La Provincia
Jueves 10 de Agosto de 2017

Picante, rebelde y contemporánea

Inauguró ayer la muestra Mafalda en su Sopa, abierta al público en la Sala Mayo de Paraná. Es un recorrido por la historia de la tira, desde los primeros bocetos y con detalles inéditos. La Uader reconoció la trayectoria de Quino

–¡Oh Mafalda! ¡Qué hermosa camita le has hecho a tu muñeca!

–¡"Camita"! –dijo ella y en cuadro siguiente remató– ¡No seas cursi mamá! ¡Es un diván de psicoanalista! (Original. 14 x 48 centímetros. 1963). Así, con paneles y vitrinas ubicadas en la Sala Mayo, quedó inaugurada ayer una muestra picante, rebelde y contemporánea, como el personaje de una de las tiras más famosas del país y del mundo.

Están expuestas las cartas de lectores, son niños, adolescentes y adultos que le escribieron a Quino (Joaquín Lavado) como si Mafalda fuera una persona de verdad y con respuestas del autor en el mismo tenor.

En algún momento del recorrido uno se queda como estático y se pone a leer alguna tira. Al terminarla, se sigue con otra, después con una más, luego con pasos al costado se aborda la siguiente y así hasta levantar la cabeza y encontrarse con otros, con la boca abierta, haciendo lo mismo. Así es Mafalda.

Además hay expuestos bocetos de Quino con indicaciones de impresión, grabados de páginas de libros y hasta fotos de tatuajes de Mafalda que alguien se hizo. Están también todas las tapas de las ediciones internacionales en japonés, griego, francés entre otros 11 idiomas.

Más de uno, celular en mano, tomaba ayer fotografías para llevarse un perfil, una portada o un futuro simple posteo.

También hay tiras de humoristas como Rep, Sendra o Fontanarrosa que hablan de Mafalda como en un homenaje.

La muestra fue montada por la Biblioteca Nacional Mariano Moreno en 2014 y desde entonces viajó por diferentes lugares del país y del exterior, y así seguirá luego en otras provincias.

Y entre medio de la gente, ayer estuvo presente Julieta Colombo, sobrina de Quino y su actual secretaria y representante. Es que la Universidad Nacional de Entre Ríos (Uader) otorgó al autor la máxima distinción académica: el título de Doctor Honoris Causa por sus obras y trayectoria artística. Fue ella quien recibió la distinción.

"Está bueno trasladar el material que fue pensado para una muestra en Buenos Aires, al interior del país con las mismas condiciones y características, más allá de la adaptación al lugar", dijo Colombo a UNO y contó que los 20 años, comenzó a trabajar como secretaria de su tío. "La que siempre se ocupó de todo fue la esposa, Alicia, y yo era una especie de secretaria que aprendía de ella. Como ahora están grandes, me ocupo yo", explicó. También contó que Mafalda tuvo su última publicación en 1973, cuando Quino decidió dejar de dibujarla. De ahí en adelante fueron todas reediciones. Sin embargo, Humor Quino continuó de esa manera hasta 2009 –desde 1954– en la revista Viva.

"Él se dedicaba a responder todas las cartas que le llegaban y hoy hacemos lo mismo con los correos electrónicos, les contestamos a todos los lectores. Yo se los leo y respondemos. Toda la vida trabajé con él. Es un hombre encantador, una persona maravillosa y con un montón de gente que lo acompaña, como los lectores que visitan la muestra", contó la mujer.

Además de las autoridades de la Uader, estuvieron presentes ayer el intendente de Paraná, Sergio Varisco y la secretaria de Cultura, Magda Varisco, entre otras personalidades de la ciudad.

Judith Gociol es la curadora de la muestra y también contó a UNO: "La esencia fue la idea con la que partimos: nos nutrimos de la Mafalda que leímos, nos preguntamos porqué lo hicimos, en qué nos acompañó, de qué manera se pasa de padres a hijos, y cómo la tenemos desde la infancia. Con esas hipótesis se armó lo que hoy presentamos en Paraná".

La primera Mafalda se publicó el 29 de setiembre de 1964 y hubo casi 2.000 tiras que hoy gozan de inmortalidad. Es que el tiempo se detuvo en cada cuadro, con un éxito aparentemente atado a los fracasos sociales, a la continuidad de los problemas cotidianos, a la falta de respuestas. Una crítica contante y sutil, ¿o acaso la sopa tuvo algún cambio extraordinario en todo este tiempo?

La muestra es para toda la familia y está abierta de lunes a viernes de 9 a 12 y de 14 a 20. Los sábados, domingos y feriados, de 15 a 20. Además habrá recorridos guiados.

Entre sus paneles y vitrinas a uno le agarra cierta ansiedad ante la necesidad de que todo esté, aunque sea, un poco mejor; pero, claro, siempre sin perder la sonrisa.

"Resulta que si uno no se apura a cambiar el mundo, después es el mundo es el que lo cambia a uno", dijo Mafalda, escribió Quino.


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