La Provincia
Lunes 24 de Julio de 2017

Para De Grazia, esta es la peor crisis de la avicultura que recuerda

Una de las principales cadenas económicas de la provincia pasa momentos de zozobra. El reclamo al gobierno nacional por medidas de apoyo y la posibilidad de reducir puestos de trabajo son dos elementos a los que refiere el empresario

La avicultura, una de las principales cadenas productivas de la provincia, atraviesa un momento muy complicado. Las dificultades para exportar ante los nuevos escenarios, la falta de rentabilidad, la depresión del mercado interno por sobreoferta y la intermediación como factor dominante son algunos elementos de ese escenario, que también suma la presión del IVA a los productos avícolas en detrimento de la carne vacuna y los problemas en la cadena de integración por el sobrante de los frigoríficos.

El titular de Granja Tres Arroyos, Joaquín de Grazia, realizó un pormenorizado análisis de la situación de crisis de la avicultura argentina ante un escenario complejo como el actual, y a modo de síntesis graficó: "Estamos pasando por uno de esos momentos críticos del sector, no es la primera vez, pero es la más profunda que yo recuerde".

En su análisis la situación se asimila a las de las otras provincias que poseen avicultura desarrollada (son ocho en total), de las cuales Entre Ríos es la más afectada por ser la principal productora del país con el 54% de la faena nacional del año 2016, de acuerdo a las cifras del Ministerio de Agroindustria de la Nación; también en ese sitio se puede observar que la caída de la exportación alcanza al 66% en dólares para los dos primeros meses de 2017.

La firma -instalada primeramente en Concepción del Uruguay- se presenta señalando que en Santa Elena, se construyeron seis granjas de abuelos: dos de recría para abastecer a cuatro de postura, con una planta de alimento balanceado libre de contaminación, y una planta de incubación para obtener pollitos reproductores de la mejor calidad, que luego se trasladan a las granjas de crianza ubicadas en las provincias de Buenos Aires y Entre Ríos. La empresa, con su integración vertical (procesos de producción, desde la alimentación hasta la comercialización del producto) aplica el concepto de trazabilidad de sus productos.

Sobre la fase de crecimiento de la avicultura que hizo subir exponencialmente el consumo de pollo, De Grazia manifestó: "La provincia se preparó con ahínco y con muchísimo capital para exportar, para llegar con nuestros productos a los cinco continentes y a más de 70 países, con valor agregado en nuestra producción, pero lamentablemente cada día podemos colocarlo menos". Explicó que existen dos factores importantes: "Uno la falta de precios internacionales adecuados en base a la crisis de Brasil, principal exportador mundial, unido a la relación del tipo de cambio y nuestros costos que no nos alcanzan para llegar al mercado de forma rentable. El segundo motivo es una sobreoferta de productos en el mercado interno, por una cantidad adicional de pollos que cuando se producen hay que venderlos".



Las políticas hacia el sector



Consultado por las políticas a implementar por las autoridades De Grazia respondió : "La Avicultura de Carnes, a eso debería agregárselo a los huevos, ocupa en forma directa a más de 60.000 personas, indirectamente esa cifra sube a 180.000 familias que viven directamente y absolutamente de la cadena avícola. Lo que tendrían que hacer es tener en cuenta nuestra actividad, conocerla un poco más y generarle facilidades adicionales para poder exportar los excedentes que tenemos".

En ese sentido, mencionó como ejemplo: "Medio oriente requiere un certificado especial y hoy es muy complicado poder conseguirlo, (aunque) tenemos todas las capacidades para seguir exportando adecuadamente. Por otro lado el Gobierno -que reconoce que este tipo de cambio no es el adecuado- debería generar algún reintegro especial para esta cadena", agregó

"Respecto del mercado interno hay que comprender que es una cadena que rota seis veces en el año su producción y que el impuesto al cheque afecta groseramente la rentabilidad y también bajar el IVA para darnos el mismo tratamiento de la carne roja, que paga 10,5% , mientras el pollo paga 21% de IVA".




Las tarifas y los costos



En el mismo sentido, De Grazia señaló: "El tema de tarifas nos afecta enormemente porque somos grandes consumidores de energía eléctrica. Estamos pidiendo que se nos incluya en el tratamiento especial que tienen las empresas que consumen energía eléctrica en forma masiva, y este es el caso de nuestros frigoríficos y nuestras plantas de alimentos balanceados. Así que es un combo, un pedazo de costos, y otro pedazo de tipo de cambio, lo que haría que otra vez volvamos a ser una industria como la que tenemos que ser", explicó.

Y agregó: "En su momento, tuvimos un golpe extraordinario por la suba de costos por encima del resto de las actividades, al tener que soportar la rebaja de retenciones más la devaluación. Comprendemos que era una política para tener una cosecha récord, pero afectó a nuestro sector, aunque no podemos decir que no estemos de acuerdo, que había que sincerar los valores".

Consultado por la reducción de fuentes de trabajo, indicó: "Todavía no está en los cálculos de ninguna empresa, pero por supuesto el camino puede llegar a ser ese. Nosotros no lo vamos a utilizar como un recurso, y esperamos no tener que utilizarlo. Hemos dado vacaciones anticipadas en una planta para justamente evitar, porque confiamos de que esto va a cambiar, la lucha contra la informalidad es algo que el Gobierno tiene que enfrentar con todas sus herramientas, y eso creo que nos va a ayudar mucho cuando lo pongan en práctica" finalizó.



El precio del pollo



Para el titular de Granja Tres Arroyos "el precio del pollo está regalado, los supermercados se aprovechan de esta situación y el fin de semana hacen ofertas de hasta 20 pesos el kilo, cuando nosotros los vendemos a 20 pesos el kilo más IVA, eso da 24 pesos. Necesitamos que el pollo valga 40 o 42 pesos al público", estimó.


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