La Provincia
Miércoles 31 de Mayo de 2017

Evangélicos celebrarán en Paraná 500 años de la reforma luterana

Las distintas ramas llegaron a la zona con los inmigrantes del siglo XVIII. En la iglesia de 3 de Febrero 685 invitan al culto el domingo

En la congregación San Pedro de la Iglesia Evangélica Luterana, situada en la capital provincial en 3 de Febrero 685, van a realizar un culto abierto a toda la comunidad paranaense. Será el domingo a las 9.30, en el marco de las distintas actividades que se llevarán a cabo este año con motivo de celebrarse el 31 octubre los 500 años de la reforma encabezada por Martín Lutero en Europa, que generó una gran transformación en materia religiosa en diversos países, sobre todo en Alemania.


Oriana Maili, directora de la banda de música de niños y jóvenes de esta institución, contó a UNO que este encuentro fue pensado para que la gente se acerque y conozca las particularidades de esta religión, que comenzó a gestarse en el siglo XVI y que introdujo prácticas que siguen vigentes en la actualidad. "La celebración es a nivel mundial este año y en Paraná hacemos esta actividad el domingo, con la idea de abrir la Iglesia a la comunidad para que se acerquen y vean cómo es la celebración de un culto luterano", dijo a UNO, y comentó que luego de la ceremonia, que estará acompañada por la banda de música que dirige conformada por 13 niños y adolescentes de entre 8 y 15 años que tocan instrumentos de cuerda viento y teclados, servirán a los presentes café y bocaditos dulces y compartirán una charla amena.


Oriana recordó que las distintas ramas evangélicas llegaron a la Argentina y sobre todo a la región de la mano de los inmigrantes rusos y alemanes provenientes de la zona del Volga y todas conservan su matriz y sus prácticas, ya que la religión es un componente muy fuerte de su cultura y se expandió con sus descendientes. Además de la Iglesia Evangélica Luterana, a la que su familia pertenece desde hace al menos ocho generaciones, en distintas localidades de Entre Ríos también hay una fuerte presencia de las iglesias Evangélica del Río de la Plata, Bautista, Metodista y Adventista, entre otras. "Cabe señalar que antes, durante y después de la Reforma nacieron muchas otras denominaciones, las que conforman un conglomerado de iglesias protestantes con más de 500 millones de fieles dispersos por el mundo entero", explicó, y añadió: "Nuestras creencias en la actualidad están intactas y están basadas en las mismas enseñanzas de Lutero hace 500 años".


A su vez, aclaró que a diferencia de otras religiones, creen en los santos pero no los veneran, al igual que ocurre con la figura de María. Pregonan la palabra de Cristo evocando la certeza de la vida eterna después de la muerte, y en los cultos, oficiados por pastores que en el país se forman en un seminario en Buenos Aires, hay una gran participación de los fieles a través del canto. Sobre este punto, comentó: "Históricamente Lutero impulsó que la gente participe mucho en el canto. Fue una de las cosas en las que hizo hincapié porque antes estaba prohibido, y propició que los sermones religiosos y la liturgia se dieran en el idioma del pueblo y por eso es que se hicieron más participativos, ya que antiguamente se daban solo en latín y eran muy pocos los que entendían; en esa época, en el 1500, incluso había una gran cantidad de personas analfabetas".


En este sentido, contó que la educación fue un pilar muy importante para que más gente pudiera acceder al conocimiento, sobre todo hace cinco siglos, cuando estaba vedado a la mayoría. "Fue uno de los legados de Lutero. Él quería que las personas analfabetas se educaran y aprendieran a escribir, y sobre todo a leer para poder entender lo que dice la Biblia. En aquel momento eran solo unos pocos estudiosos los que tenían acceso. Por eso hay escuelas luteranas en el país, son ocho en total y hay una en Paraná, que está en el mismo predio de la iglesia, en calle 3 de Febrero", indicó, y a modo de conclusión remarcó: "Lutero quiso que se eduque al pueblo para no mantenerlo en la ignorancia".



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Legado que trajo cambios sociales


Consultada sobre Martín Lutero, Oriana Maili, referente de la Iglesia Evangelista Luterana en Paraná, recordó que fue un monje y sacerdote agustino de origen alemán, doctor en Filosofía y Teología, niño de intelecto prodigio. "Él no buscó y ni siquiera imaginó un cisma de la iglesia. Sin embargo por defender la verdad del Evangelio luchó a pesar de sufrir el descrédito, el oprobio y de haber recibido toda clase de humillaciones y calumnias. Sumado a todo esto padeció la excomunión para que las verdades bíblicas sean conocidas por toda la cristiandad", dijo.


A su vez, refirió que "cuando Lutero descubrió que muchas de las enseñanzas de la iglesia de su época estaban en contra y contradecían a las mismas Escrituras, decidió escribir un listado de los aspectos que él quería discutir con las autoridades eclesiásticas y lo clavó en la puerta de la iglesia donde él ejercía su labor como sacerdote". Este listado es conocido como Las 95 Tesis de Lutero, y el pueblo tuvo la oportunidad de leerlas. "Esto ocurrió el 31 de octubre de 1517 y a partir de ese momento todo cambió para siempre", sostuvo Oriana.


En alusión a la Reforma, historiadores dan cuenta de que no solo fue impulsada por Martín Lutero, sino que una gran cantidad de religiosos, intelectuales y políticos también se unieron a la causa para reformar la interpretación medieval que se le había dado a las Sagradas Escrituras y retomar los principios del cristianismo más tradicional y auténtico.


Al respecto, Oriana rememoró que esta Reforma afectó también los aspectos sociales, políticos y económicos, y contextualizó: "Durante la Edad Media, el poder de la Iglesia católica fue mucho más influyente que el de los propios reyes; sin embargo, durante el siglo XVI, las monarquías comenzaron a fortalecerse y a rebelarse contra la Iglesia. Esto provocó el aumento del sentimiento nacionalista de los pueblos, cada territorio quería afirmar sus diferencias particulares y, así, reafirmarse como pueblo único y unido".


Por último, mencionó que el principio básico que defendían perdura sin modificaciones 500 años después, y es el dogma de la "salvación del hombre única y exclusivamente por la gracia de Dios" sin ningún tipo de penitencias, méritos, adquisición de indulgencias o buenas obras.


Lutero también defendía que la Biblia era la única fuente de la verdad de Dios y que, por este motivo, debía ser traducida al idioma del pueblo, que era en su mayor parte campesinos analfabetos. En este marco, la tradujo al alemán y la difundió por toda Europa.



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