Política
Domingo 19 de Marzo de 2017

Hebe de Bonafini de cara a las elecciones: "Cristina conducción"

En una visita a Paraná defendió la postulación de la expresidenta y atacó a Mauricio Macri: "Es el enemigo"

Pudo precisar la fecha y el motivo de su última visita a la ciudad de Paraná, y además recordar que en esa visita una mujer la había invitado a comer. Todos echaron un vistazo hacia el patio central de la Facultad de Trabajo Social, pero la mujer de la comida nunca apareció. Hebe de Bonafini, entonces, dejó de lado de esa anécdota y siguió hablando de su historia de militancia, en una de las actividades que el Gobierno provincial organizó por el Mes de la Memoria. La mujer de 88 años conserva la misma fuerza de los años de la dictadura, cuando junto a un grupo de mujeres que tenían a sus hijos desaparecidos hizo de su lucha un símbolo que hasta hoy perdura como una marca indeleble. En la facultad de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) disertó durante casi una hora, donde hizo mención a la posible candidatura de Cristina Fernández de Kirchner, le dedicó algunas palabras a Macri y su gestión de Gobierno, defendió las políticas implementadas en los 12 años del kirchnerismo y llamó a la militancia a que las consignas no queden solamente en una declamación. "Macri es nuestro enemigo, y como tal hay que tratarlo", tiró desafiante ante un aplauso cerrado del auditorio.
Se esforzó, pese a que se la notaba agitada, para terminar con su exposición y pese a que el viaje desde La Plata le demandó 9 horas, aceptó posar para las fotos a quien se lo pidiera. Tras esa ceremonia, más parecida a una liturgia, la mujer aceptó un breve mano a mano con UNO. Claro, hablar con ella no fue fácil, porque primero pidió 10 minutos para descansar, aunque después casi amagó con suspender la cita programada.

En pocas palabras
—¿En qué año viniste por última vez a Paraná?
—Hace 10 años que vine por última vez. Un señor me esperó en la puerta recién y me dijo que yo pasaba por un bar, y salió un chico y me dijo: 'Si usted entrara a hablar habría unos cuantos jóvenes que se pondrían contentos ¿No los quiere saludar?'. Uno de esos jóvenes era él. No me acordaba de eso.
—Y la señora que mencionó en la Facultad que le daba de comer a usted. ¿Quién era?
—No sé, no me acuerdo. Hoy me dijeron que se llamaba Antonia, pero no sé cuanto. Pero no la conozco.
—¿Cuál era el motivo de aquella visita?
—Siempre venimos a hablar de las Madres.
—Mencionaste la posible candidatura de Cristina. ¿Qué te parece?
—De eso no voy a hablar, es una cuestión de Cristina, no es mía.
—¿Pero a vos te gustaría?
—Ah, sí, para mí Cristina es conducción, no hay otra. Conducción, después si es candidata no lo sé. Eso lo decide ella.
—¿Que opinión tiene del posicionamiento del gobernador Gustavo Bordet?
—No tengo nada que decir, no lo conozco.
—Y del exgobernador Urribarri. ¿Ha vuelto a hablar con él?
—Es muy buena persona, lo quiero mucho. Hablé con él y me dijo que estaba con muchos problemas con la mujer y que si podía venía a saludarme.
"Basta", dijo Hebe y no aceptó más preguntas. La esperaba una cena de agasajo, en una vieja casona llamada Santa Evita, reciclada con todo el ADN peronista que en breve podría abrir sus puertas como un bar temático.

