hay hasta dos pedidos diarios para entrar a manejar y hablaron de una situación similar a los 90. Los empresarios notan una demanda sostenida, pero señalaron una caída de hasta el 35% en la actividad

Que los pedidos para trabajar en un remís son regulares, lo confirman tanto desde el Sindicato como desde la Cámara. Para el gremio los pedidos son diarios y más de uno. Para los empresarios la demanda es sostenida desde hace tiempo, pero dieron cuenta de una caída en la actividad, como también de cupos que no se pueden superar por cada firma.


A la primera piedra la tiraron en Concordia, fue la cámara que agrupa a las remiserías de esa ciudad desde donde se advirtió sobre el fenómeno. Entonces señalaron que allí, hay empresas que incorporan hasta tres personas con móviles semanales y que no estaban en la actividad, es decir, registran un aumento en el ingreso de vehículos que nunca fueron remises.


Juan Carlos Eberlé, es el titular de la Cámara paranaense que agrupa a 18 firmas. Confirmó a UNO: "Lo que tenemos y notamos es una demanda sostenida. Siempre lo hemos tenido en nuestra agencia, todas las semanas nos llegan solicitudes de alta que por ahí no podemos completar porque no tenemos mayores cupos y a estos los otorga la Municipalidad".


También agregó: "Mínimo un par de autos por semana vienen. Después se generaliza o la gente se entera de que no tenés cupos y ya no se acercan. Pero cuando quedan cupos libres siempre hay mucha intención de incorporarse".


Contó que en 2009 se hizo un relevamiento en la Municipalidad y se fijó el número de autos que cada empresa tenía con un porcentual de un 20% más arriba que es el que mantienen hasta hoy. Pero después, durante el gobierno de Blanca Osuna, se estableció que cada empresa podía tener hasta un máximo de 100 vehículos, pero no todos llegan a ese cupo.


"No creo que hoy se necesite mucho más porque desvirtúa el negocio. Hay una caída, con la crisis, de entre un 30% y un 35% en la actividad. En general está bastante bien la cantidad de autos que están, aunque podrían incorporarse un poco más", destacó.


En Paraná hay entre 1.050 y 1.100 autos destinados a esta tarea. "Sabemos que el país está en crisis. Pero quienes se acercan no vienen con modelos 2005 o 2008, lo hacen con cero kilómetro y por ahí es gente que paga su plan o necesita incrementar su ingreso, y el auto que iba a ser familiar termina siendo una herramienta", sostuvo Eberlé, y explicó que al menos, en su experiencia, quienes golpean la puerta de su comercio son personas que necesitan aumentar sus ingresos, disponen de un auto o buscan colocarlo como segunda actividad.


Es que en otras ciudades, como en Concordia, los empresarios señalaron que la mayoría de los nuevos remiseros habían comprado sus autos con indemnizaciones.



La otra mirada



Desde otro lugar, pero con observaciones que de alguna manera coinciden, desde Sindicato de Choferes de Remises de Entre Ríos (Sicrer), el titular del gremio, Sergio Saavedra, también confirmó el fenómeno. "Estamos repitiendo lo de los 90. Hemos vuelto a cuando los remiseros nos decían 'estas son las condiciones o si no atrás tuyo hay más de 10 esperando'. Toda esa gente que dejó de trabajar en la administración pública o en privados volvió a buscar cómo subsistir y se ponen un kiosco en la casa o un remís", dijo.


Explicó de qué manera los dueños de los autos ahora cuidan a los choferes prolijos en la tarea, a diferencia de cuando eran las empresas las dueñas de los vehículos y los exprimían hasta que se terminaban por romper. Hoy, los propietarios de los autos buscan cuidar ese capital y entonces no parece ser tan fácil el ingreso a trabajar de remisero. Saavedra aclaró: "Pero es cierto que van los cumpas a las empresas a buscar un auto para manejar, es porque tienen que parar la olla, es todo una cadena". Para Saavedra quienes cobran las asignaciones, o determinado plan, son los clientes del remís, los que necesitan usar este servicio que es más barato que un taxi. "Esas personas ahora no lo están usando –porque ya no cobran los planes o porque no les alcanza– y el año pasado se cayó hasta un 30% la recaudación. Pero el problema no es solo empresarial porque ellos se aumentaron un 20%. El problema lo tiene el dueño del auto que lo debe mantener y los choferes", sostuvo, y dio cuenta de sueldos por debajo de la inflación y no superiores a los 10.000 pesos.


Desde el sindicato reclamaron a la comuna en varias oportunidades una nueva ordenanza que reglamente la actividad aunque por el momento el proyecto no avanzó. "Entre choferes y dueños de autos, todos los días hay hasta dos pedidos para trabajar. Todos los días me llama un compañero para que le consiga un auto", remató Saavedra.

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