Inundaciones
Martes 20 de Junio de 2017

La crecida afecta la labor de unos 30 pescadores de Puerto Sánchez

Algunos vuelven con las manos vacías: hay escasez de peces y la correntada rompe sus espineles. Para ayudarlos, piden donaciones

En Puerto Sánchez los vecinos aúnan sus esfuerzos para hacerle frente a la crecida del río Paraná, que no solo amenaza con socavar la costa del popular barrio, sino que afecta notablemente la labor de unos 30 pescadores que viven en la zona, que deben encontrar una alternativa ante la escasez del recurso ictícola y a la pérdida de sus elementos de trabajo, que la fuerza del agua va destruyendo a su paso.

Junto con el caudal, también crece la angustia de las familias que ven limitado su sustento. Muchas tienen niños pequeños que requieren alimento para su adecuado desarrollo y crecimiento y no pueden esperar a que la situación se normalice por sí sola; algunos están en edad escolar y necesitan útiles, y en una semana en la que se anuncian bajas temperaturas un plato de comida caliente se torna imprescindible.

Como pueden, y en ocasiones apelando a la solidaridad de la gente, van apechugando la situación. Mariana Ríos es la presidenta de la vecinal; creció en el barrio y allí vive desde siempre. Sabe lo que se sufre cuando pasan estas cosas y armaron un grupo de trabajo para que, al menos, tres veces por semana los más damnificados puedan llevarse a su casa una vianda con guiso, estofado o alguna otra comida sustanciosa para compartir con la familia. "Cuando crece el río, los peces se ocultan y hay menos pesca. Pero por otro lado a los pescadores los afecta también porque la correntada arrastra de todo, desde árboles, raigones o basura que trae de los arroyos y hace que se rompan sus herramientas para pescar; les destruye los espineles, las mallas. Cuando pasa eso, se quedan sin elementos para poder trabajar, y lo poco que tienen en algunos casos lo comparten con otros familiares", contó a UNO.

Hace poco los acompañaron desde Vicegobernación y gestionaron una ayuda, pero esos trámites a veces demoran y la urgencia arrecia. Por eso están solicitando donaciones para paliar las necesidades. Al respecto, Mariana señaló: "Desde la comisión vecinal hemos pedido ayuda a todo el mundo, a nuestros amigos, a conocidos, a instituciones, pero hasta ahora herramientas de pesca no hemos recibido. Sí ropa de hombre, que es lo que hemos solicitado en un principio y también alimentos para poder aumentar la olla que hacemos tres veces en la semana para asistir a las familias de los pescadores y de gente que está sin trabajo. Lo que nos han donado lo hemos ido distribuyendo".

Lo que más precisan son anzuelos número 8, tanza número 100, soga leno para poder hacer los espineles e hilo 18 para remendar las mallas; también necesitan botas de goma o capas de lluvia, nuevas o usadas. "Eso sería lo más importante para que puedan seguir trabajando. Algunos tienen una Asignación Universal por Hijo, pero no alcanza, y hay otras familias que no tienen ese ingreso y la pesca es su único sustento; dependen exclusivamente de esta actividad para poder comprarle a sus hijos los elementos para la escuela", afirmó Mariana, y comentó: "También se da que había gente que trabajaba en albañilería, arreglando jardines o hacían comida y hoy ya no tiene ese trabajo. Por eso hay más pescadores, a la vez que hay menos lugares para pescar por la crecida y encima hay poco peces".

Por último, Mariana recalcó que además siguen solicitando donaciones de alimentos, sobre todo de verduras, carnes y demás elementos para cocinar. Quienes estén en condiciones de brindar una ayuda solidaria para las familias afectadas se pueden contactar a través de Facebook: Se despierta Puerto Sánchez, o acercarse al barrio y preguntar por Mariana Ríos o José Luis Godoy, que es el vicepresidente de la vecinal.


Estado del terraplén



La altura del río Paraná en la capital entrerriana era ayer de 4,92 y Mariana Ríos indicó que "al frenarse las lluvias en el norte está bastante más estable en todos los puertos". Sin embargo, advirtió: "Lo que pasa es que esa agua que está en bajante al norte todavía no ha llegado y viene para acá".

"En Puerto Sánchez, con el trabajo que se hizo, estamos dentro de un margen de calma en cuanto a la crecida, porque realmente se pudo lograr estabilizar el terraplén que estaba socavado. Se rellenó y levantó un poquito más para tener la tranquilidad de que si llega a venir un poco más de agua no nos afecte tanto. Lástima que por ahí con los vientos o la marejada que se levanta se socava un poco el relleno, porque todavía está suelto, pero a nosotros nos da un margen para poder ir evaluando lo que pasa", explicó.

Por último, recalcó que además del viento, las lanchas que pasan rápido dañan notablemente los espacios que se han rellenado y las bolsas que colocaron, porque el oleaje que provocan también va socavando el terraplén. Por este motivo, pidió que se considere la situación y los timoneles aminoren la velocidad.


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La Paz. Hay calles anegadas por el desborde del Caballú.
La Paz. Hay calles anegadas por el desborde del Caballú.


Por ahora, en La Paz descartan evacuaciones



Se conoció ayer que el arroyo Caballú, en La Paz, provocó anegamientos y generó que calle Azcuénaga quede completamente cortada desde Rondeau hasta San Lorenzo. La mayoría de las vecinos en esa arteria tienen dificultades para ingresar a sus hogares, ya que el agua está a pocos metros de ingresar a las viviendas y algunos ya tuvieron que construir puentes para poder ingresar, consignó El Ojo Mirador.

Sin embargo, consultado por la situación, el intendente, Bruno Sarubi, descartó mayores inconvenientes y aseguró: "Hay algunas calles cortadas, pero son las que siempre se han inundado por la zona en que están situados; son pulmones naturales que siempre se inundan primero, pero no han generado ningún tipo de inconvenientes y no creo que se generen problemas de anegamiento en las viviendas aledañas".

Con respecto al comportamiento del río Paraná, que ayer estaba en 5,96 metros de altura en La Paz, afirmó: "El río está llegando a un estado de alerta, pero no estamos todavía en una etapa de evacuación, y no creo que tengamos evacuados si esto sigue así". En este marco, sostuvo que se está muy lejos de la situación que atravesó la ciudad en 2016. A su vez, señaló que se basan en los pronósticos del Instituto Nacional del Agua (INA), que indican que se podría llegar al nivel de evacuación y luego comenzaría a bajar. "Mientras tanto, por supuesto estamos en alerta, haciendo recorridas con las áreas de Desarrollo Social y de Salud, haciendo prevención y profilaxis".


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