Siempre desafiante
Hebe de Bonafini fue la principal oradora en un acto convocado por el Registro Único de la Verdad, la Secretaría de Derechos Humanos, en una semana donde se reivindican la Verdad, la Memoria y la Justicia. La referente de Madres reivindicó la lucha del movimiento a poco de cumplirse 40 años de las rondas en la Plaza de Mayo.
"A veces nos preguntan por qué las Madres somos tan duras, que no nos doblegamos, que decimos tantas malas palabras. Y la mala palabra más grande es el hambre y la desocupación. Esas sí que son malas palabras. Tuvimos que ser fuertes a la fuerza, salimos a la calle para hacernos visibles. Nosotros pensamos que si nos veían a nosotros se iban a dar cuenta que había desaparecidos. Nos llevaban presas todos los jueves", evocó en el patio central de Trabajo Social. Recordó que a esa práctica policial la enfrentaron resistiendo, con acciones tales como cantar el himno o rezando para encontrar algo de benevolencia. "Era pesado para ellos, le dimos tanta batalla, hicimos tantas cosas en las comisarías, hasta que tuvieron que dejar de llevarnos presas. Le ganamos una batalla increíble a los milicos. Fueron dos años de batalla. Era tan fuerte el amor por nuestros hijos, era tanta la bronca, era tanto el horror de lo que estábamos viendo en las comisarías y fue tanta la responsabilidad de la sociedad civil, de un silencio cómplice", subrayó.
Bonafini recuperó del olvido un hecho que le sigue doliendo como el primer día: la desaparición de las Madres, Esther, Azucena y Mari, a quienes torturaron, violaron y arrojaron vivas al río. "Hasta hoy no se habla en ningún medio de las tres Madres desaparecidas, se habla de las monjas francesas, porque eso queda bien y es fino", dijo contrariada.
En otra de sus definiciones, la activista afirmó que fueron estafadas, pero que en cambio hicieron "seis escuelas y 21 hospitales, además de miles de casas. También a Cristina la estafaron".
Al hablar sobre los aspectos organizativos de la marcha del 24 de marzo sostuvo que participará un grupo de jóvenes sindicalistas "para ver si le podemos dar un empujón a la CGT". En forma permanente interpelaba a los jóvenes, a quienes llamó a poner "las piernas y el cuerpo".
En referencia al macrismo manifestó: "Quieren destruir todo lo que se hizo en 12 años. Ellos tienen mucha plata, muchos dólares, muchas vacas, muchos campos, muchas empresas. Pero cuando hacen un acto no llenan un baño. Nosotros tenemos las plazas llenas. Eso se compra con trabajo político". En esa línea cargó contra el presidente de la Nación y líder de Cambiemos. "Es el enemigo y como tal tenemos que tratarlo", aseveró.

El sueño de la casa-refugio Reparando Alas

Iara Quiroga es una de las activistas trans que impulsa la creación de una casa-refugio en Paraná para personas de esa comunidad. Reparando Alas se llamará la agrupación que comenzó a trabajar para juntar fondos y donaciones para poder contener a compañeras que recuperan la libertad, para que puedan salir de la calle. Hebe les prometió que será la madrina del futuro emprendimiento. "Necesitamos todo tipo de donaciones, que pueden acercar a la biblioteca Pedro LMB que está en calle Santos Vega, frente a la escuela Bazán y Bustos de barrio El Sol", señaló Quiroga.
"Las compañeras me pidieron que quieren abrir una casa para las compañeras que salen de la cárcel, donde puedan trabajar y no como ahora, que tienen que irse de acá a la ruta. Les prometí ser madrina de esa casa, pero una madrina que va a juntar lo mejor para darles. Pero necesitan todo para poner adentro; les pido a todos ustedes porque la solidaridad es parte de la política. Los pibes jóvenes no saben lo que es la solidaridad, la solidaridad es dar lo mejor que uno tiene", apuntó la presidenta de Madres.

Venta a beneficio
Después de recibir el respaldo de la presidenta de Madres de Plaza de Mayo, las integrantes de la comunidad de transexuales y travestis que viven en Paraná vendieron ayer tortas fritas, rosquitas y borlas de fraile. "Queremos tener un espacio físico para realizar un emprendimiento cooperativista que nos permita salir de la calle. Se nos mueren muchas compañeras", alertó a UNO Iara que estuvo en el acto de Trabajo Social de la UNER.

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